El Rayo Majadahonda visitaba esta mañana al Burgos Club de fútbol en un campo en el que, con los antecedentes de los partidos disputados en este estadio, sabían que era difícil puntuar. Aun así, el conjunto madrileño logró salvar un punto jugando con un jugador menos desde el minuto 27, debido a la expulsión de Facu por doble amarilla. El Burgos no supo aprovecharse de esta ventaja numérica y el partido terminó con empate sin goles.

Burgos CF 0 – 0 Rayo Majadahonda

ALINEACIONES:

Burgos club de fútbol: Pipo, Pérez, Sergio, Gelu, Pala, Mario, Koke, Diego, Cris, Dani, Cuellar.

Rayo Majadahonda: Alvaro, Casa, Tito, Pablo, Paul, Alberto, Ruizma, Facu, Alex, Del val, Sergi.

4-3-3 era la formación que sacaba Pechu (entrenador del Burgos) para el encuentro de hoy, con la referencia ofensiva de Cris, apoyado por los extremos Cuellar y Koke, quienes estuvieron muy participativos en la primera parte del encuentro creando varias ocasiones de peligro para la defensa rival.

Por otra parte, el Rayo Majadahonda saltaba al césped con un 3-5-2, tres defensas y dos carrileros con el objetivo de crear espacios, abrir el campo y jugar por banda, aunque en el centro del campo se encontraba Del Val, el motor del equipo.

La primera parte condicionada por la expulsión

El partido comenzaba con una buena disposición del Rayo sobre el campo, plasmando un dibujo con los dos carrileros adelantados y manteniendo una contundencia en el centro del campo, lo que les ayudó para dominar los primeros 20 minutos del encuentro.

El Burgos, se encontró con un rival bien posicionado, lo que le acarreó serios problemas en la salida del balón en este tercio de partido. El conjunto burgalés aguanto bien estos minutos atrás y decidieron  adelantar las líneas. Sergio, el lateral izquierdo, estuvo muy seguro en defensa, incluso aportó en labores ofensivas, presionando al rival en el centro del campo y asociándose con Cuellar para subir la banda izquierda.

Este último fue uno de los jugadores claves del partido, supo superar a la defensa en varias ocasiones, regateando, driblando y realizando buenos cambios de ritmo para llegar a línea de fondo y colocar buenos centros. Koke, logró hacerse un hueco en el área en un par de ocasiones y rematar a puerta con dos buenos cabezazos, uno se perdió por línea de fondo y el otro lo atajó sensacionalmente el portero rival, Alvaro.

Fue a partir del minuto 22 cuando el equipo visitante, se vió condicionado por una decisión arbitral que dejó al Rayo con 10 jugadores, debido a una doble amarilla para Facu. El equipo, sin embargo, no bajó la guardia y estuvo muy sólido en defensa, lo que le ayudó para llegar con empate a 0 al descanso.

El segundo tiempo, sin acierto para ningún equipo.

La segunda parte del encuentro comenzaba con un claro dominio del Burgos, que supo mantener el balón en su poder y generar peligro con un juego más vertical. Las ocasiones llegaban gracias a la profundidad que creaban por banda, aprovechando la superioridad numérica.

Era el  minuto 55 cuando llegaba la ocasión de gol más clara del partido. En la primera llegada del Rayo con peligro de esta segunda parte, una falta de entendimiento en la defensa Burgalesa supuso un penalti a favor del Rayo. Del Val, fue el encargado de lanzar la pena máxima, sin embargo, desafortunadamente para él, el balón salió desviado pocos centímetros por encima del larguero, lo que mantuvo las tablas en el marcador.

A partir de esta ocasión, el dominio del partido fue para el Burgos, encerrando al rival en su campo y generando muchas ocasiones de gol, con centros al área que, o bien atrapaba el portero, o acababan en córner.

De poco sirvió este dominio ya que no fueron capaces de transformar ningún remate a portería. Por lo que el Rayo, a medida que pasaban los minutos, iba generando más ocasiones a la contra, sin descuidar el repliegue defensivo.

En el último cuarto de hora de partido el protagonista fue el conjunto arbitral. Una falta peligrosa a favor del Rayo a pocos metros del área, se vio manchada por una decisión muy rigurosa. El conjunto madrileño realizó una jugada ensayada, en la que un defensa bloqueaba al hombre del extremo izquierdo, con el fin de dejarle libre de marca y rematar a placer. El equipo supo realizar la jugada a la perfección materializando la ocasión con un buen remate y el gol esperado, sin embargo, el árbitro decidió pitar falta en contra, acarreando un gran descontento en el conjunto visitante.

De esta manera llegaba el final del encuentro, en un partido en el que el Burgos no supo aprovechar la superioridad numérica y el Rayo no pudo materializar un penalti, donde además se vio afectado por un gol anulado con cierta polémica.