Riki adelantó al Real Valladolid Promesas, pero Diego Díaz igualó para el Rayo tras dos penaltis fallados por los locales en un duelo clave por la salvación en Los Anexos.

Partido directo por la permanencia en Segunda Federación que dejó un poso de frustración en el filial blanquivioleta. Ambos llegaban con 13 puntos y la sensación final fue clara: el punto supo a poco para los de casa. El Promesas falló y lo terminó pagando empatando 1-1 ante el Rayo Cantabria, tras fallar dos penaltis en la primera mitad.

Primera parte: victoria mínima y dos penaltis fallados

Desde el inicio, el encuentro tuvo un guion de máxima necesidad. Tras unos primeros minutos de intercambio de golpes, el Promesas comenzó a encontrar profundidad con Ángel Carvajal, muy activo, que dispuso de dos buenas ocasiones: primero con un tiro potente que sacó el portero y poco después con un disparo que se estrelló en el larguero. El Rayo Cantabria también avisó y obligó a Álvaro de Pablo a firmar una gran parada tras un error en la salida de balón.

Cerca de la media hora de juego, el colegiado señaló pena máxima sobre Ángel Carvajal después de una acción en el área en la que el delantero salió claramente desequilibrado cuando se disponía a rematar. Carvajal asumió la responsabilidad desde los once metros, pero su disparo salió desviado, desperdiciando la opción de abrir la lata y poner a los suyos por delante.

La recompensa al empuje local llegó pasada la media hora. En el minuto 31, una gran acción por la derecha de Xavi Moreno terminó con un centro al área, Carvajal se topó con el guardameta pero el rechace quedó muerto y Riki apareció muy atento para empujar a la red el 1-0, desatando la alegría en Los Anexos.

Al filo del descanso llegó el segundo penalti, esta vez sobre Xavi Moreno. El extremo tomó el balón para lanzar y engañó al portero, pero su definición se estrelló violentamente contra el poste, dejando de nuevo con vida al Rayo Cantabria. El Promesas era superior y generaba ocasiones para ampliar la renta, pero se marchó al descanso con una ventaja mínima que, por juego, se quedaba corta.

Segunda parte: el que perdona lo termina pagando

El castigo al desacierto no tardó en llegar. En el minuto 49, el Rayo Cantabria encontró el empate con un gran disparo de Diego Díaz, que colocó el balón en la escuadra para firmar el 1-1. El tanto visitante fue un mazazo para un Promesas que había perdonado demasiado y dio alas a un Rayo que, a partir de ahí, se vio con opciones reales de llevarse algo más.

Con el empate, el encuentro se abrió definitivamente. El Promesas, espoleado por la necesidad, se volcó en campo rival y consiguió encerrar al Rayo en los últimos minutos. Baraja agitó el banquillo con cuatro cambios ofensivos y el filial pucelano gozó de alguna llegada clara, incluida una ocasión de Rulo que obligó a una gran respuesta del portero Álvaro Jiménez. También Aranda apareció providencial en defensa para evitar un gol cantado de los cántabros en una contra.

El tramo final fue un ida y vuelta constante, pero el marcador ya no se movió. El pitido final sonó en Los Anexos y el Promesas falló y lo terminó pagando empatando 1-1 ante el Rayo Cantabria, tras fallar dos penaltis en la primera mitad. Los vallisoletanos se quedaron con la sensación de haber perdido dos puntos más que ganar uno. El Rayo Cantabria, por su parte, aprovechó su gran oportunidad y se marchó de Valladolid con un empate valioso que le mantiene vivo en la lucha por la permanencia.