El FC Barcelona se jugaba el pase a los octavos de final de la Youth League frente al Maccabi Haifa en tierras húngaras, ante la imposibilidad de disputar el encuentro en Israel. Los culés, tras una primera parte favorable, se complicaron en exceso en la segunda mitad y acabaron disputando su clasificación en la tanda de penaltis, que se resolvió de la peor manera para el conjunto blaugrana.
Un Barcelona de menos a más
Durante los primeros diez minutos, los culés se mostraron muy imprecisos, condicionados por el mal estado del césped y por la intensa presión del equipo israelí en la salida de balón. Esta situación provocó varias pérdidas peligrosas en campo propio, que dieron sensación de peligro en el área barcelonista.
A pesar de ese arranque incómodo, el Barcelona logró generar su primera ocasión clara en el minuto 13. Gistau recibió dentro del área y sacó un disparo que obligó al guardameta del Maccabi a intervenir con acierto, enviando el balón a saque de esquina.
Sin embargo, los errores seguían apareciendo y, pocos minutos después, una mala cesión de Gariba hacia Bonfil estuvo a punto de costar el primer gol.
Con el paso de los minutos, el Barça fue creciendo en el partido. El equipo comenzó a encontrar mejores soluciones en la salida de balón y a generar peligro por las bandas, lo que le permitió asentarse en campo rival y ganar confianza. Esa mejoría se tradujo en una mayor presencia ofensiva y en un control progresivo del juego.
El premio llegó en el minuto 38, cuando el Barcelona logró adelantarse en el marcador. Pol Bernabéu protagonizó una buena subida por la banda izquierda y puso un centro al área que, tras una acción desafortunada, acabó siendo introducido en su propia portería por Arad, poniendo el 0-1 en el marcador.
En los minutos finales antes del descanso, el Barcelona dio un paso más y aumentó el ritmo del partido. El conjunto culé se mostró muy asentado sobre el terreno de juego, ganó numerosas segundas jugadas y estuvo cerca de ampliar su ventaja con buenas llegadas protagonizadas por Kluivert y Pedro Villar, aunque el marcador no volvió a moverse antes del pitido final de la primera mitad.
Llegaron las complicaciones
La segunda parte comenzó con un cambio en las filas del Barcelona: Fofana saltó al terreno de juego en sustitución de Gistau. El conjunto azulgrana mantuvo la misma intención que al final del primer tiempo y siguió en busca del segundo gol.
La ocasión más clara llegó en el minuto 62. Guille asistió con un gran balón a Fofana, cuyo remate de cabeza se estrelló en el larguero.
En el minuto 68, llegó la primera mala noticia para los culés en forma de lesión. Gariba tras una acción defensiva en la que cometió falta se hizo daño en la rodilla y tuvo que ser sustituido. En su lugar saliò Álex Campos.
Y fue en la jugada siguiente cuando el Barcelona recibió un nuevo golpe. Tras una pérdida de Pol Bernabéu cerca del área azulgrana, el Maccabi aprovechó la acción para igualar el encuentro. Lusky aprovechó un buen centro de Karagola y, con un remate imparable para Bonfil, firmó el gol del empate y devolvió la igualdad al marcador.
Con un Barcelona aún asimilando el empate, el Maccabi consiguió adelantarse en el minuto 82. El segundo zarpazo de los locales llegó tras una buena contra, cuando el conjunto culé se encontraba volcado en ataque. Karagola culminó la acción con un remate muy preciso, dejando muy tocados a los azulgranas, que a falta de menos de diez minutos estaban cayendo eliminados.
En el último minuto del tiempo reglamentario, el árbitro señaló penalti a favor del Barcelona tras un derribo sobre Fofana dentro del área. Guille Fernández no perdonó desde los once metros y volvió a empatar el partido.
Tras los seis minutos de tiempo añadido, ninguno de los dos equipos logró volver a ver portería y el encuentro se decidió en la tanda de penaltis.
Trágica tanda de penaltis
El partido se decidió desde los once metros, en esa particular “quiniela” que siempre son los penaltis, y el Barcelona salió muy mal parado. Los culés fallaron sus tres primeros lanzamientos: primero Guillem Víctor, después Bonfil y por último Kluivert, dejando al equipo contra las cuerdas desde el inicio de la tanda.
El Maccabi, por su parte, anotó sus dos primeros disparos y, aunque falló el tercero y Pedro Rodríguez acertó en el cuarto lanzamiento azulgrana no fue suficiente para mantener con vida al conjunto catalán. Finalmente, Roach marcó el cuarto para el Maccabi y firmó la victoria del Maccabi, dejando fuera de la competición europea al equipo dirigido por Pol Planas.















