Mareo fue escenario de un nuevo capítulo del derbi asturiano, un duelo vibrante entre el Sporting de Gijón y el Real Oviedo en la División de Honor Juvenil. Con mucho en juego y una gran rivalidad sobre el césped, los azules lograron una victoria clave por 1-2 que les permite recortar distancias en la clasificación Un partido con goles y tensión hasta el final que no decepcionó a nadie.
Primera parte de dominio azulón
Arrancó el clásico asturiano en Mareo con una intensidad propia de dos equipos que se conocen bien y no se guardan nada. Desde el primer minuto, el partido prometía emociones, y no tardó en cumplir.
Apenas al minuto 12, el Real Oviedo abrió el marcador gracias a una jugada directa. Un balón largo de Pablo Agudín encontró a Jaime Coballes, quien no perdonó frente al arco y puso el 0-1 en el marcador.
Lejos de conformarse, el conjunto ovetense siguió apretando y encontró premio nuevamente al minuto 28. Esta vez, Jaime Coballes volvió a ser protagonista, pero como asistente: armó una gran jugada por banda y puso un pase raso al segundo palo, donde Pedro Álvarez apareció para firmar el 0-2.
En los minutos finales de la primera mitad, el Sporting reaccionó y acumuló varias llegadas de peligro, buscando recortar distancias antes del descanso. Sin embargo, no lograron concretar, y el marcador no se movió más.
El árbitro señaló el final de los primeros 45 minutos, con el Oviedo mandando en el marcador y en el juego.
El Sporting reaccionó pero no a tiempo
Con el 0-2 en contra, el Sporting salió en la segunda mitad con la necesidad de cambiar la dinámica. Sin embargo, el que tuvo la primera gran ocasión tras el descanso fue el Real Oviedo. En el minuto 66, Pablo Agudín se plantó solo frente al portero, pero su disparo no encontró portería, dejando escapar lo que pudo ser la sentencia.
Esa acción pareció despertar aún más al Sporting, que se volcó en busca del gol. Y el esfuerzo tuvo recompensa: al minuto 83, Nico Riestra protagonizó una gran jugada individual por banda y puso un centro raso preciso que Lucas Balan mandó al fondo de la red. Era el 1-2, y Mareo creía en la remontada.
Los últimos minutos fueron un asedio del conjunto local, que puso todo sobre el campo buscando el empate. Sin embargo, el Real Oviedo supo resistir, defendiendo con orden y sacrificio.
Finalmente, el árbitro señaló el final del encuentro, y los tres puntos viajaron a Oviedo. Victoria trabajada para los azules, que se llevaron el derbi juvenil asturiano. Con este resultado el Oviedo consigue ponerse a tres puntos del Sporting.














