JuvenilDH charla con el lateral izquierdo y capitán del Alboraya. Jacob López agradece a la RFEF los continuos test de Covid a los que han sido sometidos para garantizar “la tranquilidad” de jugar. El capitán repasa una temporada complicada en la que “la buena sintonía” ha sido fundamental para salvar la categoría. Además, comenta “la responsabilidad” de la capitanía y recuerda su salida del Valencia, equipo en el que se formó y donde tomó a Jordi Alba y a Gayá como sus referentes.

P: ¿Cómo han sido estos días posteriores a la consecución del ascenso?

R: “Muy contentos tanto el club como todos los jugadores. Sabíamos que era muy difícil competir con las mejores canteras de España en el grupo 7. Lograr la permanencia a falta de una jornada es un alivio y un premio al trabajo que hemos hecho”.

P: ¿Esperabais que hubiese que llegar tan al límite para lograr la salvación?

R: “Sabíamos que iba a ser muy complicado lograrlo en la primera fase estando equipos como el Villarreal, el Valencia o el Levante. Entrar entre los cinco primeros era muy complicado. El objetivo era sacar el máximo de puntos posible y partir con una ventaja en la segunda fase en la que no hemos fallado, salvo en el primer partido frente al Lorca. Tras estas tres victorias seguidas, obtuvimos el resultado deseado”.

P: Ha sido una temporada muy complicada en medio de la pandemia con muchos parones, ¿cómo lo habéis vivido?

R: “Ha sido extraño desde el primer momento. Llevábamos desde marzo del año pasado sin competir. Tuvimos muchos amistosos, pero la situación cambió. Al principio, nos costó entrar en dinámica, pero luego mejoramos los resultados”.

P: ¿De qué manera os abstraíais para olvidaros un poco de ello y mantener el nivel competitivo?

R: “Jugar al fútbol ha sido un alivio para nosotros. Tener la seguridad de que la Federación nos haya proporcionado test de Covid, nos da una tranquilidad para disfrutar y jugar a lo que más nos gusta y encima competir con rivales de tanta calidad ha sido un orgullo”.

P: ¿Qué significa para el equipo haber logrado la salvación?

R: “Es todo un éxito. El Alboraya lleva dos años seguidos haciéndolo desde que subió desde Liga Nacional y es el objetivo principal por el que trabajamos tanto tiempo desde julio. Es el premio al trabajo de un club humilde que saca el mayor partido a las condiciones que tiene y se ha podido ver reflejado en este objetivo que en una temporada tan rara ha sido complicado”.

P: ¿Estuvisteis convencidos de conseguirlo o hubo algún momento en el que os temíais lo peor?

R: “Teníamos todos la confianza de lograrlo. El grupo humano y el vestuario éramos muy buenos. Eso se ha visto reflejado en que uno corría por el otro y pese a los momentos difíciles como cuando en las seis primeras jornadas solo sacamos dos puntos, teníamos el convencimiento de que lo sacaríamos adelante porque se nos estaban escapando por pequeños detalles y errores que nos habían condicionado. Si seguíamos trabajando, los resultados iban a llegar”.

P: Al final se resolvió con un triunfo muy peleado ante el Real Murcia en el que tú marcaste dos goles, mejor imposible.

R: “Sabíamos lo que nos jugábamos ante el Real Murcia y los partidos fuera de casa siempre son complicados. Meter el primer gol del partido y encima de falta nos dio mucha confianza para afrontar el resto. Aunque fue muy complicado porque nos empataron dos veces, pudimos darle la vuelta y al final logramos el objetivo”.

P: Capitán del equipo, ¿tú como entiendes la capitanía?

R: “La capitanía es una responsabilidad que siempre he cogido desde pequeño. Eres la voz que lleva al grupo y vas de la mano del entrenador. Desde que entré en el Valencia, siempre he tenido esa jerarquía y representar a un club es sinónimo de que tienes que cumplir, trabajar humilde acorde a los valores del club y a los objetivos que marquen”.

P: Decía Sergio que tu etapa en el Valencia te sirvió mucho para aprender y adquirir experiencia y dotes de liderazgo, ¿qué te llevas de tu etapa allí que hayas transmitido en Alboraya?

R: “En el Valencia pasé ocho años brutales. Me llevo toda esa responsabilidad de representar a un club más grande, de primera división con muchos títulos. La disciplina que te da un escudo más grande hay que transmitirla al resto para que todos rememos en la misma dirección y que todos los jugadores estén metidos y convencidos en lo que se trabaja”.

P: ¿Cómo fue tu salida del Valencia?

R: “Fue un poco extraño. Tuve una cesión al San José en mi primer año de juvenil y fue un buen año con cuatro goles y muchas asistencias. Hubo un cambio de directiva y ellos no me conocían. Me contactó el Alboraya que sabía que era un club de renombre en la Comunidad Valenciana y en División de Honor y cuando me llamó Paredes, me transmitió cordialidad y ganas de que estuviera allí. Eso me decantó por el Alboraya”.

P: Además, Sergio ha destacado tu compañerismo y la de todos los jugadores, que ninguno se cree por encima de nadie, hasta os habéis ido a jugar al pádel todos juntos, eso al final repercute en tener buena sintonía en el campo.

R: “Es lo más importante en un equipo, el grupo formado. Pasas muchas horas con el equipo entrenando, partidos, viajes… esa buena sintonía que creas fuera se nota dentro del campo. Todo el mundo tiene que estar muy metido, creer en lo que se está haciendo y no salirse de esa dirección. A partir de ahí, los resultados llegan”.

P: Técnicamente, ¿cómo te definirías?

R: “Trabajador, humilde y disciplinado”.

P: Lateral izquierdo que asiste y marca, ¿tienes algún ídolo en particular?

R: «Partiendo de mi etapa en el Valencia, me fijaba y me sigo fijando en Jordi Alba y en Gayá. Son dos de los laterales en los que más me fijo que cumplen tanto arriba como abajo y son dos referencias a seguir”.

P: ¿Dónde esperas seguir creciendo como futbolista?

R: “De momento, no sé nada acerca del año que viene. Tengo claro que quiero seguir jugando al fútbol y formándome. A partir de ahí, crecer como futbolista y como persona. Ojalá llegar a ser futbolista, es un sueño que persigo, pero es complicado y, por ello, no dejo de lado la parcela de los estudios”.