Pablo Galán ha sido el artífice del crecimiento y la consolidación del Castilleja en División de Honor. Con su cuerpo técnico, formado por Edu (segundo entrenador), Iván (entrenador de porteros), Tomás (preparador físico), Rafa (analista), Carlos (delegado) y Fernando (coach). Una campaña con un difícil inicio, pero que ha finalizado con el liderato en la Segunda Fase. Mérito con pico y pala.

«En las últimas jornadas, el equipo se sintió un poco presionado»

Pregunta: Como entrenador, imagino que es una satisfacción enorme haber logrado la permanencia en División de Honor, ¿Cómo lo habéis vivido desde dentro?

Respuesta: En las primeras cinco jornadas, teníamos cero puntos y cero goles a favor. Era un futuro incierto para el que mirará solo los números y los resultados. Con tantos resultados negativos, a pesar de que no éramos inferiores en los partidos, la situación era compleja. Sin embargo, los jugadores han demostrado que se podían adaptar a la categoría. Ellos mismos se han comprobado que podían hacer una campaña extraordinaria.

P: Quizás con ese pequeño asterisco de haberlo conseguido en esa Segunda Fase de Permanencia, ¿no?

R: Con ese «pequeño asterisco» que has dicho imagino que es por la última jornada [el Castilleja tuvo opciones hasta el final de entrar en la Segunda Fase de Copa de Campeones]. El equipo en las últimas fechas se sintió un poco presionado por la posibilidad de meterse en la Fase de Campeones. No obstante, yo siempre les intentaba quitar presión, porque estaban compitiendo contra un equipo como el Séneca. Es un recién ascendido, pero su trayectoria y repercusión a nivel de cantera es casi la más grande la provincia de Córdoba. En esa cita final, nuestra victoria no era solo importante para entrar o no en la siguiente fase, sino que nos vendría bien para la salvación. Y eso fue lo que le transmití a los chicos.

«El partido contra el Real Betis fue el punto de inflexión»

P: ¿Fue ese partido contra el Real Betis [1-1] el punto de inflexión en esta temporada? Tras un mal inicio recobrasteis la fuerza después de ese choque.

R: Por supuesto. Después de la cuarta jornada, teníamos cero puntos y cero goles a favor, tras un partido contra el Séneca, que también tenía cero puntos en ese momento. Fíjate como ha sido la liga que ambos equipos hemos acabado peleando por el quinto puesto. Después de ese partido, descansamos y buscamos ese proceso de adaptación que está lleno de curvas. Comenzamos a ajustar el sistema y a los futbolistas. En ese momento, vamos a Sanlúcar a jugar contra el Atlético Sanluqueño y, a las primeras de cambio, se ponen 1-0. Nosotros comenzamos a carburar y tenemos ocasiones por doquier. Parecía que estaba todo en contra nuestra, pero en el minuto 75 empatamos y el gol se celebró como si fuese en la final de la Champions League. Ese tanto nos dio mucho ánimo y logramos la remontada en el minuto 85. Sin embargo, en la siguiente jugada nos empatan tras una falta tonta.

«El Castilleja es un club humilde y familiar»

La sensación en el vestuario era agridulce, pero desde el cuerpo técnico lo recondujimos. Se le dio importancia a ese primer punto, aunque viniese la siguiente semana el Real Betis sin recibir ningún gol y ganando todos los partidos. Era la peor noticia en un inicio de remontada. Los modelos de juego en ese partido estaban claros, con un Betis combinativo y nosotros haciendo hincapié en el trabajo sin balón a través de la presión. Pasó algo que, aunque se pueda pensar que es negativo, fue positivo al final. Y es que nos marcaron gol en los primeros minutos. A partir de ahí, le dije al equipo que se acaba el complejo y nos íbamos para arriba. A los chicos les dio igual el rival que había enfrente y fueron con todo. Dominamos con esa presión y recuperando en zonas peligrosas, haciéndoles daño.

En el descanso, hablamos de las ayudas entre los chicos y seguir con el plan establecido. Tuvimos la suerte de empatar en el minuto quince. En la mitad del segundo tiempo, ya comencé a notar que el equipo estaba un poco cansado. También tiene mucho mérito esa parte del encuentro, aguatando veinte minutos a un rival que te lleva de un lado a otro. Esa solidaridad, a pesar del cansancio, fue la causante de que apenas nos hicieran ocasiones. Ese fue el punto de inflexión claramente. A partir de entonces, ganamos tras remontar un 1-0 en el campo del Recreativo de Huelva, también al Séneca, siendo el primer equipo del Castilleja que lo logra, y posteriormente, vencimos al Nervión en la última jornada de la primera vuelta. Después, le ganamos al Córdoba en casa y, en la jornada entre semanal, empatamos 1-1 con el Cádiz, tras ir venciendo todo el partido 1-0.

«Nuestra principal herramienta en la labor de captación es la categoría en la que jugamos»

P: ¿Cómo es el Castilleja como entidad y como club?

R: El Castilleja es un club humilde y familiar, donde la directiva lleva muchísimos años trabajando por el buen camino. Es un conjunto que está muy asentado en todas las categorías a nivel provincial. Incluso, en los últimos años, a nivel nacional. Es un club ejemplar, porque cuando se comenzaron a gestionar las plantillas con dinero, el Castilleja no era el que más pagaba, pero sí cumplía todos los meses. El equipo se ha asentado en esa idea de humildad y formalidad. A nivel de cantera, desde hace unos años, entró en el Castilleja Juanma González, que es la persona que le dio ese énfasis a las categorías inferiores. Comenzamos a crecer y a crear nuevos equipos. Años después, somos un club consolidado, tanto en el primer equipo como en la cantera. Pero sigue siendo igual de familiar y de cercano.

P: ¿Cómo es la misión de buscar talento en una ciudad como Sevilla en la que Betis y Sevilla son acaparadores de ese tipo de futbolistas?

R: Es complicado. Por contextualizar, los equipos con los que competimos tienen una estructura de captación bastante importante y de muchos años. Algunos jugadores con los que hemos hablado en pretemporada han acabado en equipos de la provincia. Intentar romper con eso es difícil. Quizás sea intuición a la hora de elegir jugadores. Nuestra principal herramienta es la categoría en la que estamos, que es muy atractiva para los futbolistas. Después, también es importante utilizar «el caramelo» del Tercera División, ya que es una posibilidad para dar un salto, pero no es determinante. Es una puerta que está ahí. No obstante, hay que trabajarse ese premio.

«Estamos muy orgullosos desde el cuerpo técnico de estos chicos»

P: Todo esto complica la estructuración de la plantilla, ¿no?

R: Cuando estás en un club como el Castilleja, tienes dos opciones a la hora de confeccionar una plantilla: tirar de jugadores de Sevilla o Betis que hayan destacado o buscar futbolistas ambiciosos que vengan de categorías menores. Debido a las limitaciones, hemos priorizado por lo segundo. Esto hace que el proceso de adaptación sea una incógnita, y en eso tiene que entrar el cuerpo técnico. Tengo una tranquilidad con esta plantilla que no había tenido en años. La pasada campaña logramos la permanencia en parte por la suspensión de la competición a causa del coronavirus. Hemos conseguido el liderato en esta Segunda Fase, por lo que el sosiego con este equipo es grandísimo. Eso dice mucho de la temporada que hemos hecho. Estamos muy orgullosos desde el cuerpo técnico de estos chicos.

P: En referencia a esto último, quizás este año en División de Honor se ha comprobado como grupos fuertes (Tiro Pichón, Séneca, Vázquez Cultural) han superado a filiales. ¿Cuál es tu punto de vista sobre este hecho?

R: Lo primero es ser claro con los futbolistas, con las cartas boca arriba. Después, que ellos elijan sobre las diferentes nociones que tienen. Al final, el mundo del fútbol es cada vez más egoísta. Hay muchas redes sociales e imágenes personalizadas, potenciado todo ello en un contexto de canteras y una categoría bastante seguida. Muchos futbolistas buscan destacar y resaltar para intentar entrar en el fútbol profesional. El año pasado la unión del grupo fue complicada por este motivo. En esta campaña, al tener jugadores de un perfil más bajo, ese trabajo ha sido más sencillo.

«El mundo del fútbol es cada vez más egoísta»

P: ¿Cómo ha sido este año con toda la problemática del coronavirus?

R: Con lo referente al coronavirus, no soy un entrenador que ponga excusas, ni a mi ni al equipo. Este año la situación ha sido igual para todos y nos hemos tenido que adaptar. Ha habido semanas en las que se han parado la competición y es otro obstáculo que se le ha presentado al equipo, pero se ha ido superando. Además, creo que hemos sido de los menos perjudicados en cuanto a casos positivos.

P: En esta temporada, que ha ido de menos a más, ¿ha habido variaciones en la pizarra o en el estilo de juego?

R: Sí, sobre todo al principio, en esos ajustes en el proceso de adaptación. Necesitábamos soluciones ante los problemas que detectaba dentro del equipo para competir. En esas cuatro jornadas, hubo algunos cambios de dibujo. A partir del partido contra el Atlético Sanluqueño, confié en el sistema con tres centrales y sobre eso teníamos que trabajar y matizar si hacemos presión, repliegue, atacamos por las bandas o por carril central… un poco dependiendo del rival.

«El equipo cambió para ser más sobrio y rocoso y, a partir de ahí, crecer»

P: Se está imponiendo ese dibujo de tres centrales, imagino que para ganar profundidad por los carriles, ¿no?

R: Si te digo la verdad, nosotros lo hemos enfocado más por una debilidad defensiva, de cara a fortalecernos por dentro. Así, lo más probable es que tengas menos potencial arriba. Tenemos dos laterales largos y con mucha llegada, por lo que priorizamos también eso, ya que es una forma de llegar al área rival. No obstante, es un cambio netamente defensivo, para hacer al equipo más sobrio y rocoso y, a partir de ahí, crecer.

P: ¿Cómo se realiza en el Castilleja el scouting a los rivales?

R: A través de Die Ligen tenemos partidos que nos posibilita trabajar en el video análisis. Eso te ayuda mucho más a ver los encuentros, pero también es complicado, ya que ellos también te conocen. Frente al Rusadir en Melilla, el entrenador [Carlos Villalobos] se conocía todos los nombres de los jugadores del Castilleja.