El FC Barcelona se estrena en la UEFA Youth League con victoria por 2-0 ante el Bayern de Múnich. Los de Óscar López fueron muy superiores al equipo alemán, que se quedó con 10 al inicio de la segunda mitad, y se llevan los tres primeros puntos de la fase de grupos.

Tras 657 días sin jugar un partido en Europa, el FC Barcelona volvía a una competición que se le da bien (la ha ganado dos veces) y en la que siempre está entre los favoritos por alzarse con el título. El Juvenil azulgrana pisaba de nuevo el Estadi Johan Cruyff para medirse esta vez al Bayern de Múnich, que no pudo hacer nada ante la contundencia azulgrana, siendo amo y señor del partido desde los primeros compases del mismo.

Con las ideas claras salió el conjunto de Óscar López a hacerse con los tres primeros puntos. Tanto era así que en la primera mitad el Barcelona se encontraba muy cómodo, con grandes acciones individuales de desborde y desequilibrio de dos jugadores que fueron un auténtico dolor de cabeza para los defensas alemanes. Ilias, que dio el susto el fin de semana pasado pero se le descartó cualquier tipo de lesión grave, y Zacarias, que pese a ser residual en el filial tendrá participación con el juvenil en la competición Europa.

Estaba tan metido el Barcelona en el partido que Luzzi fue el más listo de la clase. En el minuto 24 aprovechó un error garrafal de Hülsmann y adelantó a su equipo. El portero no fue capaz de controlar bien un balón en el área pequeña y el delantero se lo arrebató para anotar a puerta vacía. El Barcelona aún así pudo irse al descanso con algún gol más en el marcador gracias a las acciones de Txus y Miquel Juanola, pero los disparos fueron bien repelidos por el guardameta.

La segunda parte parecía que iba a ser más competida por la salida del Bayern, pero duró poco más de 5 minutos ya que en una fea entrada Behar Neziri vería la segunda amarilla y dejaría a su equipo con un jugador menos. Con esta condición, el Barcelona se hizo absoluto dominador del partido y pudo darse un buen festival en la segunda mitad.

Víctor Yague

Los primeros compases después de la expulsión se convirtieron en un arrebato de ocasiones a balón parado para ambos equipos, en donde Aleix Garrido estuvo apunto de anotar el segundo para el conjunto azulgrana.

El Barcelona no quería dejar escapar el marcador y siguió llegando con asiduidad a la portería defendida por Hülsmann, que quiso redimirse de su error en la primera parte y detuvo un par de ocasiones claras para los locales. Nada pudo hacer en el minuto 65, cuando un gran centro por banda derecha de Miquel Juanola llegaría a los pies de Arnau Casas y pondría el segundo y definitivo. El central azulgrana, que dejó detalles de calidad en la salida de balón y contundencia en los cruces, se sumaba al ataque para sentenciar el encuentro.

Óscar López movió el banquillo para dar descanso a varios de los suyos. Salió Víctor Barberá y dispuso de una nueva ocasión para anotar otro, pero el mano a mano se lo llevó Hülsmann. Arnau Casas volvió a ver puerta, pero el gol se anuló por fuera de juego. En definitiva, el Barcelona dispuso de numerosas ocasiones para haber ampliado el marcador pero el 2-0 sería el marcador definitivo en el Johan Cruyff.

Buen sabor de boca del Juvenil azulgrana que retoma la Youth League con las sensaciones de ser un año más un claro aspirante a alzarse con el título de campeones.