Iván Iñigo Montoya es un jugador del Rayo Vallecano que con tan solo dieciocho años puede llegar a conocer mejor que muchos lo que es el fútbol, con sus pros y sus contras. Un joven talento que en su corta carrera sabe lo que es estar fuera de los terrenos de juego durante mucho tiempo y luchar día tras día por volver para cumplir sus sueños. Tras año y medio, este pasado fin de semana volvía a ser titular con su equipo con un hat-trick de la mano. Es el regreso de Iván Iñigo, el regreso de Iñigol.

Primeros pasos

Durante sus primeros años comenzó jugando al fútbol en su ciudad de origen, Alcorcón, en equipos cómo el CD Libertad Alcorcón o el Trival Valderas Alcorcón. En su segundo año de alevín se marchó al Getafe CF a disputar sus primeros encuentros en la categoría autonómica. Es ahí cuándo comenzó a crecer cómo jugador registrando dos buenas campañas que propiciaron el interés y consecuente fichaje por el Real Madrid «A» de la División de Honor Infantil. Un año en uno de los mejores equipos del mundo en el que sumó un balance de 8 encuentros disputados como titular y 4 goles.

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Tras una temporada de aprendizaje blanca marchó al Rayo Vallecano en la 19/20, dónde disputó su primera campaña de cadete en primera división autonómica. En esos dos años jugó en el «A» y en el «B» sumando un total de 30 partidos de inicio y 5 goles. Ya en la 21/22 comenzó en la categoría juvenil jugando con el Rayo «C», con unos primeros destellos de jugador titular que anotó 8 tantos.

Lesión de gravedad

No obstante, en la pretemporada 22/23 con el juvenil «B» iba a llegar un duro golpe para él que frenaría su crecimiento durante muchos meses. Iván Iñigo sufría una lesión de gravedad que le hacía perderse toda la temporada. Toda la plantilla se volcó con él a sabiendas de la grandeza de su persona y calidad futbolística con tan solo diecisiete años.

Imagen ImagenAproximadamente diez meses apartado en los que el joven aprendió día a día una infinidad de cosas para volver más fuerte que antes. Un auténtico guerrero dispuesto a superar una lesión de ese calibre y regresar a todo un Rayo Vallecano de División de Honor. Y así lo hizo llegando a esta temporada 23/24.

Ejemplo de superación

Iván Iñigo volvía a hacer lo que más le gustaba. Jugar al fútbol y demostrar su calidad ante todos. La presente campaña comenzaba de manera complicada para él, ya que después de una lesión de tal alcance tenía que ir regresando a los terrenos de juegos con cautela y a un ritmo lento. Siete encuentros de suplente y con pocos minutos disputados con el único objetivo de coger forma de nuevo. Sin embargo, Toni Paredes es un magnífico entrenador y sabía cuando era el momento perfecto para volver a darle la titularidad al once vallecano.

Así, un 3 de febrero de 2024, Iván Iñigo volvía a salir de inicio ante el Numancia tras dieciséis meses sin hacerlo. Un encuentro que seguramente iba a recordar durante mucho tiempo después de vencer por 5-1 y lograr un hat-trick. No se podía regresar al once titular de mejor manera. Un claro ejemplo de superación en Vallecas para decir al mundo que lo que ayer fue tristeza hoy puede convertirse en alegría a base de esfuerzo y lucha. El canterano rayista está de vuelta. Es el regreso de Iván Iñigo, el regreso de Iñigol.

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