Por fin el premio, por fin el alivio. El Leganés ha solventado una de sus temporadas más críticas tras caminar en el filo del alambre durante todos estos meses. Dos victorias contundentes ante Móstoles y Getafe le han colado en el Top-5 y, un dato sublime visto lo visto hasta el momento, seis goles en dos partidos con cuatro anotadores diferentes, Alberto Cruz (3) Naim, Koné y Víctor. El gol ha vuelto a Butarque y eso ha disparado la energía de un Leganés que ha dado un cambio radical desde el aterrizaje de Sergio Solís en el banquillo.

El conjunto blanquiazul solo había sumado un triunfo ante el Burgos en todo 2021. Es cierto que los resultados muchas veces no se correspondían con la imagen del equipo en el campo, pero la desconcentración defensiva y la más que mencionada ausencia de gol sucumbieron al Leganés en el momento más bajo tras la derrota ante el Trival. En ese momento, el día antes de la destitución de David Bohega, los pepineros cayeron a la octava posición y la segunda fase parecía una utopía.

Cambio de entrenador y vida nueva. Alfonso ha encadenado dos partidos consecutivos sin marcar mostrándose muy seguro atrás y el ataque ha sido más versátil que nunca. Naim, que confesó que el equipo tenía «otra actitud», ha encontrado más socios en ataque además de Rubén Torres. Alberto Cruz ha enriquecido la pólvora y ha sumado tres tantos en dos partidos y lo más inusual es que las goleadas ante el Móstoles y el Getafe se han producido en media hora. Es decir, el Leganés ha pasado de tener un muro constante a ser un equipo que cuando abre la lata es imparable.

En otras circunstancias, la situación hubiese sido un tanto triste o era turno de pensar en recortar distancias con Real Madrid, Atlético, Getafe y compañía. La campaña ha sido decepcionante, pero viniendo de donde venían, la satisfacción está presente y los jugadores se han quitado un peso de encima. El Leganés tenía que estar en la segunda fase, ya por cuestión de orgullo. “La fase del descenso es una liga a la que no estamos acostumbrados y posiblemente nos fuese a costar más que si nos metemos en la fase de campeones”, confesó Solís tras el triunfo ante el Móstoles.

El milagro sucedió. Slavy remontó el partido ante el Burgos y los jugadores blanquiazules resolvieron con facilidad su compromiso frente al Getafe. Ha pasado lo peor y, a la espera de lo que dictamine el calendario, el Jesús Polo recibirá a los todopoderosos de la DH5. El Leganés, de momento y a la espera de que se decida el Subgrupo A, partirá en octava posición en la fase de promoción. Real Madrid, Atlético de Madrid y Rayo Majadahonda conformarán tres de los cinco duelos. Los otros dos saldrán de la pugna entre Badajoz, Rayo Vallecano y Unión Adarve. El Leganés lo ha logrado, vuelve a estar con los mejores. Es el momento de consolidar la resurrección pepinera.