JuvenilDH
Para este reportaje de JuvenilDH también hemos querido hablar con uno de los jugadores más importantes del ascenso del Burgos CF la pasada temporada. Capitán del equipo Juvenil Nacional, y actual jugador del La Arandina, Daniel Munguía Arribas, es un central zurdo cuyo talento ha explotado este año en el grupo VIII de Tercera División. Con opciones claras de jugar Paly-off, este jovencísimo jugador senior de primer año acumula la friolera de 2622 minutos en Tercera. Su pasión por el fútbol, su trabajo y esfuerzo durante la temporada pasada, y anotar uno de los goles decisivos, ayudaron a marcar el punto de inflexión hace un año, y propiciaron la posibilidad del conjunto juvenil burgalés de creer que era posible el “ascenso”, haciendo historia del fútbol juvenil, y logrando la máxima categoría para el club 30 años después arrebatando la liga al Real Valladolid con 72 puntos.
Pregunta: ¿Cómo es Daniel Munguía?
Respuesta: Soy un chico de 20 años, cercano, amigable al que lo que más le gusta es el fútbol, es lo que más me gusta, jugar, y en eso baso prácticamente mi vida.
Llevo ya 13 años jugando al futbol, la mayor parte en el Brugos; soy central zurdo. Lo que más me gusta es el juego combinativo, destacando los balones largos y sacar el balón jugado.
P: ¿Cómo estáis llevando la cuarentena? ¿Ha habido algún plan de ejercicios para mantener la forma?
R: Lo intento llevar lo mejor posible, estudiando o haciendo ejercicios. Desde el cuerpo técnico de La Arandina nos mandaron una rutina de ejercicios, y aprovecho eso cada día para distraerme y evadirme un poco. Así cunado llegue el momento de volver a competir estar en la mejor forma física posible.
P: ¿Cuándo y cómo llegas al Burgos CF?
R: Yo empecé jugando al fútbol en el Club Deportivo Groggys Gamonal, un equipo de barrio de aquí de burgos. Vi que a unos amigos les cogieron en el Burgos, y yo decidí ir a probar suerte. Estuve una semana probando, y me dieron la buena noticia de que me cogían en el benjamín, y desde entonces hasta ahora, toda la vida en el Burgos.
P: Se cumple un año del ascenso del Burgos a División de Honor. ¿Cómo fue esa temporada? ¿Qué recuerdos tienes de esa experiencia, en el que después de 30 años el club volvía a la máxima categoría juvenil?
R: La mejor temporada que he hecho en mi vida. Empezamos siendo pocos, algunos subíamos con el primer equipo, y había dificultades, pero al final entrenásemos 15 o 16. Siempre se entrenaba bien, con ganas, y los partidos también. Siendo 16 jugadores como máximo, competíamos y ganábamos. Cogimos una dinámica muy buena, nos presentábamos a los partidos sabiendo que íbamos a ganar con la inercia que llevábamos.
Esa temporada, ese equipo y el entrenador que más me ha marcado son los del año pasado, la etapa juvenil, segundo y tercer año, ha sido mi mejor etapa. El entrenador y el cuerpo técnico eran muy cercanos, me hicieron sentir muy cómodo y además salían los resultados, incluido el ascenso y la liga, si creo que es mi mejor etapa.
Estos días todos hemos mandado fotos; subimos fotos a las redes sociales, recordándolo y comentando todo. Hace ilusión ver todo aquello y es importante recordarlo.
P: Ascendéis como líderes del grupo III de Liga Nacional. ¿Era ese vuestro objetivo a principio de temporada o fue surgiendo a lo largo de la temporada?.
R: A principio de temporada para nada se hablaba de ascender o quedar primeros. Al final cada jugador tiene la ilusión de ganar la liga o ascender, pero no se planteó. A medida que pasaban las jornadas, veíamos que ganábamos y estábamos ahí arriba, apareció la palabra ascenso en el vestuario. Era algo lógico por otra parte, y eso daba un plus, saber que podíamos llegar a conseguirlo, hacía que fuésemos a los partidos con más motivación y más entrega, y seguíamos ganando.
P: Ascendéis con una plantilla muy corta, con tan solo 18 fichas. ¿Cómo mantuvisteis la forma hasta final de temporada? ¿Cómo hicisteis para mantener la forma física y mental?
R: Al ser una plantilla corta, se tiraba mucho del juvenil B y subían a jugadores de primer año a liga nacional, y aun así, daban la talla, éramos un equipo unido. Ya fuésemos ocho de último año y cuatro de primer año juvenil, acabábamos sacando el partido y no se notaba, había mucha unidad en el equipo. En cuanto a la forma física, en esos momentos tira mas el corazón que las piernas, y sigues luchando. Acabábamos los partidos reventados, pero con la sensación siempre de ganar la temporada y la liga.
P: ¿Cómo gestionaba el míster esa de cohesión de grupo?
R: El equipo estaba hecho de gente de Burgos. Si no jugábamos juntos, sabíamos quienes éramos y nos llevábamos muy bien. Al estar Pechu de entrenador y ser tan cercano, eso ayudaba mucho, estábamos muy a gusto, estábamos bien, y todos remábamos en la misma dirección, eso hace que ganes partidos y consigas campeonatos.
P: ¿Cuál crees que fue el partido más importante de la temporada? ¿Cuál es el punto de inflexión?
R: Hubo dos partidos muy importantes en casa. El Parquesol era uno de nuestros rivales directos. Empezamos el partido perdiendo 0-2, pero al final tiramos de garra y acabamos remontando 3-2 al final del partido. Es un partido muy a destacar.
Otro partido muy importante fue contra la Cultural Leonesa, también rival directo. Luchaba con nosotros por el ascenso en la jornada 21. Acabamos el partido 2-0 ganando, y con ese resultado les expulsamos de la pugna por la liga.
En ese partido contra la “Cultural” de la jornada 21, marcaste el 1-0 de penalti en el minuto 86. ¿Qué describirías ese momento? ¿Cómo se afronta un momento así?
En cuanto se produce el penalti, viendo el rival directo que era y el momento, sabía que lo iba a tirar yo, porque así lo teníamos dispuesto en la estrategia del equipo. Mire al suelo y pensé: ¡Me toca lanzar! Te pasan por la cabeza mil cosas. “Silo meto es la hostia, es un rival directo, mucha gente en Pallafría. Pero si lo fallo, ¡que cagada!, cosas así. Al final, me suelo caracterizar por ser una persona calmada, así que cogí aire, cogí el balón, di dos pasos atrás y … bueno, en el momento en que vi que entró fue una satisfacción enorme, mucha ilusión… Me fui corriendo al banquillo a abrazar al entrenador y a todos, una alegría increíble.
P: El ascenso lo conseguís frente a la Ponferradina, en la jornada 27. ¿Qué recuerdas de aquél partido?
R: La jornada 27 vimos que podíamos ascender fuera de casa. Al principio te dices:, “un poco raro fuera de casa celebrarlo allí”. Además era el viaje más largo que teníamos, de casi cuatro horas. Pero vas con ilusión en el autobús, es bonito, vas con todos, concentrados, y si ganamos, pues una pequeña fiesta en el autobús. Al final lo conseguimos, armamos una buena en el vestuario, – se ríe – , y la felicidad del equipo era enorme.
P: Aunque el equipo ya era estaba en División de Honor, continuáis compitiendo hasta la última jornada. ¿Cómo se mantiene uno centrado mental y físicamente? ¿Qué os dijo el míster en ese partido para ayudaros?
R: En cuanto conseguimos el ascenso, al volver a los entrenamientos, Pechu nos planteó si queríamos los últimos tres partidos que quedaban dejarlo así, o hacer un poco más de historia en el Burgos CF. Lo que queríamos estaba claro, ganarla liga al Valladolid, cosa que era muy difícil. Seguimos entrenando al máximo todos los que íbamos, y llegamos a la última jornada con un empate que nos valía para ser campeones. Y en verdad fue así.
Recuerdo que en ese último partido nos jugábamos la liga. Teníamos miedo de que si nos conformábamos con el empate, pudiésemos perderlo todo. Pechu nos motivó con una charla antes del partido, donde nos pusieron un video de los padres para motivarnos. Que fuésemos a ganar, para no sentir el peligro de conformarnos y perder la liga. Al final conseguimos el empate, pero sirvió, y así ganamos la liga.
P: La temporada del ascenso el equipo tan solo perdió un encuentro en casa, y ahora en División de Honor han sido pocos los equipos que han sacado puntos de Pallafría. ¿Qué tiene ese campo que hace tan complicado puntuar a los rivales?
R: Cada equipo quiere hacer de su campo un fortín. Así te aseguras por lo menos no estar abajo o cumplir tu objetivo. Es verdad que en Pallafría la temporada pasada solo perdimos un partido, ganamos prácticamente todo. Es algo que nos dijo Pechu desde el principio, que no podía n salir puntos de Pallafría si queríamos conseguir algo y se ve que esta temporada también lo están consiguiendo para lograr su objetivo.
P: ¿Has seguido los partidos de tus compañeros de la División de Honor? ¿Como ves al equipo?
R: Los partidos que he podido ir y ver me han sorprendido mucho. En casi todos me han parecido superiores o que estaban a un nivel parecido de los rivales que ya estaban en División de Honor. Al final ves a compañeros con los que compartiste campo el años pasado y te hace sentir orgulloso, merecen estar ahí y están compitiendo y manteniendo el tipo y al equipo en la categoría.
P: Esta temporada pasas ser jugador senior, y pasas cedido a la disciplina de La Arandina, ¿Cómo surge esa propuesta?
R: Cuando renové con el Burgos, ya se habló por ambas partes que quería ser cedido a un equipo de Tercera. Los primeros equipos en interesarse fueron el Bupolsa y Real Brugos. Al final surgió la oportunidad de ir a La Arandina, algo que no me esperaba para nada. Cuando me lo dijeron, al día siguiente estaba entrenando con ellos. Muy contento por la decisión que tome y agradecido por la oportunidad que me dieron y me seguro.
P: ¿Qué diferencias ves entre tu etapa juvenil y tercera división? En qué aspectos en concreto destacarías?
R: El salto es bastante grande del juvenil liga nacional a Tercera, porque hay gente muy experimentada, con muchos años en Tercera o en ligas superiores, y tú al final eres el más pequeño, y te tienes que adaptar como puedas. Al final si te dan minutos vas jugando más, te adaptas mejor y van saliendo los resultados. El juego es más físico y mucho más directo.
P: ¿Qué te pide tu entrenador Alejandro izquierdo?
R: Sobre todo que sea muy contundente y que este seguro de lo que hago. Destaca mucho la contundencia atrás y ser muy rápido tomando decisiones y con el balón. Se nota que en juvenil tienes más tiempo para pensar y ahora te quedas dos segundos mirando, te la han robado y te han marcado. Esa velocidad de reacción y de decisión.
P: Vemos que al principio de temporada estas un tiempo sin conocer la titularidad pero a partir de la décima jornada empiezas a entrar, alcanzando ya los 2622 minutos jugados siendo senior de primer año, ¿Te ha costado adaptarte a la categoría? ¿Cómo has sido ese proceso para hacerte con el puesto?
R: Al llegar a La Arandina lo vi un poco crudo, porque ves jugadores buenos, que llevan muchos años y pensé: “hay que currar aquí mucho”. Empecé jugando, ganamos el primer partido y el segundo le perdimos, y estuve hasta la décima jornada sin jugar pero convocado; esos momento son jodidos, estas fuera de casa, no juegas, pero al final el trabajo tiene su recompensa. Entrenando día a día, llegó la oportunidad, una lesión de un compañero y ahí me entre en el equipo hasta ahora. Al final esa es la recompensa. Ni me esperaba llegar a la mitad de esos minutos y estoy aprovechándolo al máximo.
Al principio fue difícil por el salto que es bastante grande, tanto en el físico como en el ritmo de la competición. Y al principio costaba pero según he ido cogiendo minutos, bastante mejor.
En el equipo cuando llegue me recibieron muy bien. Excelentes personas y el trabajar día a día con ellos te hace mejorar, el día más alegre, te sientes a gusto y eso se agradece.
P: Vemos que la Arandina despunta en el grupo VIII con muchas posibilidades de jugar Play-off. En particular terceros con 59 puntos, ¿Cómo veis esa posibilidad, de jugar Paly-off o incluso de algo más?
R: Nadie sabe que va a pasar, pero estaría bien, se jugase o no lo que queda de temporada, jugar al menos ese Play-off para ver quien asciende. Tienes esa ilusión de que puedes ser tú. Aún no sabemos nada y seguimos esperando la solución que dan desde la Real Federación. Pero con esa ilusión de poder jugar y poder ascender.
P: ¿Cuál crees que sería la mejor manera de finalizar la temporada?
R: Por la situación lo mejor sería jugar el Play-off, ya sea apartido único o no, pero jugarlo eso sí, y ganarnos esa oportunidad de poder ascender, o al menos luchar por ello. No sé qué medida se tomará ni cuándo.
P: Un mensaje para aficionados y compañeros:
R: Animar a todos a que aguanten un poco más y llevarlo lo mejor posible hasta que esta situación vuelva a la nueva normalidad, y poder disfrutar todos del fútbol que es lo que más nos gusta.
Foto de portada: Javier Chicato