Cultural y Deportiva Leonesa
En esta temporada se estrena en el grupo 5 de División de Honor, uno de los clubes más importantes de Castilla y León: la Cultural y Deportiva Leonesa. Por ello repasamos la historia del equipo de León, cuyo Juvenil tratará de tener un feliz debut en DH.
Casi un siglo de historia acompaña a la Cultural y Deportiva Leonesa. El club fue fundado el 30 de abril de 1922, como una sociedad que pretendía fomentar la cultura y el deporte, como bien indica su nombre fundacional. Eran años en los que el fútbol se encontraba en pleno desarrollo en España y los dirigentes del club no tardaron en darse cuenta de la creciente popularidad del balompié. Apenas un año después de la fundación de la sociedad, nacía la sección de fútbol, que ha terminado siendo la insignia del club.
El crecimiento de “la Cultu”, como se conoce popularmente a la Cultural y Deportiva Leonesa, fue en paralelo al crecimiento del “deporte rey”. Así, en el año 1928 llegaba el fútbol profesional a España, y “la Cultu” quedaba encuadrada en Tercera División. Tras una primera campaña en esta categoría obtuvo el ascenso a la Segunda División, categoría en la que permaneció hasta que, en el verano de 1931, aquejada por una grave crisis económica, la Sociedad Cultural y Deportiva Leonesa desaparecía. Un primer intento por recuperar al equipo leonés llegó en 1936, en plena Guerra Civil, pero la situación que vivía el país lo imposibilitó. Finalmente, en 1939, el Sindicato de Estudiantes Universitarios consiguió resucitar a la Cultural y Deportiva Leonesa.
Los años siguientes a la refundación fueron muy positivos y el club no tardó en recuperar su lugar en Segunda División en el año 1942. Pero tras tres temporadas en esta categoría, un descenso llevó a la entidad a pasar una década en Tercera División. Una etapa complicada durante la cual la Cultural y Deportiva Leonesa estuvo a punto de volver a desaparecer, debido a un supuesto amaño en un partido contra el Albacete transcurrido en 1948.
En la década de 1950 llegó la etapa más exitosa de “la Cultu”. Un éxito que no se puede entender sin la figura de Antonio Amilivia. El punto de inflexión se produjo en 1951, momento en el que el empresario vasco se hacía con la presidencia de la entidad de León. Dos buenas campañas en Tercera y de nuevo “la Cultu” se encontraba en Segunda División. Pero esta vez la historia ambicionaba un logro aún mayor. En la temporada 1954/55 la Cultural y Deportiva Leonesa dominaba la “categoría de plata”, obteniendo el título de campeones de Segunda División y, lo que es más importante, el ascenso a Primera. Un éxito demasiado efímero, pues un año después “la Cultu” descendía y ya nunca pudo volver a disputar la máxima categoría.
En ese momento y, hasta la temporada 1974/75 el club de León comenzó una andadura por la Segunda y Tercera División, con numerosos ascensos y descensos, sin lograr afianzarse en la “categoría de plata” en ningún momento. Desde ese momento la Cultural y Deportiva Leonesa tardó mucho en volver a alcanzar el segundo escalón del fútbol español y se ha convertido en un club fijo de la Segunda División B, desde que esta categoría se creara en el año 1977. Son 35 las temporadas que lleva disputadas en esta división. De hecho, se trata del segundo club con más puntos acumulados en la historia de la Segunda B, solamente superado por el Barakaldo.
Ascender en Segunda B es una tarea especialmente complicada. Algo que en León saben muy bien, pues “la Cultu” se ha quedado a las puertas del ascenso en diversas ocasiones desde que en la década de 1990 el club comenzará una política más centrada en proyectar jugadores desde la cantera. Así, tras varios fracasos en los playoffs de ascenso, en la temporada 2016/17 la Cultural y Deportiva Leonesa regresaba por fin a la Segunda División. Tras solo una temporada, “la Cultu” se encuentra actualmente en su tercera campaña consecutiva en Segunda B. Y la pasada temporada lograba un histórico resultado en la Copa del Rey, alcanzando los octavos de final, tras eliminar a Huesca y Atlético de Madrid.
Actualmente, el club es propiedad de la Academia Aspire qatarí. Una academia centrada en el fútbol base y en la formación de jugadores. Los esfuerzos de los actuales propietarios por reforzar la cantera del equipo se han visto reflejados, entre otros éxitos, por el ascenso del Juvenil “A” a la División de Honor, donde debutará esta temporada con un proyecto que mira al largo plazo.