Como no podía ser de otra manera, en juvenildivisiondehonor.com también teníamos que hablar con Mario Otero, entrenador de aquél equipo de Juvenil Nacional del Club Atlético de Pinto, que junto a sus jugadores hizo historia rojinegra en el sur de Madrid para un club con 57 años de historia.

Un entrenador que ya cuenta con más de una década de temporadas a sus espaldas a pesar su juventud. Un loco del fútbol, en el buen sentido, que hace “equipo” con sus jugadores, que se ha llevado su cariño y el de otros entrenadores, que es lo que más le vale, y un profesional del deporte al que no se le caen los anillos por hacer lo que más le gusta, sea en la categoría que sea, entrenar al fútbol.

Hace un año cumplió un sueño y un objetivo que junto con su cuerpo técnico y su plantilla se marcaron a fuego. Loco le llamaban por soñar con el ascenso, aunque él sabía que aquél, era el momento. Momento de superarse, momento del trabajo, del esfuerzo, con lo que todo se consigue.

¿Cómo estas llevando la cuarentena? ¿me consta que sigues trabajando? ¿Qué estás haciendo actualmente?

La cuarentena la llevamos lo mejor que podemos. No es la situación que nos gustaría, pero tenemos que adaptarnos. Lo importante es que nos quedemos en casa, que es la única manera en que podemos colaborar.

Estamos aprovechando el tiempo. Mi compañera Lydia y yo llevamos un par de temporadas creando un dossier de ejercicios en su gran mayoría creados por nosotros. Decidimos compartirlos con la gente a un precio asequible porque queremos que la gente pueda evaluar nuestro trabajo. Nos gustó la idea de que la gente pudiera darnos feedback y hemos decidido aprovechar la cuarentena para finalizar el dossier y compartirlo y en ello estamos. Ha tenido una demanda muy buena, agradecérselo desde aquí a todo el mundo, ya que ha sido muy positivo.

Por otro lado teníamos un par de proyectos de cara al verano. Iba a trabajar con la Academia de FC Barcelona en EEUU durante los meses de junio y julio y también con la Fundación Marcet del Barcelona. No sabemos cómo acabara la cosa, aunque pinta mal, pero bueno, vamos a ver como se desarrollan los acontecimientos y si se puede llevar a cabo o no. Va a estar complicado, pero seguimos preparando cosas de cara al futuro.

No teníamos los mejores jugadores de nacional pero si éramos el mejor equipo

El domingo se despedía el delegado del equipo, Antonio Vázquez ¿Qué puedes contarnos de él?

Es una persona excepcional. Le considero un amigo. Le conocí antes de llegar a Pinto, porque nos enfrentamos cuando estaba en el “Ciudad de Getafe”. Esas sensaciones las confirme cunado trabaje con él en el cadete “A”, yo como entrenador y él como encargado de la gestión del material del club, y estos dos años que ha estado llevando el juvenil “A” como delegado nuestro.

Siempre dicen que no hay nadie imprescindible en los clubes, pero te puedo decir que es una persona totalmente imprescindible en el Pinto. Es una baja muy gorda para el club, porque el trabajo que hace, con el cariño que lo hace, tanto hacía el propio club como hacia todos los que lo componen es excepcional.

He tenido suerte de conocer a una persona como Antonio. Le deseo lo mejor. Sé que es una decisión dura, pero sé que la tiene muy meditada. El año pasado estuvo a punto de dar el paso. Él tenía marcado el objetivo de ascender a División de Honor, es algo que nunca había podido vivir y eso le hizo pensárselo dos veces por vivir esa experiencia. Me consta que llevaba un tiempo ya pensando tomar la decisión y ya este año ha sido el momento. Felicitarle por todo el trabajo que ha hecho que ha sido increíble.

El Atlético de Pinto juvenil Nacional celebrando el ascenso en el Amelia del Castillo. Atlético de Pinto

¿Se cumple además un año del ascenso a División de Honor? ¿Qué recuerdos has tenido estos?

Con mi cuerpo técnico hablo a diario, son como mi familia, y preparando cosas hablas. Es una sensación muy buena. El ascenso nosotros lo teníamos marcado a fuego la temporada pasada. El club tiene 57 años de historia y si nunca lo ha conseguido es porque fácil no es, es un proyecto muy ambicioso y complicado.

Sí que es cierto que cogíamos una muy buena base de años anteriores. Hasta once futbolistas que habían competido en Juvenil Nacional, bien trabajados por el anterior entrenador Alejandro Sageras, chicos que muchos de ellos participaban en pretemporadas y partidos oficiales con el Tercera División.

Javi García Márquez apostaba muchísimo por la cantera, y Álvaro, el actual entrenador también, pero Javi apostaba muchísimo. Venía de entrenar anteriormente en las categorías inferiores de Atlético de Madrid e iba en sus genes como entrenador apostar por los chicos. Ambos se vieron también obligados a ello hace dos temporadas por las lesiones en el Tercera y ese es el grupo que cogíamos nosotros. Tuvimos un gran porcentaje de aciertos en los fichajes, como Esquilas o Paul, Mario Almagro, etc, aportaron muchísimo al equipo y así se dio la temporada.

Estos días lo hemos vivido con emoción. Yo les recordaba: “ya faltan tres días”, ya faltan dos días”. – Se ríe – Ese día no puedo describirlo con palabras, fue precioso. Recuerdo que mantuve la compostura durante el partido y en toda la celebración, pero cuando finalmente te quedas en el vestuario a solas, o llegas gar a casa, se te caen las lágrimas, porque hay mucho trabajo detrás. Durante el año todas las cosas que pasan no son buenas lógicamente y es algo que una año después no se olvida, y nos lo llevaremos a la tumba todos.

Teníamos un hándicap con respecto al resto de equipos, los chicos han tenido que pagar una cuota para jugar

¿De qué forma recibes el proyecto con el juvenil “A”?

Yo estaba llevando el cadete “A”. Acabamos la temporada en muy buena posición como quintos. Alejandro Sageras, llevaba en aquél momento el juvenil “A”. Él llegó en principio sólo para una temporada, y cunado comunica al club que no va a continuar la siguiente, me comunican que tienen la idea de que yo lleve el juvenil la temporada que viene, en torno al mes de febrero – marzo. Evidentemente les digo que es algo que me atrae pero que teníamos que hablar más adelante. El juvenil tenía opciones de subir y también de bajar. Una vez que queda claro que va a subir, hablamos con más tranquilidad sobre las condiciones. Yo plantee que si cogía el juvenil a era para ascender a División de Honor. Ellos al principio cuando oyen eso se alegran, como cualquier Director Deportivo o Presidente, pero luego me llamaban loco. Recuerdo que parte de la directiva me decía que no me obsesiona con eso.

Conocía a la plantilla a la perfección, porque la había seguido ese año y había chicos como Alae que había estado conmigo, y sabía q era el año. Conocía la categoría y a los jugadores de otros equipos, y sabía que le prototipo de jugadores de ese año era perfecto para la categoría. Fuimos muy claros en el mensaje a los chicos y lo cogieron a las mil maravillas.

¿Cómo fue surgiendo entonces el objetivo de la temporada?

Teníamos una circunstancia muy positiva, y es que la base de jugadores ya habían competido la temporada anterior. Yo les conocía y ellos a mí. Teníamos un hándicap con respecto al resto de equipos, tanto en la temporada pasada como en esta en División de Honor, y es que los chicos han tenido que pagar una cuota para jugar. Pasa en la totalidad de clubes, desde cadete de primer año hasta juvenil de primer año, pero ya en clubes de nacional, salvo el San Fernando y nosotros, si no recuerdo mal creo que ningún club pagaba ninguna cuota. Eso de cara a tener que firmar jugadores es complicado. Nosotros queríamos firmar a Paul, un jugador que fue importantísimo durante el año. Cuando sale del CD Leganés hablo con él. Le atrae mucho el proyecto, porque ya nos conocíamos, y cuando le decimos que tiene que pagar una cuota, la situación se complica. El salía de la cantera del Leganés tras dos temporadas sin tener que pagar nada, y tenía ofertas de otros equipos de División de Honor y con esas circunstancias partíamos de una salida complicada para formar una plantilla competitiva.

Al final el fútbol funciona mucho por el boca a boca. Logramos hacer una plantilla muy buena. Había jugadores que hicieron una labor importante para atraer a otros jugadores (Alae, Ramiro, Hervás, etc), eran amigos y se conocían, y trabajamos mucho para forma ambos equipos.

Al final no teníamos vacaciones, todas las tardes las pasábamos en el club, entrevistando jugadores y reuniéndonos con padres para convencerles,… a 12 de julio seguíamos en el Amelia formando los equipos.

Lógicamente la cuestión de la cuota es entendible debido a las circunstancias económicas del club, que es más modesto que otros y totalmente respetable es esa postura, es únicamente por necesidad. Pero para nosotros como entrenador es mucho más complicado.

Además llegamos a un vestuario que estaba hundido. El año anterior tuvieron muchísimas opciones de ascender durante varias partes del campeonato y el ánimo del equipo estaba bajo. En ese momento necesitaban creer que ese año podía ser. Nosotros desde el primer momento implantamos esa idea, y el equipo respondió: tuvimos buen feelling y contábamos con que el prototipo de jugador que en el aspecto personal encajaba con nosotros, y esa fue una de las claves. No teníamos los mejores jugadores de nacional pero si éramos el mejor equipo, puede sonar desproporcionado, pero quitando los tres primeros (Real Madrid, Atlético de Madrid y Leganés), quizá no individualmente pero si como equipo, teníamos muy claro lo que teníamos y lo que no, y esa es otra de las claves.

El año pasado íbamos a partidos que sabíamos y teníamos la tranquilidad de que íbamos a sacar, teníamos clarísimo lo que había que hacer en cada momento, incluso el día de la adarve. Cuando los equipos nos conocieron, se adaptaban a nosotros, a nuestra forma de juego, pero aun así, en los últimos 15-20 minutos, les pasábamos por encima, sobre todo en casa éramos una apisonadora.

Estos días lo hemos vivido con emoción, no puedo describirlo con palabras

Pasado ya un año del ascenso, hicisteis una temporada regular en el buen sentido, que os brindó 25 puntos en la primera vuelta y 21 en la segunda, ¿Cómo valorarías la temporada pasada?

Está claro que lo más importante es mantener la regularidad. Si ganas lo que tienes que ganar, a priori está hecho. Si mantienes esa regularidad, lo normal es que llegues a las cuatro o cinco últimas jornadas con muchas opciones de poder subir. Nosotros lo llevamos a cabo, sobre todo en nuestro campo, que hasta después del ascenso no perdimos ningún partido y eso te da muchísimo; posteriormente perdimos contra el Leganés, pero ya no nos jugábamos nada.

Además éramos un equipo muy práctico fuera de casa, sacábamos los partidos adelante, salvo los que eran más complicados, esa es otra clave. Para subir tienes que hacer 44-45 puntos, es mantenerse, aunque a veces con quedar octavo subes, pero no es nada sencillo.

¿Cuándo sois conscientes de que el equipo podía conseguir ese ascenso que llevaba varios años a punto lograr?

Tuvimos altibajos durante la temporada por la complejidad de la de la categoría. Psicológicamente es la categoría más exigente, creo que incluso más que la División de Honor, aunque en esta última hay más nivel en cuanto a calidad de juego, pero a nivel psicológico marca la diferencia.

Nos hemos pegado tropiezos gordos, un mes antes de ascender perdimos 3-0 con el Alcalá, que en ese momento se ponía a cuatro puntos de nosotros y la jornada siguiente ganamos a los Yébenes, que en ese momento, si nos hubieran ganado se nos ponían a 4 puntos, pero nunca perdimos la calma, en gran parte por la fluidez con el grupo y la experiencia que tenía.

El club también tenía marcado en mayúsculas el ascenso, y había q trasmitir calma. Cuando llevas a juveniles y estas toda la temporada arriba, con el objetivo tan cerca, lo normal es que comentas un par de errores, es totalmente lógico, son chavales de 18 años, en primera división pasa igual, pero en estas edades cuando llegan estos altibajos lo importante es mantener esa calma porque sabes que el equipo funciona, y así fue durante todo el año.

Si cogía el juvenil a era para ascender a División de Honor

¿Cómo planteabas los partidos con el equipo?

Lo tuvimos claro durante todo el año, no cambiamos la estructura prácticamente. Las primeras partes teníamos un planteamiento de partido 4-4-2 en bloque medio para intentar ahogar la circulación de los rivales y cuando recuperábamos éramos muy rápidos en transición, llegando muy rápido al área con Ramiro, Paul, Rober, Alae, Fredy, jugadores muy peligrosos en transición, incluso los laterales, Kevin, Cesar, Alberto, Pablo Uquina, muy rápidos y explosivos.

Éramos un equipo que los últimos 15 minutos apretábamos muchísimo. Teníamos un gran nivel físico, superlativo. Fredy y Esquilas eran dos chicos que salían desde el banquillo, tenían asumido su rol y eran importantísimos. El día del ascenso fueron claves, pero es que cada vez que entraban al campo nos daban muchísimo, por su altura de 1.90, con gran presencia física, y nos daban multitud de variantes en el área. Podíamos jugar combinativo porque eran dos jugadores con habilidad, podíamos jugar directo porque eran muy grandes y ganaban todo el juego aéreo. Y ese era el día a día de la temporada; durante la semana dábamos pinceladas según el rival pero es lo que nos funcionó durante el año.

Tengo en la retina el partido contra el Real Madrid en el Amelia. Empatamos 1-1 con un gol de Kevin en el minuto 73 y de ahí al 90 el Madrid estaba replegado en su área. Alae falló un balón que le cayó en el punto de penalti y se fue rozando el palo y un par de contraataques que tuvimos con César. Con Atlético de Madrid fue igual, el rival dominó todo el parido pero los últimos 15 minutos les cerramos en su área y ese era el guion de partido durante el año. Cuando está arriba y está en ascenso poco hay que motivar, los chicos tienen 18 años, saben lo que se juegan y se motivan ellos mismos.

Lográis el ascenso matemáticamente a falta de dos jornadas contra el Adarve, remontando un partido que empezó complicado. ¿Cómo fueron los entrenamientos esa semana? ¿Se percibía nerviosismo?

Es verdad que el club tenía todo preparado para la celebración (camisetas, globos, fuegos artificiales), pero yo hablé con el cuerpo técnico y nuestra postura fue que a los jugadores no les llegara nada y creo que así fue. Hablé también con el club para que no comentaríamos errores como otros años, tratando de crear un contexto lo mas habitual posible, de normalidad como un partido más.

Durante la semana lo hicimos así, aunque es verdad que con algo más de contenido emocional. Tácticamente no había muchas cosas que mejorar, estábamos a falta de tres jornadas y trabajamos en torno al sistema del Adarve, porque preveíamos que podrían jugar con defensa de cinco. Trabajamos las diferentes situaciones del partido, que podíamos ir con resultado en contra como así fue.

¿Cómo afrontasteis ese partido desde el inicio? ¿Y en el descanso?

Intentamos afrontarlo con la máxima normalidad, sobre todo prepararlo a nivel mental. Tácticamente adaptarnos a lo que le Adarve nos podía plantear. Sabíamos que iban a intentar dar poco ritmo al partido e incluso alguna provocación, e insistimos mucho a los chicos en que no entraran en ese tipo de cosas y estuvimos trabajando durante la semana las situaciones en las cuales jugadores clave nuestros tuvieran tarjeta amarilla, para saber sobreponernos a esas situaciones y enfrentarnos a un escenario con resultado a favor y a resultado en contra.

El partido la primera parte nos costó mucho llevar la iniciativa, aunque nunca fuimos un equipo para ello. El Adarve lo sabía y la llevó, pero nosotros estábamos tranquilos con el 0-0. Sabíamos que si llegábamos al final del partido 0-0 podíamos ganar. Otra cosa sería llegar al 75 perdiendo 0-1, pero sabíamos que con el empate ganábamos. Con el gol de Alae (2-1) ya sabíamos que el partido lo teníamos, porque era muy complicado darnos la vuelta al partido, defendíamos genial en casa, de hecho sólo encajamos 12 goles en la temporada y nos manejábamos muy bien en ese tipo de escenarios.

Cuando el Adarve nos marca el 0-1, nada más salir del descanso se trata de un gol psicológico. Pero eso dice todo del equipo, te juegas el ascenso, tienes a todo el mundo detrás, y tenemos un erro individual. Pero el equipo nunca se viene abajo, sigue peleando y consigue remontar el resultado, eso lo dice todo.

Cuando Esquilas marcó el gol del empate, doy instrucciones al equipo, que estén tranquilos, que sigan trabajando igual. A partir de ahí, ya sabía que el partido lo íbamos a ganar, sobre todo sí llegábamos empate o ganando al 75, sabía que ascendíamos, clarísimo.

Y tras el gol de “Alae” la remontada estaba cerrada ya, ¿cuáles fueron tus sensaciones tras el 2-1?

Te voy a confesar una cosa… nosotros teníamos dos lanzadores de faltas habituales (Ramiro y Alae). Íbamos empate a uno y tenía pensado en el 79 hacer un cambio más de dinámica ofensiva y tenía pensado cambiar a Ramiro, pero es verdad que quería aguantar el cambio de Ramiro un poco más.

En el momento que se produce la falta, hago rápidamente la sustitución de Ramiro, porque ya era el minuto 80, teníamos el nerviosismo de meterlo y sabía que Ramiro y Alae se iban a poner a discutir: “lo tiras tú, lo tiro yo. Hago el cambio rápido para evitar esa discusión, porque es una manera de perder la fuerza y la concentración, aunque lo teníamos ya fácil. Así que le dije a Antonio que hiciera ya el cambio para evitar esa situación.

En el momento que hicimos el gol intente mantener la calma como entrenador, para estar en frío y tomar decisiones. Aún teníamos dos cambios, Paul y Mera que estaban calentando, y hay que tomar las decisiones correctas para reestructurar el equipo. Pero con el gol me salió una sonrisa, sabía que era el gol del ascenso.

Aún sin saber exactamente cómo va finalizar la temporada con la incertidumbre y la crisis debida al COVID-19, ¿Cuál cree que es la mejor manera de finalizar la temporada en la DH5?

No soy quién para dar consejos ni opinar, pero sí creo que la temporada se tendría que cancelar. Entiendo que Primera y Segunda División se jueguen porque hay mucha gente que está trabajando, los futbolistas viven de ello, incluso Segunda y Tercer.

Pero creo que si un Juvenil no acaba la temporada, no es una gran pérdida para el club. Es una situación límite lo que se está viviendo. Que nos planteemos que un juvenil se ponga a jugar en verano con las temperaturas y la situación actual, no lo veo. Estamos cancelando la educación y no las ligas de juveniles. Ojo, que yo soy un loco en el buen sentido, y soy partícipe de que se juegue todo, pero hay situaciones que superan las expectativas, y esta es una de ellas; creo que no debería jugarse hasta septiembre.

¿Tiene Mario Otero algún proyecto de entrenamiento de cara a la próxima temporada?

Sí que hemos tenido alguna propuesta durante estos meses, pero yo tenía claro que quería y necesitaba parar hasta final de temporada. Viene bien desconectar. Llevo ya 11 años entrenando, en fútbol base y profesional. Todos los fines de semana hemos estado trabajando y planificado cosas con el cuerpo técnico, y viene bien un tiempo de reflexión para revisar cosas que se han hecho durante la temporada. También he estado viendo entrenamientos y partidos, para incluir cosas en nuestro método de entrenamiento y volver mejor que antes.

A partir de ahí la situación está parada. Mi idea lógicamente es volver a entrenar, nunca se me han caído los anillos por entrenar a categorías inferiores, he entrenado de todo, pero tengo claro que tiene que ser algo acorde a los últimos años. El mayor premio no es el ascenso, que ya sería el cuarto, sino el cariño de entrenadores y jugadores. Nadie me ha regalado nada. Yo he llegado a entrenar a esas categorías sin ir de la mano de nadie y me lo ha ganado yo mismo. El próximo equipo que entrene, lo daremos todo como hasta ahora, pero acorde a los últimos años y no me quiero precipitar.