Los locales se llegaron a adelantar por diferencia de dos, pero el Adarve apretó y casi les cuesta el empate. La permanencia, dificilísima pero no imposible.

Gimnástica Segoviana 2-1 Unión Adarve

Tarde de mayo intensa y calurosa en el partido correspondiente a la jornada 32 de la División de Honor Juvenil, grupo 5. La Gimnástica Segoviana jugaba hoy una final contra un equipo descendido, pero que en ningún instante del encuentro dejaron de pelear ni de dar la cara.

Es por ello que el espectáculo estaba servido. En una división en la que está más que demostrado que nadie te regala nada y que hay que luchar cada balón como si fuese el último. Los chicos de Tito Domingo salieron dispuestos a sumar los tres puntos vitales.

Primera parte con nervios y sin goles

Comenzó la primera parte, y con ella, los nervios. Porque si hay que adjetivar este partido, ninguna duda de que el nerviosismo es lo que ha caracterizado al encuentro. En el minuto cuatro, Ivo quiso remover la coctelera pegando una pelota desde fuera del área que se marcharía fuera. A los dos minutos, su compañero Mario avisaba a Christo con un remate de falta que se marchó rozando la escuadra. La advertencia estaba hecha.

A partir de aquí, las ocasiones brillaron por su ausencia, e Ivo sufrió un golpe a los 12 minutos de choque que no le permitiría continuar en el encuentro. Lo sustituyó Alonso, que una vez más hizo un partido de notable en el medio campo con una muy buena salida de balón y destellos de calidad. No había tiempo para lamentaciones, era una final.

El Unión Adarve no perdió la cara al encuentro en ningún momento de la contienda, e hizo dos intentonas seguidas (26’ y 28’) para poner el gol en las mallas de Álvaro Calvo, pero con poca fortuna. Diez minutos después llegaría la ocasión más clara del primer tiempo. Luengo puso un pase muy dulce a Arranz a la espalda del defensor, corrió hasta el área de Christo y en el uno contra uno envió el balón directamente fuera.

Segunda parte con todo por decidir

Llegó la segunda parte, y con ella los goles. Comenzó dando un pequeño aviso el cuadro visitante por medio de su mejor jugador hoy, Sancho. El 7 del Adarve fue un dolor de cabeza para la defensa segoviana. El primer tanto pudo darse en el minuto 59’, otra vez una ocasión clarísima en las botas de Arranz, que recibió un balón a la espalda de la defensa, corrió hasta la línea de fuera de portería y puso una asistencia errada a Tijera, que se lamentaba de no poder empalar un balón que podría haber sido gol, ya que el guardameta estaba a media salida.

Solo 5 minutos más tarde llegaría el premio para la insistencia local. En una falta un poco escorada al borde del área, Mario miró a la escuadra que más cerca tenía, el árbitro concedió el tiro y el centrocampista segoviano marcó un golazo espectacular que dio en la mismísima escuadra y se coló en la portería. Gol y recompensa a la insistencia. Nadie le puede decir al ‘6’ que no avisó minutos antes.

La lata estaba abierta. Si alguno se había guardado algo, era el momento de sacarlo a relucir y Alonso estaba por la labor. Le quedó una pelota botando en el borde del área, la acomodó con el pecho y sacó un auténtico misil a la escuadra derecha que Christo repelió con una parada preciosa, digna de los mejores guardametas.

Con éstas, Unión Adarve se echó arriba con todo, intentando que el viaje desde Madrid no fuera en balde. Y en una contra por pérdida en el minuto 80, Arranz dejó el pase de la muerte para un Miguel Pérez que salió desde el banquillo pero no perdonó y puso el 2-0 en el marcador.

Ya a 5 minutos del final del encuentro, José hizo una jugada combinativa fantástica en banda y puso un balón que fue repelido por Calvo, pero dio lugar a una segunda jugada que Enrique transformaría en gol.

Victoria vital para una Gimnástica a la que aún le quedan motivos para soñar. Se coloca decimocuarta con 32 puntos, a 5 puntos del Burgos y a 6 del Badajoz, que marca la salvación. Por su parte, el Unión Adarve está matemáticamente descendido de esta División de Honor Juvenil.

Foto: Alberto Gutiérrez Morales