Foto: Carlos Touriño
Lo cierto es que el CD Móstoles URJC no lo ha tenido nada fácil en este inicio de temporada. La suerte, o más bien, la mala suerte, ha querido que los chicos de Jesús Miranda se tengan que estrenar ante los dos equipos que posiblemente, junto con Real Valladolid y Burgos, vayan a liderar el subgrupo B de DH5. Nos referimos a CD Leganés y Getafe CF. Los dos equipos del sur de Madrid suponían un gran escollo para el CD Móstoles en este arranque de temporada.
Sin embargo, las cosas no empezaban mal. En los Iker Casillas de Móstoles, los azulones lograban un meritorio empate contra un CD Leganés ante al que no habían conseguido puntuar en su primera temporada en División de Honor. Un debut en el que el CD Móstoles URJC dejó buenas sensaciones. Principalmente por su competitividad, plateando un partido de tú a tú frente a un equipo, a priori, superior. Un partido en el que cualquiera de los dos conjuntos pudo haberse llevado los tres puntos. Pero sobre todo un partido en el que los mostoleños parecieron preparados para competir contra cualquiera.
Así llegaban al segundo desafío, todavía más difícil, de la temporada. El partido contra el Getafe CF en la ciudad deportiva del propio Getafe. Un rival aún más duro y fuera de casa. El reto era mayúsculo, pero hay que recordar que el Móstoles ya logró vencer al Getafe como visitante la temporada pasada. Sin embargo, el resultado en esta ocasión fue muy diferente. Para infortunio del CD Móstoles URJC, el Getafe lograba imponerse por un contundente 3-0. Tras unos primeros 45 minutos en los que de nuevo el conjunto mostoleño mostró su competitividad frente a un grande, en la segunda mitad los cambios de los locales surgieron efecto y en tan solo 15 minutos, entre el minuto 60 y el 75, el Móstoles encajaba tres goles. A partir de ahí, poco que hacer en el partido.
Pese a que actualmente el CD Móstoles URJC ocupa una nada halagüeña penúltima posición en la clasificación, solo por delante de la Cultural Leonesa que cuenta con un partido menos, lo cierto es que esto no debería ser motivo para que salten las alarmas. Tan solo han concurrido dos partidos y además han sido contra rivales muy complicados. Conseguir un punto frente a Leganés y Getafe quedaba dentro de lo esperable. Además, las sensaciones del primer encuentro fueron positivas, sobre todo en cuanto a la actitud del equipo. Así como las actuaciones individuales de jugadores como el portero Dani Vlad o el capitán Alberto García.
Hay que tratar de tener paciencia con un equipo que todavía no se ha medido a conjuntos de su teórico nivel. Hay motivos para ser positivos. Pero si algo preocupa en estas dos primeras jornadas de competición, probablemente sea la falta de gol. El CD Móstoles necesitar dar continuidad a su juego con ocasiones que se conviertan en goles y le den al equipo ese punto de confianza necesaria. Veremos si en el próximo encuentro, ante un rival directo como el Trival Valderas Alcorcón, los chicos de Jesús Miranda consiguen abrir la lata y, por qué no, conseguir una primera victoria que les permita mirar con optimismo hacia arriba.