Los merengues pasan a la final de la Copa de Campeones en un partido sufrido que se resolvió con polémica en la prórroga y en el que destacaron Ciria y Barroso
El Municipal El Val acogía las primeras semifinales de la Copa de Campeones. El primer choque de la Final Four traía un enfrentamiento que no dejaría indiferente a nadie: un Granada CF-Real Madrid. Los nazaríes llegaban tras superar al Valencia en los cuartos por un global de 4-2, mientras que los merengues eliminaron al Athletic Club a pesar de perder en la vuelta.
Guirao frena al Madrid
El encuentro comenzaba con ambos equipos tratando de cometer la menor cantidad de errores posibles, conscientes de que el mínimo fallo podía penalizar. Por ello, ninguno de los conjuntos asumió riesgos en los primeros instantes. Con el paso de los minutos, fueron los andaluces los que tomaron la iniciativa, moviendo el balón de lado a lado y realizando internadas por los costados, si bien es cierto que la más clara vino de un contragolpe que finalizó Enrique Bas con un disparo potente a las manos del portero, que no pudo blocarla. Más allá de esa ocasión, pocas llegadas claras hubo por parte del Granada CF.
Sin embargo, una vez rebasado el ecuador de la primera mitad, el Real Madrid, que tan solo se había limitado a provocar fallos del rival en salida de balón en los primeros minutos, dio un paso adelante. Los madridistas llevaron el encuentro a un ritmo de intensidad mayor, lo que incomodó a los granadinistas, hasta el punto de perder el dominio absoluto del partido y comenzar a recibir ataques del cuadro capitalino. Tanto fue así, que a menos de diez minutos de llegar al entretiempo, Carlos Guirao tuvo que detener un disparo a bocajarro de Alexis Ciria, que recibió completamente solo un centro lateral desde la izquierda.
Gracias a esa intervención, los futbolistas se marcharon al descanso con el marcador igualado.
Ciria desequilibra y Bas equilibra
El inicio de la segunda parte supondría una continuación de la primera: los madridistas seguían llegando con más peligro mientras que los nazaríes se defendían de los ataques sin ser capaces de recuperar el dominio que tuvieron en los primeros compases del encuentro.
Alexis Ciria fue el principal artífice del despertar de los merengues. Si bien avisó en la primera parte con el disparo que detuvo Carlos Guirao, en el minuto 51 fue cuando realmente causó estragos. El extremo superó a Cosma para poner un centro con la izquierda que remató Yeremaiah para poner por delante a los suyos.
Acto seguido tuvo lugar la respuesta granadinista, aunque sin éxito: Enrique Bas aguantó el esférico para filtrar un balón que dejó completamente solo a Mario Jiménez, que terminó la ocasión con un disparo defectuoso y que haría que la jugada quedase en nada.
Tras la advertencia, ambos conjuntos comenzaron a igualar sus fuerzas de nuevo, lo que hizo que el Real Madrid dejase de llegar con tanta claridad y que el Granada comenzase a enlazar jugadas, si bien es cierto que ninguna terminaba de llegar a buen puerto.
Sin embargo, fue en el minuto 82 cuando se terminaría de igualar el encuentro por completo. Mario Jiménez cogió el balón en mitad del campo, y tras sortear a varios rivales, se adentró en el área, donde dio un pase a Enrique Bas, que tras un control orientado exquisito tan solo tuvo que definir frente al portero para poner el 1-1.
Y a pesar de varias llegadas más por parte de ambos bandos, el duelo se marchó a la prórroga.
Polémica previa a ser finalista
El Real Madrid fue dueño y señor de la prórroga. Los de Álvaro López llevaron el mando ante un Granada que resentía físicamente cada vez más. Si durante los noventa minutos fue Alexis Ciria el principal baluarte ofensivo de los madridistas, la entrada de Barroso resultó un soplo de aire fresco para los madrileños, que permitió que los ataques merengues se alternasen entre uno y otro.
A pesar de ello, el gol llegó de la manera más inesperada. En un saque de esquina aislado, un forcejeo dentro del área del Granada provocó una pena máxima que dejaría al Granada con uno menos y que convertiría Barroso para volver a aventajar a los suyos y dar, de esta forma, el pase a la final de la Copa de Campeones. El final del partido estuvo envuelto en polémica, pues el colegiado expulsó a numerosos jugadores del conjunto nazarí.
Desde este momento, y a pesar de toda la polémica, al Real Madrid tan solo le queda esperar al finalista, que saldrá del duelo entre FC Barcelona y UD Las Palmas del próximo jueves.














