A sus 18 años, Borja Echeverría se encuentra ante uno de los momentos clave de su carrera. Tras cerrar su etapa juvenil en el CD Móstoles URJC, el habilidoso centrocampista da el salto definitivo al fútbol sénior con la ambición y la proyección necesaria para consolidarse en un nuevo reto competitivo. Tras una temporada destacada en el DH5, el club ha trasladado una oferta de renovación a su agencia, RAS11, que están estudiando, aunque el jugador y su entorno siguen atentos a cualquier oportunidad que pueda surgir este verano en categorías superiores.

Nacido en 2006, Echeverría ha formado parte del engranaje formativo del Móstoles durante la última temporada, convirtiéndose en una figura destacada en el Juvenil A y consagrándose como uno de los jugadores revelación de la División de Honor esta temporada. Con más de 30 partidos disputados entre el Juvenil A y el Móstoles B, en Liga Autonómica de Madrid, ha firmado 8 goles, algunos de ellos clave en momentos determinantes del calendario. Su actuación ante el Unión Adarve en la jornada 24 con un hat trick, con gol olímpico incluido, demostró esta calidad que sale de las botas del joven futbolista.
Su debut con el filial llegó en enero de 2025, una muestra clara del salto de calidad que ha dado. En pocos meses se hizo un hueco habitual en las convocatorias del segundo equipo, demostrando que no le pesa el cambio de ritmo ni la exigencia del fútbol senior. Además, su capacidad para asumir responsabilidades en el campo lo ha consolidado como una pieza muy valorada por el entrenador.
Un centrocampista moderno: visión, carácter y llegada
Borja Echeverría se desenvuelve principalmente como mediapunta, aunque también como interior en sistemas de tres centrocampistas. Su estilo encaja con el perfil del centrocampista moderno: combina inteligencia táctica con movilidad, capacidad de asociación y llegada desde segunda línea. A pesar de su juventud, posee una gran lectura del juego, algo poco habitual en jugadores de su edad. Además, tiene un disparo lejano espectacular, aspecto demostrado con sus goles al Fuenlabrada, Leganés y Rayo Majadahonda, entre otros.

No es solo un “10” creativo, sino un jugador con recorrido y trabajo, capaz de involucrarse en la recuperación tras pérdida y de generar ventajas en campo rival con balón y sin él. En ataque, destaca por su capacidad para ocupar zonas libres, filtrar pases verticales y aparecer en el área rival con determinación. A pesar de que su estilo contrasta con el de su club, basado en el juego directo y las segundas jugadas, Borja ha sabido adaptarse a la perfección en el esquema de Mario Roa esta temporada.
Su físico también acompaña. Con 1,75 m de estatura y un perfil atlético trabajado, ha demostrado poder competir en escenarios exigentes físicamente, resistiendo el ritmo de la categoría sénior y manteniendo regularidad en sus actuaciones. No ha sufrido lesiones de importancia y ha cerrado la temporada en plenitud.
Formación en el fútbol madrileño
Desde el punto de vista formativo, Borja ha seguido una evolución constante en el fútbol madrileño. Comenzó su etapa juvenil en el Leganés, donde jugó en el Juvenil C y en el Juvenil B. El año pasado, tras jugar la primera vuelta con los pepineros, recaló en las filas del Rayo Majadahonda B. Y esta temporada fue el Móstoles el que le dio la oportunidad de jugar en la máxima categoría y donde Borja respondió con creces.

Además, destaca por su mentalidad y compromiso dentro y fuera del campo. Entrenadores y compañeros subrayan su ética de trabajo, responsabilidad y constancia. Es un perfil que no se esconde en los momentos exigentes, asume la autocrítica y mantiene siempre una actitud orientada a la mejora. Su madurez y profesionalidad son, sin duda, parte fundamental de su valor como futbolista.
Un verano movido
El contexto no puede ser más propicio. Borja termina su ciclo juvenil con una temporada brillante a nivel individual, una oferta de renovación de su club actual y la ambición clara de dar un paso adelante. Tiene el hambre y la capacidad para competir desde ya en una categoría superior. Se avecina un verano intenso en el que Borja deberá afinar su preparación para dar el salto definitivo al fútbol sénior.
Borja Echeverría representa una combinación poco habitual de madurez, talento, capacidad de adaptación y ambición. Un jugador que ha demostrado cada fin de semana su crecimiento, y que ahora solo necesita el escenario adecuado para seguir escribiendo su historia en el fútbol profesional.














