Barcelona y Deportivo de la Coruña disputaban el jueves 12 de marzo a las 18:30 la segunda semifinal de esta edición de la Copa del Rey. Después de que en el día de ayer el Betis consiguiera meterse en la final de forma in extremis, el conjunto catalán y gallego buscaban enfrentarse a ellos el domingo, en lo que para los culés significaba repetir final y para el Depor disputar por primera vez una final de copa.
Primer tiempo de control
El partido arrancaba con la idea clara de ambos conjuntos, el Barcelona buscaba tener el dominio de la pelota, como es habitual, mientras que el Depor alternaba momentos de mantener bien la posición en bloque medio y apretar cuando el balón estaba en zonas interiores con momentos de presión arriba intentando provocar algín error atrás de los culés.
Durante los primeros minutos de encuentro los dos equipos era fieles a su idea inicial y no querían cometer errores que luego les penalizaran a lo largo del partido. No fue hasta el minuto 30 de partido cuando se produjo la primera aproximación de peligro, fue a favor del Depor que en una internada por banda derecha de Nico Balbas pone un centro atrás al que, tras un rechace, llega Álvaro Fraga y su remate con pierna derecha, un poco escorado en el pico derecho del área pequeña, se marcha cerca del palo derecho de la portería de Iker Rodríguez.
Hasta esos minutos el control del Barcelona se limitaba solo a tener la posesión de balón e intentar encontrar unos espacios por dentro que los gallegos no estaban dejando. Llegando ya al minuto 40 se produciría el primer gol del partido en una acción que inicia Iker Rodríguez con un envío en largo, sorteando la presión adelantada del Depor, hacía la banda izquierda, donde tras un fallo en el despeje de David Vergara le caería el balón a Alex González que regatea bien al portero Rodrigo Leiva y con la pierna derecha pone el balón pegado al palo para adelantar a los suyos al borde del descanso y anotar así su primer gol como culé.
La locura llegó en el segundo tiempo
Tras el tanto de Alex González y un paso por vestuarios, la segunda mitad comenzaría de una forma mucho más distinta a los primeros minutos de la primera parte. Los de Miguel Figueira empezarían a tener el control del juego y de las ocasiones, intentando empetar el partido.
Ese peligro gallego se materializó a los 60 minutos donde tras un centro pasado al segundo palo el balón le cae a Pablo García que se interna en el área y consigue sacar un buen centro raso, tras un buen regate sobre Shane Kluivert, que se le envenena a Iker Rodríguez que se le cuela entre las piernas y pone el empate para el Depor.
Después del varapalo sufrido, el Barcelona volvería a recuperar el control de la pelota. Los cambios se comenzaron a realizar en ambos conjuntos y en las filas catalanas ingresó Nuhu Fofana que sería clave en el resultado final.
La alegría para el Depor duraría muy poco, y es que 7 minutos después de su gol se volvería a adelantar el Barcelona. Tras una espléndida jugada del capitán culé Guillem Víctor, con caño incluido, pondría un balón al área pequeña donde Nuhu controlaría con izquierda y con pierna derecha remataría abocajarro para que Rodrigo Leiva no pueda hacer nada y a falta de 23 minutos poner al Barcelona por delante.
Cuando ya parecía que el partido iba a finalizar con este resultado un error en salida del Barcelona provocaría una buena recuperación arriba de Ramallo que pone un buen balón para Xabi Campos que se saca un latigazo desde fuera del área al que Iker Rodríguez no puede llegar y en el 82 pondría el 2-2 con el que se llegaría al final del encuentro.
Los minutos del miedo
Con los jugadores agotados físicamente, llegaban los 30 minutos extras para decidir quien acompañaba al betis en la final del domingo. La primera parte de la prórroga se jugó con mucho miedo por parte de ambos conjuntos y con la presión añadida de que un error en estos momentos de partido te dejaba con muy poco márgen de maniobra.
Con el mismo resultado del final de los 90 minutos se llegaba al final de estos primeros 15 y la tónica durante el principio de la segunda mitad fue igual, mucho control de ambos equipos cuando tenían balón y tímida presión al rival para dejar los mínimos espacios a la espalda de la defensa.
Fue en el minuto 111 cuando una buena recuperación arriba de Pedro Villar para el Barcelona acabaría con el balón en el pico del área grande para Adrián Guerrero que con pierna derecha saca un centro medido que supera a tres defensas y deja de nuevo a Nuhu Fofana solo para que esta vez de cabeza pique el balón ante Rodrigo Leiva y por tercera vez pusiera por delante a los suyos y les acercara a la final.
Durante los últimos minutos el Depor apretó, pero el Barcelona supo aguantar muy bien el balón y apenas concedió oportunidad alguna de peligro y se aseguró su pase a la final del domingo buscando repetir el título que consiguieron la temporada pasada y consagrarse como el equipo con más trofeos de Copa del Rey.