El Municipal Vereda de Ganapanes contempló la temporada pasada uno de los partidos más importantes para el Unión Adarve, fue en la decimoquinta jornada de la División de Honor y contra el Real Madrid. El partido acabó con victoria local por 3-2 en un final de infarto y se convirtió en la única derrota del equipo blanco en la competición doméstica.
El Real Madrid venía de certificar su clasificación para octavos de la Uefa Youth League, a la postre campeón de la edición tras el parón por el coronavirus. En cambio el Unión Adarve hasta esos momentos era el peor equipo como local de la categoría. Con mayor ritmo de juego, el dominador del partido en los primeros minutos fue el Real Madrid, pues tenía el control y las primeras ocasiones claras. Una falta en el borde del área provocó el primer gol del equipo blanco. En el minuto 13 de partido, el lateral zurdo Miguel Gutiérrez colocó el esférico en la escuadra ante la atenta mirada del portero del Unión Adarve que no pudo hacer nada con su estirada.
El equipo de Dani Poyatos seguía manteniendo la posesión del balón con claridad, pero el planteamiento de los de Borja Bardera, encerrados atrás en defensa evitó que ampliase el marcador. En una jugada aislada llegó el empate del Adarve. Fue en el minuto 27 con una falta lejana colgada al área. Chinchu peinó el esférico hacia atrás, dejando solo a Talavera para que a puerta vacía marcara y nos fuéramos con empate al descanso.
La segunda parte empezó como la primera, con el equipo blanco volcado en la portería del Adarve, que se tradujo en el 1-2 con un potente disparo desde la frontal del área de Rueda en el minuto 66. Pero este gol hizo que el Adarve despertara, Borja Bardera aumentó la línea de presión de sus chicos y el partido se convirtió en un toma y daca de ambos equipos, eso unido al juego cada vez más duro.
Los últimos minutos del partido fueron de auténtica locura. El Real Madrid no cerró el partido y eso hizo que el Adarve confiara en encontrar un gol que le hiciera rascar algún punto en la recta final. No solo fue así, sino que acabó llevándose la victoria. Primero en el minuto 88 tras un centro lateral que acabó en los pies de Pablo Angulo y finalmente ya en el añadido, en el minuto 95, Talavera haría su doblete tras una galopada hacia el área y con un disparo cruzado imposible para el guardameta Toni.
Fue la primera victoria del Unión Adarve frente al Real Madrid en los últimos diez años, y los primeros puntos sumados tras el empate también en Ganapanes de la temporada anterior.
UN PARTIDO MUY ESPECIAL
Y es que la victoria ante el Real Madrid no fue todo, ya que el Unión Adarve estrenó para dicho encuentro una camiseta con trasfondo ecológico y social diseñada por Jaime Martínez Alonso (Algo de Jaime).
El Unión Adarve aprovechó la visita del equipo blanco para lucir una equipación diseñada por un joven con autismo. Uniendo fuerzas con Ecovidrio y el proyecto Algo de Jaime, el club lució por primera vez en ese partido la que iba a ser la segunda equipación para la temporada pasada, de color blanco y con una franja vertical azul. La camiseta además contaba con una ilustración en la parte delantera de un lobo, véase el animal símbolo del equipo del Barrio del Pilar, y un contenedor verde de reciclaje de vidrio. La promoción para el partido fue un éxito, pues quien acudiera al estadio con tres envases de vidrio y lo depositaran en el contenedor tendría el acceso gratis al estadio. El equipo blanco, por su parte, se sumó a la iniciativa vistiendo su camiseta de color verde, especial en aquella temporada.