El Santutxu se lleva el derbi bilbaíno disputado este sábado a la una del mediodía en las instalaciones de Mallona, cumpliendo con todas las expectativas de emoción y tensión. Santutxu y Danok Bat han protagonizado un choque vibrante que ha terminado cayendo del lado local gracias a una reacción encomiable en la segunda mitad. Los de casa llegaban al encuentro con el agua al cuello, hundidos en la clasificación con solo 5 puntos, mientras que el Danok aterrizaba en una cómoda zona media con 13. Sin embargo, el fútbol no entiende de tablas ni estadísticas, y los rojos han logrado sumar tres puntos de oro que les permiten coger aire y ver la salvación mucho más cerca.
Un regalo castiga a los locales
El encuentro arrancó con un guion de mucho respeto mutuo. Durante los primeros compases, ambos conjuntos trataron de imponer su ley en el centro del campo, con llegadas tímidas a las áreas pero sin generar excesivo peligro real. El miedo a fallar imperaba sobre el atrevimiento, hasta que en el minuto 27 el partido se rompió por un error no forzado. En una acción de salida de balón, el central del Santutxu dudó más de la cuenta con el esférico en los pies, una indecisión que resultó fatal. Gorka Vivanco, el más listo de la clase, presionó con fe, le robó la cartera al defensor y se plantó en un mano a mano contra el portero. Con una frialdad pasmosa, el atacante del Danok definió raso al palo largo para poner el 0-1.
El tanto fue un duro golpe psicológico para la parroquia local, que veía cómo un fallo puntual les ponía el partido muy cuesta arriba. El Danok Bat supo gestionar esa ventaja, jugando con la ansiedad de un Santutxu que intentó estirarse antes del descanso sin éxito. Los visitantes se marcharon a vestuarios con la sensación de tener el derbi controlado ante un rival tocado anímicamente.
Sin embargo, el paso por la caseta transformó por completo a los locales. Apenas tardó cuatro minutos en encontrar el premio, y de qué manera. Corría el minuto 49 cuando Mario Esteban recibió un balón en zona de tres cuartos de campo. Sin pensárselo dos veces y con una confianza ciega, conectó una volea espectacular que cogió una parábola perfecta para colarse por la misma escuadra de la portería visitante. Fue un gol de antología, de los que levantan al público de sus asientos, que sirvió para colocar el 1-1 en el luminoso y, sobre todo, para cambiar la inercia emocional del choque.
Barroeta certifica la remontada
Con las tablas en el marcador, el Santutxu se lo creyó de verdad. El golazo de Esteban había noqueado al Danok Bat, que no encontraba la forma de frenar el ímpetu local. Los de casa, empujados por la necesidad de los puntos, volcaron el juego hacia el área rival buscando el tanto de la victoria. La insistencia tuvo su recompensa en una acción a balón parado. En un saque de esquina botado con mucha intención al corazón del área, emergió la figura del número 4, Bruno Barroeta. El zaguero se impuso con autoridad en el juego aéreo y conectó un cabezazo inapelable que superó a la defensa y al portero para establecer el 2-1 definitivo y que el Santutxu se lleve el derbi.
75’l ⚽️ ¡¡¡ GOOOOOOOOL DEL SANTUTXU !!!
Gol de Bruno Barroeta (4) para darle ventaja al equipo local
⚔️ 🔴🔵 @SantutxuFC 2️⃣ – 1️⃣ @DanokBatClub 🔴⚫️ pic.twitter.com/fSA7leuo1x
— Juvenil División de Honor (@JuvenilDH) November 22, 2025
El Danok intentó reaccionar en los minutos finales, pero los locales supieron sufrir y guardar la ropa para certificar un triunfo vital. Con este resultado, el Santutxu se lleva el derbi, alcanza los 8 puntos y recupera la esperanza en la lucha por la permanencia, demostrando que en Mallona van a pelear cada balón hasta el final.














