El Real Valladolid se agarra al balón parado ante el Unión Adarve para ganar un intenso encuentro que sentenció Sergio Esteban con un cabezazo.
Primera parte
El Real Valladolid salió decidido a imponer su ley en los Anexos, encerrando desde el inicio a un Unión Adarve que se protegió cerca de su área. A los blanquivioletas les costó transformar ese dominio en ocasiones claras, pero poco a poco fueron encontrando espacios, sobre todo por el costado derecho con las apariciones constantes de Sylla.
En el minuto 33 ya avisó el Pucela con una llegada que estuvo a punto de abrir el marcador, refrendando el dominio local. La mejor oportunidad de la primera mitad llegó en el 41′, cuando una nueva acción por banda derecha de Sylla terminó con un centro medido para Olandía, cuyo remate con la rodilla se marchó rozando el poste. Tras una última ocasión en el 45′ y varios rechaces dentro del área madrileña, el descanso llegó con 0-0 pero con sensación de clara superioridad vallisoletana.
Segunda parte
El segundo acto mantuvo el mismo guion, con el Valladolid mandando con balón y el Unión Adarve tratando de salir a la contra. La recompensa al empuje pucelano llegó en el 70′. Un córner lanzado desde la derecha encontró el magnífico salto de Sergio Esteban, que se impuso a todos en el área para cabecear a la red el 1-0 que acabaría siendo definitivo.
Con el marcador en contra, el Adarve adelantó líneas y el partido se partió, obligando a Tejero a aparecer con dos intervenciones de muchísimo mérito en el minuto 86, manteniendo con sus manos la mínima ventaja local. La tensión se disparó en el tramo final y, en el 89′, Mateo Carro fue expulsado por protestar airadamente una decisión arbitral desde el área técnica, dirigiéndose al colegiado con la frase “Árbitro te están vacilando en la cara”. Pese a las trabas y el empuje madrileño, el Valladolid supo sufrir hasta el 90′ para cerrar un triunfo clave en sus aspiraciones.
MVP del partido
El MVP fue Sylla, lateral derecho vallisoletano, por su doble contribución defensiva y ofensiva. Fue el jugador que más peligro generó, martilleando su banda durante todo el encuentro, participando en las principales ocasiones del Pucela y convirtiéndose en un quebradero de cabeza constante para el Unión Adarve.














