El próximo Viernes Santo a las 17h se disputará un encuentro decisivo para el devenir de la lucha por el título en el DH1. Segundo clasificado, el Deportivo de la Coruña, se mide al tercero de la tabla en su casa, el Sporting de Gijón. Un enfrentamiento de alto voltaje en el que el Dépor se juega gran parte de sus opciones por hacerse con la liga en Gijón.
Un excandidato al título que puede dejar al otro en también excandidato
Durante gran parte de la temporada, el liderato del DH1 ha sido un duelo a tres bandas. Hasta finales del mes de enero, el Sporting de Gijón, el Deportivo de la Coruña, y el actual líder, el Celta de Vigo, fueron bailando entre ellos durante semanas de la primera a tercera posición. A partir de entonces el Sporting se despegó algo de los dos gallegos en la tabla, quedándose a dos pinchazos de ambos.
Desde entonces, esa pugna por la cabeza ha sido preciosa entre los dos grandes rivales históricos de Galicia. El Deportivo se puso un punto por encima del conjunto vigués desde que ganase en el derbi, ventaja que perdió tras conceder dos empates consecutivos. Actualmente, el Celta de Vigo lidera el grupo con tres puntos de ventaja. Una ventaja salvable por el Deportivo por el momento, pero que le deja sin margen de error. En caso de no ganar, la distancia podría ser ya considerable para mantenerle el pulso a los celestes en las únicamente cuatro jornadas que restarían. Es por ello que el Dépor se juega más que tres puntos esta jornada, sino las de seguir apurando sus opciones y dar un golpe sobre la mesa con un hipotético triunfo en una plaza muy complicada como es Gijón.
El desgaste de la Copa pasó factura a los coruñeses
La clasificación del Deportivo de la Coruña a la final four fue un hito de los de Figueira. Además del éxito deportivo, también por coleccionar una gran experiencia para el equipo de haber jugado en dos grandes estadios del fútbol español, tres si contamos el Anxo Carro, aunque éste ejerciese como sede neutral. Sin embargo, quizá condicionado por la cercanía con esa final four, entre medias del encuentro de semifinales de la Copa del Rey, llegaron dos pinchazos.

El fin de semana previo al partido frente al Barça, el Deportivo no consiguió pasar del 1-1 en casa del Roces. Tampoco logró vencer una semana después al Pontevedra, empatando a tres goles en el Manolo Barreiro. Cuatro puntos perdidos en dos semanas que catapultaron al Celta al liderato. Una circunstancia que obliga al Dépor a ganar todos los partidos restantes para apurar así sus opciones al título, empezando por el siguiente en Gijón.














