Contra todo pronóstico, el segundo equipo del Barcelona ocupa la última posición en el grupo 1 de Primera Federación. En efecto, aquel conjunto que hace unos meses se quedó a las puertas del ascenso a Segunda, actualmente pugna por no descender a 2a RFEF. Es decir, una cuarta división cuya exigencia es insuficiente para formar jugadores de élite. La situación es grave en Can Barça. Máxime tras la derrota contra Osasuna Promesas (0-2). Entre otros factores, la falta de experiencia de la plantilla más joven de la categoría está pasando factura en un cambio generacional radical respecto al curso pasado.

El Barça Atlètic se hunde más en el descenso - Golsmedia
Jugadores del Barça Atlètic antes de un partido. Fuente: Golsmedia

Dinámica crítica en casa 

Los jóvenes encadenan 11 jornadas sin conocer la victoria en casa. ¡Más de una decena! El ‘B’ se fundó en 1970 y desde entonces, nunca había padecido tal dinámica ejerciendo de local (más de 6 meses sin ganar). Por lo tanto, también establece la peor racha jamás vivida en el Estadi Johan Cruyff, inaugurado el 27 de agosto de 2019. Más concretamente, el último triunfo en Sant Joan Despí data del 21 de septiembre. Momento donde los azulgranas se impusieron 1-0 al Zamora en la jornada 5. 

Inoperancia a domicilio

Si los números en casa son insuficientes para salvar la categoría, lejos del Johan son peores. Esto es debido a que solo se han sumado 13 puntos de 45 posibles, fruto de 2 victorias, 7 empates y otras 6 derrotas.

Clasificación 

Así las cosas, el equipo dependiente es último en liga y no se quitará la condición de farolillo rojo al menos hasta el sábado, cuando reciba la visita de Cultural Leonesa, líder del grupo 1. Algo preocupante, dado que estamos en la jornada 29 y la tabla deja de ser anecdótica. Dicho con otras palabras, tan solo restan 9 jornadas para revertir la situación y conseguir el objetivo. Que no es otro que la permanencia, la cual se halla a 9 puntos de los 27 que todavía faltan por jugarse.

Sin lugar a dudas, hay que hacer autocrítica, pues los números hablan por sí solos. No es para menos, ya que con 27 unidades en el casillero, el Barça Atlètic es el peor filial en términos clasificatorios. Aparte de ser el equipo con menos victorias (4) del fútbol de bronce español. Y eso que lo componen 40 clubes.

Nuevo entrenador 

El juego y los resultados no acompañaban, de modo que la dirección deportiva cesó del cargo a Albert Sánchez. Su puesto lo ocupó Sergi Milà, gran conocedor de La Masía cuya trayectoria en la misma supera los 20 años. Como anécdota, cabe resaltar que se reencuentra con el capitán Aleix Garrido, al que ya entrenó en su paso por el Infantil B, Cadete B, Cadete A y Juvenil A, haciéndolo determinante en área rival mediante llegadas desde la segunda línea. Quizás con él veamos la mejor versión del ‘pequeño profesor’.

Sin embargo, el comienzo del preparador barcelonés ha sido prácticamente nulo en cuanto a puntaje: derrotas contra Nàstic y Osasuna Promesas y luego, empates contra Tarazona y Bilbao Athletic. Por consiguiente, se convierte en el primer entrenador en perder en sus dos primeros partidos desde septiembre de 1991. Por aquel entonces, Quique Costas ocupaba el banquillo del Barça Atlètic y sucumbió ante Real Madrid Castilla y Rayo Vallecano compitiendo en Segunda División, es decir, en el fútbol profesional. Un territorio que no pisa el ‘B’ desde 2018. 

Lo que ahora le toca al Barça Atlètic es concluir esta temporada de transición entre los quince primeros. Luego (entiéndase por la 25/26), intentar luchar por los primeros puestos gracias a una columna vertebral con un año más de experiencia. Así como hacerlo con otro técnico, porque de igual forma que Albert Sánchez, Sergi Milà carece de recorrido en los banquillos. De hecho, antes de hacerse cargo del filial, llevaba más de 3 años sin dirigir a ningún equipo. Su última experiencia fue con el flamante sub-19 ganador de Liga y finalista en Copa de Campeones de División de Honor.

Cambio de cromos 

En cuanto a los movimientos internos, debido al exhausto final de temporada que se le avecina al primer equipo, Hansi Flick querrá echar mano del filial a fin de completar convocatorias y relevar lesionados. Por consiguiente, el Barça Atlètic, que tiene mucho en juego, quedará considerablemente debilitado. La prioridad son los mayores, pero el futuro de la cantera culé pasa por el ‘B’, el ‘puente’ entre el Juvenil A y el primer equipo. O sea, el paso del fútbol base al amateur.

Paralelamente, tampoco se puede desmantelar al Juvenil A de Juliano Belletti, visto que afronta el tramo decisivo del curso donde podría hacer historia. No es para menos, pues al margen de la progresión individual de los futbolistas, el tercer equipo lucha por ganarlo todo.

Toni Fernández se convirtió, con 16 años, 5 meses y 17 días, en el segundo jugador más joven en debutar con el primer equipo del Barça.
Toni Fernández en su debut con el primer equipo. Fuente: SPORT

Promoción de canteranos 

Salvo casos puntuales, los integrantes del equipo dependiente apenas están teniendo minutos con el primer equipo. Y si los tienen es más bien por urgencia que por convicción. De hecho, a la que pudo, Hansi Flick dio importancia a Szczesny y De Jong en detrimento de Iñaki Peña y Casadó, respectivamente. Además, el técnico alemán es un espectador habitual en el Johan y apenas tiene argumentos para requerir los servicios de los canteranos. Máxime con el gran rendimiento de la plantilla del primer equipo.

Números insultantes

El resultado del siguiente partido puede cambiar la situación a corto plazo. Sin embargo, la tendencia es la explicada anteriormente. Esto es, el Barça Atlètic está atravesando un año de transición y la Primera Federación es complicada. Por tanto, han hecho mal en estirar tanto el chicle con gente tan joven y entrenadores sin experiencia. Un cóctel demoledor que puede desencadenar en descenso y, por ende, ver jugar a las nuevas hornadas de juveniles en campos de césped artificial en mal estado. A día de hoy las sensaciones son malísimas: menos puntos (27) que partidos jugados (29).