Por tercer partido consecutivo el Fuenlabrada ha sacado un empate en la Aldehuela, esta vez en el partido aplazado correspondiente a la Jornada 17 de la DH5. Con este 1-1 los jugadores de Mario Otero vuelven a sumar contra un rival muy por encima en la clasificación. El Valladolid golpeó primero, pero el equipo madrileño se supo reponer en la segunda mitad.

CF FUENLABRADA 1 – 1 REAL VALLADOLID CF

Aunque la primera parte fue bastante pareja, el Valladolid fue quien llevó la manija hasta el descanso. Los pucelanos comenzaron queriendo tener el balón y a buena fe que lo lograron. Borja Fernández no se reservó y sacó un once muy competitivo. Y, pese a que el Fuenlabrada plantó cara en todo momento, la sensación de superioridad vallisoletana fue constante. Tanto fue así que al filo de la media hora de encuentro Roberto Arroyo inauguró el marcador para el Valladolid. En una jugada de transición ofensiva, le cayó un balón filtrado entre la defensa local que le dejó mano a mano con Caravantes. Víctor hizo lo que pudo por estorbar al delantero pucelano pero este alcanzó a tocar el balón, que se deslizó hasta la portería, pegado al poste, para el 0-1.

Y así murió una primera parte en la que Caravantes, en otro mano a mano, hizo una gran parada y en la que hubo un par de ocasiones peligrosas a balón parado del Fuenla que no llegaron a ningún lado.

El descanso no le sentó bien a un Fuenlabrada que salió adormilado, algo que no es la primera vez que les ocurre a los de Mario Otero. Pero el partido daría un giro radical en el minuto 56, gracias a un balón parada, el gran arma de los locales. Nacho disparó directo a puerta, a unos 15 metros del área. Un tiro a baja altura que Fred, el meta visitante, rechazó el balón al centro del área pequeña. Grave error que Aarón Sánchez, muy listo, aprovechó para anotar el empate. El mediocentro celebró con rabia un gol que daba vida a su equipo.

Ese fue el punto de inflexión en un partido que, hasta ese instante, los fuenlabreños no merecían. A partir del empate, el Valladolid se quedó KO, incapaz de reaccionar ante el tanto local. Lo que siguió fue un vendaval de ocasiones de un Fuenlabrada desmelenado en ataque. Las ocasiones fueron innumerables.

Manzano, jugador del Fuenlabrada
Carlos Manzano, jugador del Fuenlabrada | Fuente: CF Fuenlabrada

Y llegó la polémica. Minuto 77, córner sacado en corto y centro al área. El portero del Valladolid buscó atrapar un balón caído. No logró atraparlo, solo tocarlo con su mano izquierda, momento que aprovechó Carlos Manzano para meter el pie. El balón le cayó a Garrido, que empujó el balón al fondo de la red. Pero, sin tiempo para celebrarlo, el colegiado pitó y alzó su brazo izquierdo indicando falta en ataque de Manzano. Gol anulado.

Sin duda, la acción más polémica del partido. Un lance del juego, a priori legal, que el árbitro interpretó como falta en ataque. Pero las ganas del Fuenlabrada no cejaron tras esta ocasión. El equipo madrileño siguió insistiendo ante la incapacidad de reacción del Valladolid.

Los últimos diez minutos fueron de infarto, con un posible gol fantasma del Valladolid y con varios ataques prometedores del Fuenlabrada. Pero el partido terminó con un desconcierto generalizado. La última acción del partido fue un ataque local que remató fuera el Fuenlabrada, pero tan cerca que el efecto óptico dio a pensar que se trataba de un gol.

Con este empate, el los de Mario Otero suman su tercer empate consecutivo y siguen sin ganar desde la Jornada 15, en el mes de diciembre. Además, se mantienen como el último equipo antes del descenso, a tres puntos de él y dos por debajo del Alcorcón. El Valladolid, por su parte, se marcha con la sensación de haber podido hacer más y con un punto que los sitúa séptimos, empatados a 40 puntos con el Rayo Majadahonda.