La División de Honor volvía al Municipal del Sporting de Hortaleza dos años después. Los de David Martín Maestro volvían a la máxima categoría juvenil de España tras un merecido y sufrido ascenso en Liga Nacional la temporada anterior. Al frente, el Leganés de Manolo Rueda que, una temporada más, optaba a objetivos ambiciosos tras quedar en tercer lugar durante la temporada 24/25.

Efectividad local

El partido comenzó muy de cara para lo locales. Apenas dos minutos después de comenzar el partido, Mario Valdaliso aprovechó un balón largo para plantarse frente al portero, que derribó al jugador dentro del área. El árbitro señaló un penalti que el mismo Valdaliso aprovechó para anotar el primero en el marcador.

Los de Martín Maestro habían salido muy bien al partido con una presión constante y juego rápido por las bandas para aprovechar la velocidad de sus extremos. Por su parte, el Leganés pareció jugarle una mala pasada los nervios del inicio liguero y le costó entrar en el partido, especialmente a su defensa, muy imprecisa en los primeros minutos.

El festival ofensivo local continuó y, en el minuto 12, Moha abrió brecha en el marcador tras rematar de cabeza un córner. Un jugador que no destaca por su altura, pero que es el más listo de la clase para aprovechar ese tipo de balones al área.

En el ecuador de la primera mitad, los de Manolo Rueda empezaron a reaccionar. Comenzaron a acercarse cada vez más a la portería rival, pero sin crear demasiado peligro. En el minuto 34, un golazo desde fuera del área de Iker Bachiller metió de lleno a los pepineros en el partido, que no pudo mover el marcador antes del descanso a pesar de sus intentos.

Reacción tardía de los pepineros

La segunda mitad tuvo una sintonía completamente diferente. Manolo Rueda ajustó al equipo tras unos malos primeros 45 minutos y el Lega comenzó a dominar el partido. Sin embargo, las ocasiones seguían decantándose para el equipo local. En el minuto 52, Javier Garrote, con un paradón tras una jugada ensayada a balón parado, evito el tercero.

A los visitantes les faltó efectividad para terminar sus numerosas acciones en campo contrario. Y el Hortaleza siguió creando peligro en cada acción a balón parado, demostrando el trabajo táctico de todo el cuerpo técnico. En el minuto 67, Leo Muñoz remató un saque de esquina al larguero.

Un ejercicio de supervivencia

Los minutos finales fueron de asedio local de los pepineros que buscaban empatar el partido a la desesperada. Manolo Rueda acumuló jugadores de ataque en el área rival, sin poder finalmente mover el marcador. El Sporting de Hortaleza demostró que sabe competir como nadie en un auténtico ejercicio de supervivencia en la segunda mitad.

En la próxima jornada, los de David Martín Maestro visitarán Alcalá en un partido complicadísimo ante el Atletico de Madrid. Por su parte, el Leganés volverá a jugar en la instalación Deportiva de Butarque ante La Cruz Villanovense.