El conjunto pacense selló su permanencia tras ganar 4-3 al Leganés, después de que el Burgos cayera en Alcorcón. El Badajoz comenzó por delante en el marcador gracias a un tanto de Plácido. Igualaría la contienda Jesús Ruiz e Iñaki pondría el 2-1 antes del descanso. Tras el paso por vestuarios, Chamón volvería a poner la igualada hasta que Pablo Guerrero volvió a decantar la balanza en favor del Badajoz. En la recta final del encuentro, Maranhao pondría la igualada por tercera vez hasta que en el minuto 85, Loreto transformaba un penalti que ponía el Eusebio Bejarano patas arriba.

CD Badajoz: Alberto; Edu, Plácido, Juanjo, Dani Cordero; David Calle, Iñaki, Fernando Moreno, Álex López; Nsukula, Pablo Guerrero.

CD Leganés: Nathan; Gonzalo, Víctor, Guirao, Ro; Gálvez, Simón, Arman; Salazar, Rubi, Jesús Ruiz.

La jornada matinal del domingo en el grupo 5 de División de Honor no fue apta para cardiacos. Badajoz, Fuenlabrada y Burgos se jugaban la categoría. Uno de los tres equipos iba a volver a Liga Nacional. Fuenlabreños y burgaleses dependían de sí mismos, es decir, ganando sus partidos serían un año más equipo de División de Honor.

El Badajoz era el que peor panorama encontraba al no depender de sí mismo. La derrota en Adarve dejó a los de Ricardo García al borde del abismo. Los blanquinegros tenían que ganar al Leganés en la última jornada y esperar un pinchazo de Fuenlabrada o Burgos en sus salidas a Valladolid y Alcorcón respectivamente.

Las buenas noticias no tardaron en llegar a Badajoz. Muriana adelantaba al Alcorcón en el minuto 4, mientras que Álvaro Vázquez hacía lo mismo para el Valladolid. Los tropiezos necesarios comenzaban, faltaba lo más complicado, ganar al Leganés.

El Badajoz comenzó su partido con la mentalidad adecuada para afrontar este tipo de citas. Concentrados desde el pitido inicial, los blanquinegros salieron a buscar al Leganés desde el principio a través de un bloque alto y una presión intensa.

García aumentó el número de hombres en el centro del campo y, a través de ellos, el Badajoz pudo robar rápido para comenzar a atacar. No tardaron en llegar las ocasiones para los blanquinegros. Primero Nsukula y después Guerrero tuvieron en sus botas las opciones de adelantar al Badajoz.

La presencia ofensiva se hacía cada vez más constante por parte de los pacenses y las ocasiones seguían sucediéndose sin fortuna. En algún tramo de la primera parte, la sobreexcitación pasó factura al Badajoz, que no terminaba de encontrar esa frescura necesaria para definir las jugadas.

El balón parado comenzó a ser un arma para los blanquinegros que seguían viendo como no conseguían encontrar la puerta de Nathan. Hasta que en el minuto 31, Plácido lograba hacer el 1-0 tras una jugada embarullada dentro del área. En ese momento, el Badajoz seguía en División de Honor.

Pero el fútbol es un deporte caprichoso. Cuando todo iba de cara para el Badajoz, Jesús Ruiz ponía el empate en el marcador y volvía a mandar a los pacenses a los puestos de descenso.

El Badajoz, que era consciente de que sus dos rivales iban perdiendo sus partidos, tardó en asimilar el gol en contra. El conjunto pepinero consiguió anotar en el primer acercamiento claro del que dispuso y eso no sentó bien al Badajoz. Los de Sergio Solís consiguieron desactivar la presión que ejercían los blanquinegros desde el primer momento y comenzó a llegar con más facilidad a la frontal.

Pero el Badajoz tenía mucho que decir en el partido y tres minutos antes del descanso, Iñaki mandaba al fondo de las mallas un gran pase de Nsukula y ponía el 2-1 en el marcador. Los de García se marchaban a vestuarios por delante en el marcador y como equipo de División de Honor.

El Badajoz logró la gesta tras el descanso

El paso por vestuarios no cambió mucho el guion de partido. Lo que sí cambió la actitud del Badajoz fue el tanto de Chamón en el minuto 47, que volvía a mandar a los blanquinegros a puestos de descenso. Los pacenses debían seguir remando si querían mantener la categoría.

Al contrario que en la primera mitad, al Badajoz no le entraron las mismas dudas tras recibir gol. A través de un soberbio Pablo Guerrero, los de García ganaban las segundas jugadas e instalaban el grueso del bloque en campo rival. La brega e intensidad del capitán blanquinegro contagió a sus compañeros, lo que hizo que el conjunto pacense olvidara el tanto en contra.

Minutos antes del 60 de partido, el propio Guerrero recibía un pase filtrado que lo dejaba mano a mano con Nathan. El diez pacense cruzaba su lanzamiento y, tras tocar en el palo, ponía el 3-2 en el marcador.

Tras el tercer gol pacense, el Badajoz no cayó en el mismo error que las dos veces anteriores y retrasó varios metros sus líneas para poder defender mejor. Los de García consiguieron meterle cloroformo al partido para que pasaran pocas cosas hasta el final de este. La zaga del Badajoz defendió bien su área y consiguió pasar pocos apuros, pero el partido tenía un último giro que ofrecer.

Entrábamos en la recta final del encuentro cuando Maranhao controlaba un envío largo en la frontal. El jugador pepinero realizaba un recorte buscando su pierna buena y con un disparo seco ponía el 3-3 en el marcador. El Badajoz volvía a los puestos de descenso a pesar de que Burgos y Fuenlabrada no estaban siendo capaces de ganar sus partidos.

El tanto en contra fue un jarro de agua fría para jugadores y aficionados. El Eusebio Bejarano se quedó mudo viendo que el peor escenario posible se aproximaba. A los jugadores blanquinegros les entraron los nervios y no conseguían seguir el plan de partido que tan buenos resultados les había dado hasta entonces. Hasta que a falta de cinco minutos volvió a aparecer el capitán.

Pablo Guerrero pisaba área intentando ir a la presión cuando fue derribado dentro de la misma. El colegiado no lo dudaba y señalaba penalti a falta de cinco minutos para el final. La tremenda responsabilidad la asumió Loreto que, tras dar varios pasos hacia atrás y respirar profundamente, golpeaba a su izquierda y batía a Nathan. Al Badajoz le quedaban cinco minutos para conseguir la hazaña.

El Leganés quiso intentarlo pero el Badajoz replegó con todos sus hombres para evitar llevarse un nuevo susto. Tras varias acometidas del Leganés que desbarataron los blanquinegros, el colegiado pitaba el final del partido. El Badajoz se quedaba en División de Honor un año más tras estar fuera en varios momentos.

De esta forma, los pacenses finalizan el año en duodécima posición con 41 puntos, mientras que el Leganés cierra el año en una muy meritoria tercera plaza con 69 puntos, solamente por detrás del Atlético y del Real Madrid.