Hace ya varios años que el Real Madrid ha apostado por un proyecto deportivo basado en el fichaje de futbolistas jóvenes y talentosos. La búsqueda de futuras estrellas que dominen el panorama futbolístico mundial en unos años ha sido primordial para los dirigentes merengues.
Puede que el primer gran fichaje de renombre fue el de un chaval noruego de 16 años en 2015. Ødegaard ocupó las primeras planas de muchos periódicos, considerándolo una de las estrellas del futuro. Sin embargo, la búsqueda de talento joven ya había comenzado antes.
En el año 2014, el Real Madrid llevó a cabo una especie de campus en China. En ese momento, el encargado de liderar esa expansión fue Luis Fernández, que había sido nombrado director de la escuela deportiva del Real Madrid en China. Durante ese campus hubo un futbolista de apenas 10 años que destacó por encima del resto. De hecho, el Real Madrid le invitó a realizar una prueba en Valdebebas. Tras esa prueba, el prometedor futbolista pasó a formar parte de La Fábrica en el año 2014.
Hablamos de Takuhiro Nakai “Pipi”, nacido en Siga, Japón, el 24 de octubre de 2003. El joven futbolista nipón lleva ya seis temporadas en la cantera blanca. Allí ha pasado por todas las categorías inferiores hasta formar parte de la plantilla del Juvenil B. Se trata de un futbolista muy habilidoso, con una gran visión de juego. Comenzó ocupando la posición de mediapunta, sin embargo, poco a poco ha ido retrasando su posición hacía la de centrocampista más puro. Aunque también se le ha puesto a jugar por la banda en algunos partidos. Esto habla muy bien de él, puesto que se muestra que es un futbolista muy polivalente.
Pese a que forma parte de la disciplina del Juvenil B, “Pipi” ya ha debutado con el Juvenil A. De hecho, el fin de semana pasado anotó su primer gol en División de Honor. Se produjo en el partido que enfrentó al Real Madrid frente a Los Yébenes San Bruno que finalizó con victoria merengue por 3-0. “Pipi” fue el encargado de anotar el 2-0 gracias a un gran derechazo desde la frontal del área, que se coló por la escuadra izquierda de la portería rival.
Su gol frente a Los Yébenes muestra algunas de sus muchas cualidades. Hablamos de un futbolista encarador, habilidoso en el regate, con mucha visión de juego y con un gran disparo, como hizo gala el pasado fin de semana. Además, no es un futbolista que se caracterice por solo saber utilizar una de sus piernas, puesto que ya se le ha visto anotar golazos tanto con la diestra como con la zurda.
Este gol ha hecho que muchos fijen su mirada en el joven futbolista de 17 años. Sin embargo, antes de anotar dicho tanto, ya había llamado la atención tanto de Raúl González como de Zinedine Zidane. El eterno capitán, técnico del Real Madrid Castilla, ya ha contado con “Pipi” en varios entrenamientos, y se espera que durante esta segunda mitad del año el nipón esté a caballo entre el Juvenil A y el Castilla. De hecho, todo apunta a que la temporada que viene será integrante de la plantilla del primer filial blanco. Hay que apuntar que “Pipi” ya contó con la confianza de Raúl cuando fue convocado para la fase final de la UEFA Youth League durante el pasado mes de agosto.
Por su parte, Zinedine Zidane ya ha contado con “Pipi” para algún que otro entrenamiento en el pasado mes de diciembre. Esto habla muy bien del nipón, que poco a poco se va ganando la confianza de los técnicos madridistas.
Sin lugar a dudas, nos encontramos ante una de las mayores joyas de la cantera madridista. De hecho, The Guardian incluyó a “Pipi” entre una de las 60 perlas del fútbol nacidas en el año 2003. Es importante apuntar a dos nombres más de la cantera blanca que aparecían en esta lista. Se trata de Bruno Iglesias y de Israel Salazar “Sala”. Con Kubo y con “Pipi” el futuro del Real Madrid parece más nipón que nunca.













