De igual forma que el primer equipo, el fútbol base del Girona FC ha ganado prestaciones durante los últimos años. En este sentido, el Juvenil A no es una excepción. De hecho, se ha convertido en un habitual de la parte alta del grupo 3. De la mano del City Group, el club catalán ha conseguido grandes hitos, como participar en una edición de la Champions League y, por consiguiente, de la Youth League.
Mirada al pasado
Cabe destacar que en 2015, el Juvenil del Girona competía en Nacional. Luego, ha conseguido mantenerse en la categoría reina hasta la actualidad. No obstante, jamás ha disputado la Copa del Rey. De modo que hay margen de mejora. Al menos en el plano resultadístico, ya que la formación está dando sus frutos con el desarrollo de futbolistas. Por ejemplo, de su cantera han surgido talentos como Pedro Porro, Arnau Martínez, Valery, Ramón Terrats, Óscar Ureña, Joel Roca, Minsu…
Actualidad
A día de hoy, el sub-19 está en estado de gracia. Máxime tras la victoria por 4-1 ante CE Sabadell, ya que los pupilos de Jonathan Ruiz encadenan cinco jornadas sin conocer la derrota. Con ello, ocupan la cuarta plaza en liga.
Con 47 puntos en 26 jornadas, el cuadro gironí promedia 1,81 puntos por partido, siendo el tercer mejor registro tras su vuelta a División de Honor el curso 2015/16. Solo tuvo mejores números en 2018 (59 puntos en 30 jornadas) y 2021 (43 puntos en 23 jornadas). En ambos casos, los gerundenses quedaron cuartos al término de la temporada.
Situación
Sea como fuere, la dirección deportiva se está empleando a fondo en lo que atañe a la cantera. Tanto, que en 2019 el club prescindió del Peralada como filial para potenciar al Girona B, que hoy en día compite en Segunda Federación.
Conviene resaltar que la mejora no ha sido lineal, sino que ha tenido altibajos. Uno de ellos lo protagonizó el Juvenil B, porque en 2023 descendió a la Preferente Catalana y regresó a la categoría de plata al cabo de dos años. En efecto, el segundo juvenil del Girona FC ‘repitió’ en un escenario alejadísimo de la élite. Ahora, en calidad de recién ascendido, el equipo de Alejandro Lozano es segundo en Nacional. Sin lugar a dudas, refleja el respeto por una categoría que el club perdió y tardó dos años en recuperar. La prioridad es el primer equipo, aunque paralelamente la entidad trabaja para mejorar el fútbol formativo.














