En un partido donde ninguno se jugaba nada, ambos equipos pusieron todo en el campo y el partido estuvo igualado en muchos tramos. A pesar de ello, el Rayo Majadahonda ganó (3-1) y convenció por transformar el peligro y dominar el encuentro con marcador a favor. El Badajoz plantó cara y compitió bien pero, de nuevo, la falta de contundencia en las áreas lo pagó caro.
Primera parte: un Badajoz con personalidad
El Rayo comenzó el partido dominando ante un Badajoz bien replegado y con las líneas muy juntas. Desde un sólido 4-4-2, los de Ferrera consiguieron tapar muy bien pasillos interiores y obligó al Rayo a jugar por fuera, cortocircuitando así el ritmo del juego local. En el minuto 7, se pidió una mano dentro del área del Badajoz que el colegiado no la consideró como infracción.
A los pacenses les costaba salir y en el minuto 24, en uno de los muchos córneres del partido, Milara aprovechó un balón suelto en el área pequeña para adelantar a los locales. Tras el gol, un jarro de agua fría para los blanquinegros, hoy de granate, el Badajoz se repuso muy bien y comenzó a transitar con peligro. En una de esas contras, y tras una buena jugada por banda, Aitor entró de segunda línea y marcó el gol del empate en el 28. Hasta el descanso, los pacenses demostraron personalidad y pusieron en problemas a los madrileños, pero les faltó ese punto de acierto para convertir el peligro generado.
Segunda parte: Solidez del Majadahonda
La segunda parte comenzó un poco como acabó la primera. Un Badajoz valiente y con peligro por banda y un Majadahonda que quería dominar y no podía del todo. A partir del 70, los locales comenzaron a controlar un poco más el partido y tuvo una ocasión mano a mano que fue anulada por fuera de juego. Era un toque de atención para los de Ferrera.
Ya en el 77, y sin muchas ocasiones de peligro, Milara convirtió un penalti provocado por él mismo para deshacer el empate y sumar el segundo a su cuenta particular. De ahí en adelante, el Badajoz ya bajó mucho el ritmo y el Rayo manejó a placer el partido. Moviendo la bola y robando lejos anestesió al rival, que parecía descompuesto antes del pitido final. Ya en el descuento, Álvaro tuvo mala fortuna y se marcó en propia. 3-1 y los tres puntos no se movieron de La Oliva
Próximos encuentros
El Rayo Majadahonda, noveno y con el objetivo de la salvación hecho, se desplazará a Hortaleza a medirse con un equipo que se juega la vida. Rival en problemas que dará la cara y un campo complicado. Partido difícil para los de Jesús Arribas.
Por su parte el Badajoz sigue colista y descendido desde hace semanas. Recibirá al Diocesano, otro equipo descendido, y será una buena oportunidad para los pacenses de soltarse y mostrar su mejor nivel ya sin presión.