El Rayo Vallecano es un equipo que mete pocos goles, y recibe muchos. En base a las estadísticas, podemos sacar en claro que los de Iván Amaya necesitan un cambio de formación, o bien adaptarse a esta liga de División de Honor. La pasada temporada les ocurrió algo parecido a esta, ya que empezaron bastante mal, con pocos puntos. Pero al terminar, incluso faltando por disputar varias jornadas, logró hacerse con la cuarta plaza.
Amaya es un entrenador de cantera, que conoce perfectamente a los suyos y sabe cómo distribuirlos por el campo. Por otro lado, la falta de gol no se debe a que tenga delanteros con falta de calidad. Ya que dispone de algunos como Baladía, que sabe anotar goles y juega ofreciendo la mayoría de las ocasiones del conjunto franjirrojo. Pero no todo se basa en meter goles.
La calidad de esta división hace que cada partido sea una final al enfrentarse a equipos de tanta fuerza. De este modo, la mentalidad del míster es la de ir partido a partido. Hasta el momento solo ha conseguido dos puntos, que le colocan en la penúltima plaza de este grupo 5A de la División de Honor. Justo por encima de Los Yébenes San Bruno, que lleva solo un punto.
El último partido, el equipo estuvo bien organizado y tras materializar un penalti consiguió sacar un punto en Aravaca. Puede que este sea el origen de una buena racha, pero este fin de semana recibe en casa al Unión Adarve, que solo ha perdido un partido en la primera jornada. Todo un reto para el Rayo, que seguro que sale con ganas de darlo todo y llevarse el triunfo para escalar puestos en la tabla.
Para ello, lo primordial del equipo es tener una defensa organizada. El último partido ya lo demostró. Así, si siguen con la misma dinámica no les será difícil puntuar en cada partido. Es cierto que se ha enfrentado a los tres primeros y ha sido goleado por los mismos. A priori se ha quitado a los rivales difíciles en las primeras jornadas, y le queda jugar con equipos de menor nivel. Aquí es donde debe aprovechar sus ocasiones y darlo todo para ganar.
Es el equipo más goleado de la liga con quince dianas en contra. Por ello, la defensa debe jugar concentrada, sin subidas de los laterales y con un pivote que frene el ataque a la perfección. Con ello, el equipo espera tener menos huecos, que son prácticamente el origen de todos los goles en contra. Otro aspecto a mejorar sería las jugadas a balón parado. Contra el Atlético de Madrid, por ejemplo, la mitad de los goles nacieron de córner o falta.
De este modo, la defensa es un punto débil del equipo que poco a poco tiene que ir puliendo hasta lograr recibir los menos goles posibles como en esta jornada pasada. Este fin de semana, el partido es todo un reto para Iván Amaya. Está claro que su mentalidad no va a ser la de quedarse de brazos cruzados. Así, puede dar la sorpresa y ganar los primeros tres puntos de la temporada.














