El Betis gana el intercambio de golpes en la Ciudad Deportiva Luis del Sol, escenario de uno de los duelos más atractivos de los octavos de final de la Copa del Rey Juvenil. El conjunto verdiblanco afrontaba la eliminatoria en un buen momento competitivo, con la ambición de seguir avanzando en el torneo del KO.

Enfrente, un Granada líder de su grupo liguero, que llegaba a Sevilla con la confianza que otorgan los resultados y con una propuesta valiente, basada en la presión alta y la verticalidad.

Duelo de orgullo

El partido arrancó con un guion muy claro en la Ciudad Deportiva Luis del Sol. El Granada salió con una presión alta muy agresiva, incomodando desde el primer minuto la salida de balón del Betis y obligándole a jugar en largo más de lo habitual. Ese planteamiento dio frutos pronto, especialmente por la banda derecha del ataque nazarí, donde la movilidad y profundidad generó continuos problemas a la defensa verdiblanca.

Precisamente por ese costado llegó el primer gol del encuentro. Rayan (9) atacó el espacio con determinación y, tras ganar línea de fondo, puso un centro raso medido al corazón del área que dejó solo a Owen (29). El atacante granadino no perdonó y definió con calma ante el guardameta bético para adelantar a los visitantes y confirmar el buen inicio del conjunto dirigido por Sergio Ortiz.

Lejos de venirse abajo, el Betis supo recomponerse desde la posesión y comenzó a ganar metros con balón, encontrando mayor continuidad en campo rival. El premio a esa reacción llegó a balón parado. Tras una falta lateral, Emmanuel, central verdiblanco y el futbolista más destacado de los locales en el primer acto, se quedó arriba y conectó un remate impecable para igualar el encuentro y devolver la energía a su equipo.

El gol cambió por completo el escenario. El Betis ganó confianza y aprovechó ese momento de debilidad del Granada para culminar la remontada antes del descanso. Nikita recogió el balón en la frontal y sacó un disparo potente que, tras desviarse ligeramente en un defensor, terminó superando al portero granadino. Con ese 2-1 se llegó al intermedio, cerrando una primera parte intensa, marcada por la presión visitante.

Intercambio de golpes

La segunda mitad mantuvo e incluso superó el nivel de intensidad del primer acto y se convirtió en un intercambio constante de golpes entre Betis y Granada en la Copa del Rey Juvenil. Ambos equipos apostaron por un fútbol vertical y ofensivo, ofreciendo un auténtico espectáculo sobre el césped. El Real Betis Juvenil fue el primero en golpear tras el paso por vestuarios y amplió su ventaja en el minuto 54. Morante atacó el área con determinación y, tras recibir dentro de la zona, ejecutó un golpeo duro y cruzado que superó al guardameta nazarí para firmar el 3-1.

El Granada Juvenil no bajó los brazos y reaccionó con rapidez. Apenas unos minutos después, una acción mal defendida por la zaga verdiblanca dejó un balón suelto dentro del área que Owen (29) aprovechó con oportunismo, metiendo la pierna para recortar distancias. El gol reactivó a los visitantes, que volvieron a empujar en busca del empate, aunque comenzaron a dejar espacios a su espalda.

Ahí apareció la principal arma del Betis en el segundo tiempo: la transición ofensiva. Tras una contra que terminó en saque de esquina, Emmanuel, nuevamente decisivo, volvió a imponerse en el área rival. El central verdiblanco, imperial durante toda la tarde, remató con autoridad por encima de todos para firmar su doblete personal y colocar el 4-2, un golpe que parecía definitivo.

Sin embargo, el Granada volvió a demostrar por qué llegaba como líder de su grupo liguero y se negó a rendirse. En el minuto 78, Rayan (9) apareció de nuevo para recortar distancias tras aprovechar un balón suelto en el área. El 4-3 reabrió el partido y dio paso a unos minutos finales de máxima tensión.

En ese tramo decisivo, el Betis gana el intercambio de golpes dado que supo resistir los arreones finales del conjunto nazarí. Rafa Oya aprovechó un espacio en campo rival, recortó a dos defensores con personalidad y definió raso para colocar el definitivo 5-3.