RCD Espanyol
La campaña del Juvenil A perico puede ser definida con una frase muy clara: “remar para morir en la orilla”. Y es que la entidad blanquiazul, tras realizar un año de mucho mérito, dependía de sí misma para lograr el título de liga y, por ende, disputar la Copa de Campeones. Pero empataron en el campo del Nàstic en la última jornada mientras que el Barcelona venció al Cerdanyola. Esa combinación de resultados hizo que el equipo culé acabara campeón, mientras que el RCD Espanyol finalizase el año terceros.
Pero eso no quita que haya sido una campaña muy positiva para el Juvenil DH de los
pericos. Arrancaron la competición en noviembre de una forma excelente; encadenaron 13
partidos seguidos sin conocer la derrota con un balance de 10 victorias y 3 empates.
Además, varios resultados fueron abultados, como el 4 a 0 frente al Cornellà o el 6 a 0 ante
el Villa-Carlos.
La primera derrota de la temporada llegó en la jornada 14 del campeonato. Se perdió en el
campo del Girona por 2 goles a 0, pero esto no empañaba el trabajo realizado con
anterioridad. Tras este resultado adverso, restaban 4 jornadas para cerrar la primera fase.
Los pericos cosecharon una victoria, un empate y una derrota antes de llegar a la última
jornada de 1ª fase.
Esta última jornada era preciosa en todos los sentidos. El Espanyol visitaba la Ciudad
Deportiva Joan Gamper para jugar el derbi juvenil frente al Barcelona. Los pericos hicieron
gala de ser un gran equipo y vencieron por goleada a los culés. Hasta 4 tantos anotaron los
jugadores blanquiazules para cerrar así la primera fase, jugando a un gran nivel.
Pero, al contrario de lo sucedido con anterioridad, el equipo empezó a deshincharse por motivos desconocidos. Eran 5 partidos y todo parecía ir bien, pues la ventaja respecto a los competidores era bastante alta. Pero prácticamente nada salió bien. Ya en la primera jornada de esta segunda fase, los pericos perdieron en el ZEM Fontetes frente al Cerdanyola por la mínima en un partido bastante carente.
Posteriormente, se goleó al Ebro por 3 a 0, pero se perdió frente al Sabadell y se empató
ante el Zaragoza. Esto hacía una cosa: la última jornada decidiría todo. La situación parecía favorable, pero el Espanyol empató en Tarragona y, gracias al resultado culé en Cerdanyola, el título y la clasificación a Copa de Campeones puso rumbo hacia la Ciudad Deportiva Joan Gamper.
Pese al resultado final, la campaña ha sido bastante positiva, principalmente a nivel
formativo. Varios jugadores de esta generación estarán la próxima campaña en el filial,
compitiendo en la Segunda RFEF. Esto, al fin y al cabo, es lo que busca el equipo: formar y
sacar jugadores para que en un futuro compitan en el primer equipo. Y esto es algo que el
equipo blanquiazul ha realizado con creces: la Dani Jarque sigue siendo una fábrica de
futbolistas muy talentosos.