En la jornada 37 de Primera RFEF, el Real Madrid Castilla recibía la visita del Fuenlabrada en el Alfredo Di Stéfano. Los de Raúl González llegaban al partido con el objetivo de conseguir los tres puntos para seguir con opciones de entrar al playoff de ascenso hasta la última jornada, aunque no dependía de sí mismo. El empate sin goles la anterior jornada ante el Mérida alejó las opciones de ascenso. Y esta jornada los resultados de los rivales no acompañaron y el Real Madrid consigue un goleada sin premio.
Por su parte, el Fuenlabrada afrontaba un partido vital. Tras perder la anterior jornada ante el Ceuta en casa, la directiva decidió prescindir de su entrenador, Diego Nogales, para colocar en el banquillo el hasta ahora gerente deportivo del club, Rubén Anuarbe, que vive su primera experiencia profesional en los banquillos. Todo lo que no fuera ganar podía descender a los del sur de Madrid si sus rivales directos ganaban su partido. Sin embargo, los kirikos dieron una imagen muy pobre y ya no dependen de sí mismos para mantener la categoría. Tienen pie y medio en Segunda RFEF.
Semana de dulce para la cantera
El primer filial blanco estaba viviendo una semana de dulce. Siete jugadores presentes en este partido (Fran González, Chema, Gonzalo, Víctor Muñoz, David Jiménez, Mario Rivas y Youssef) fueron convocados por Carlos Ancelotti ante el Mallorca en el Santiago Bernabéu. Además, Jacobo Ramón, ausente en este partido para ir con el primer equipo a Sevilla, fue el protagonista con un gol en el 90+5’ que dio los tres puntos a los madridistas.
Y de dulce empezó el partido para los madridistas. Tan solo dos minutos después de que el balón empezara a rodar, Loren Zúñiga cazó un balón muerto dentro del área para abrir el marcador. Los locales salieron muy enchufados desde el principio, sumándose muchos jugadores al ataque en cada acción ofensiva. En el minuto 7, Gonzalo estuvo a punto de ampliar la ventaja del marcador, pero su remate en el mano a mano se marchó al lateral de la red.
Los blancos se hicieron con el control total del partido. Los visitantes apenas tenían opción de tocar el balón. Y en el minuto 19, el árbitro señaló penalti en una acción donde Loren Zúñiga fue agarrado dentro del área. Gonzalo fue el encargado de lanzar y transformar el penalti que abría brecha en el marcador. A partir de ahí, el partido bajó de ritmo, con el Real Madrid teniendo un claro dominio en el juego. La última ocasión de la primera mitad fue una doble intervención de Lucas, que evitó el gol de Loren Zúñiga y de Gonzalo en el rechace. Sin nada más destacable, el árbitro señaló el camino a los vestuarios.
Festín a la velocidad
En la segunda parte, el partido siguió con dominio local. El Fuenla dio un paso hacia adelante, pero no conseguía inquietar la portería defendida por Fran González. Los kirikos dejaron espacio atrás que estuvieron a punto de ser aprovechados por la velocidad de Víctor Muñoz, pero no conseguía finalizar jugada. También lo intentó Zúñiga con un disparo desde fuera del área, pero se marchó por encima de la portería.
Los contraataques madridistas continuaron y Víctor Muñoz encontró el premio del gol en una gran acción de velocidad. Los de Raúl González estaban aprovechando los espacios de la defensa visitante para hacer mucho daño. Unos minutos después, Víctor Muñoz estuvo a punto de marcar el cuarto con un remate desde fuera del área, pero fue rechazado por Lucas.
El festín blanco continuó. Los atacantes locales siguieron creando daño en cada acción al contraataque. En el minuto 82, Loren Zúñiga, que fue el mejor jugador del partido, puso el cuarto gol con un exquisito disparo desde fuera del área para firmar su doblete particular. Tras el gol, no hubo más jugadas destacables. El árbitro señaló el final del partido con una contundente goleada local.
El Real Madrid consigue una goleada sin premio y se despide definitivamente de disputar el playoff de ascenso a Segunda División. Las victorias del Mérida y del Antequera dejan al equipo de Raúl González sin opciones para la última jornada. Por su parte, el Fuenlabrada se mete en un lío y no depende de sí mismo en el último partido liguero para mantener categoría. La caída de un equipo que hace tres años era equipo de Segunda División y hace cuatro estuvo a un partido de disputar el playoff de ascenso a LaLiga.














