El sueño del Kelme es una realidad

El empate ante el Talavera le asegura su continuidad en la División de Honor la próxima temporada

En río revuelto, ganancia de pescadores. Así se define la temporada del conjunto ilicitano. El Kelme ha realizado una segunda vuelta prácticamente inmaculada gracias a la llegada de Mariano Neira, con el que ha pasado de caminar en el filo de la navaja a acariciar la Copa del Rey. “Unos números inimaginables”, confesó el técnico argentino unas semanas atrás en Juvenil DH. Todo esfuerzo es digno de recompensa y la salvación prematura del Kelme es el mejor premio a la humildad y la superación.

El objetivo siempre ha sido la permanencia pese a que las metas mayores eran una posibilidad real. En una temporada muy convulsa, es natural tener un bajón o quizás no aguantar el pulso de los de arriba, pero el Kelme no se ha dejado llevar. Ha mantenido los pies en la tierra y ha transformado las adversidades “en gasolina”. La situación ya es de plenitud total tras el empate frente al Talavera y ya pueden decir con toda seguridad que permanecerán en la División de Honor la siguiente campaña.

El Kelme ascendió desde la sexta plaza a la tercera a lo largo del 2021. La solidez defensiva (solo 19 goles encajados) y la coralidad del grupo, liderada por jugadores como Guillén o Gabriel, han resultado determinantes para escalar posiciones. Sin hacer ruido, poco a poco se ha ido intercalando entre veteranos como el Albacete o el Real Murcia. O también, con la gran revelación del grupo, el Archena, que aún no se ha salvado matemáticamente. Los ilicitanos han dado una lección y son una prueba de que con coraje y oficio, nada es imposible.

Esta campaña ha sido muy convulsa y, es cierto, que esa ruptura con la lógica ha facilitado la aparición de ‘outsiders’ y que se igualen las fuerzas. La situación ha sido muy complicada, pero la estabilidad emocional, otro pilar en el que incidió Neira, ha primado más que lo futbolístico. A partir de ahora, el Kelme tiene la oportunidad de disfrutar de una segunda fase en la que tendrá a los tres huesos duros de la Comunidad Valenciana. Villarreal, Levante y Valencia. Ni en las mejores predicciones vaticinaban que esos duelos podrían producirse.

Nueve victorias, cuatro empates y cinco derrotas certifican una temporada inolvidable. El Kelme ha conseguido el objetivo principal, pero las vacaciones aún quedan lejos. El espíritu del aspirante aún funcionará para seguir dando sorpresas y enseñar que los resultados de estos jugadores no son casualidad. Hay Kelme para rato y para divertirse en una campaña para el recuerdo y que, probablemente, no hay ganas de que se termine.