El San Félix consigue una victoria necesaria en casa del Calavera con un solitario tanto en la primera parte

La Ciudad Deportiva Rafael Gordillo recibía este sábado en la jornada 15 de la División de honor un partido de alto nivel. El Calavera como local recibía al San Félix. Ambos conjuntos se encuentran en la zona media de la tabla, concretamente decimoprimeros y novenos respectivamente. Los visitantes llegan con la intención de romper una mala racha que les ha supuesto no conocer la victoria desde la jornada 10, de manera que es una victoria necesaria. Por su parte los locales tratarán de extender su racha tras la victoria del último encuentro.

Dominio sin efectividad

El balón comenzaba a rodar y los locales lo hacían con un dominio prácticamente total de la pelota. Con una línea de cinco en la defensa, desde su zaga han orquestado constantes ataques del equipo sevillano. Antes de los primeros cinco minutos llegaría la primera oportunidad de peligro para los sevillanos, pero acabaría marchándose rozando el palo rival. El dorsal 11 ha sido probablemente el jugador más desequilibrante de ambos conjuntos con constantes desmarques. Más allá de los desmarques, se ha mostrado muy activo y con intención de continuar ya que en cada ocasión que tenía, encaraba a su defensor. También es destacable como tanto él como el resto de sus compañeros de ataque se han ido permutando las posiciones.

Lo más destacado sin duda han sido los repetidos fueras de juego por parte del Calavera, algunos algo apretados. Pero en general esa ha sido la tónica dominante de toda la primera parte dominio local sin éxito. Sin embargo, la más clara llegaría en pies de los malagueños tras una gran contra en la que el meta local taparía un gran mano a mano. Al final de la primera parte se concentrarían la mayoría de oportunidades. Tanto así que el conjunto local gozaría incluso de un penalti, bastante discutido por la grada.

Pero parece que en ocasiones el fútbol hace justicia, y ya se sabe de los penaltis dudosos. Pue así ha sido, el meta del San Félix paró el penalti y también el rebote generando una gran alegría en la grada visitante. Grada que pocos minutos después terminaría de ilusionarse por que una contra con una mala salida del portero local acabaría con el gol para los visitantes. Un gol que le ha costado la lesión al delantero. Y así se llegaría al final de la primera parte con una victoria necesaria para el San Félix, pero momentánea.

Un partido loco

La segunda parte parecía comenzar con el mismo tono que la primera, con un dominio del equipo local, pero duraría poco. Ante la cierta desesperación al ver que dominaban, pero no tenían efectividad, los jugadores de Carlos Geraldo comenzaban a desordenarse. Y eso lo ha aprovechado mucho el San Félix que ha comenzado a tener más presencia en campo rival. Los primeros movimientos llegarían del banquillo loca, en el minuto 12 de la segunda parte, buscando contrarrestar la defensa de cinco que había establecido ahora el rival.

El equipo visitante necesitaba esta victoria y tanto era así que comenzaron bastante pronto a perder tiempo. En el minuto 15 el portero sería amonestado sin previo aviso por tardar demasiado en los saques de portería. Cada balón despejado por los visitantes comenzaba a ser motivo de celebración, aunque no por eso dejaron de intentarlo a la contra. Pero al estar tan hundidos defendiendo, los delanteros se encontraban muy solos. Pero todos sabían que tocaba luchar para logar una victoria necesaria para no preocuparse por la zona roja

Las más claras llegaban en los últimos instantes. Con el Calavera ya totalmente volcado en busca del empate su central, uno de los mejores del encuentro mandaba arriba un chute desde la frontal. Y cuando se estaba ya en el añadido, un córner sacado en corto ponía en vilo todos los corazones. Diversos rebotes y una gran parada a bocajarro del meta malagueño acababa con las esperanzas de los sevillanos. Con esta victoria el conjunto de Moisés Bueno respira algo más lejos de la zona peligrosa e incluso puede mirar hacia arriba, hacia los gigantes como Betis o Almería.