El Athletic Club no consiguió llevarse otra vez los 3 puntos frente a la SD Eibar en la jornada 10 de la categoría división de honor juvenil del grupo 2. Los rojiblancos dieron la vuelta a un encuentro que empezaron perdiendo en los primeros minutos, pero un gol en el descuento de los armeros hizo que se tuvieran que conformar con el reparto de puntos.
⚽¡¡¡¡PARTIDO!!!! ⚽
🔴⚪🦁@AthleticClub🆚@SDEibar ❤️💙⚔
🏟️ Athletic – Lezama
🕙 11:30#JuvenilDH 👟#DH2 #AthleticvsEibar #AthleticClub 🦁 #BetiArmaginak pic.twitter.com/piRFT5LwIS— Juvenil División de Honor (@JuvenilDH) November 10, 2024
Una remontada más
El encuentro entre Athletic y Eibar arrancó con un jarro de agua fría para los locales, cuando apenas al minuto 3, un córner mal defendido resultó en un autogol que puso en ventaja a los armeros. La grada quedó en silencio tras el error inesperado, y la tensión se podía palpar en el ambiente. Nadie anticipaba un fallo de la zaga rojiblanca tan pronto, lo cual sembraba dudas y generaba inseguridad en los aficionados.
Sin embargo, el Athletic, lejos de dejarse vencer por el golpe, logró reponerse y encontrar su ritmo en el juego. Fue en el minuto 15 cuando Manex Lozano, aprovechando una contra rápida, igualó el marcador con un remate preciso que devolvió la calma a las gradas y banquillo de Lezama. Los de Adrián Esteve, animados por el empate, empezaron a mostrar una actitud más agresiva, adelantando líneas y presionando a los armeros en busca de otro error.
La recompensa no tardó en llegar. Otra vez Manex Lozano, en estado de gracia, firmó su doblete en el minuto 23 con una jugada individual brillante que culminó con un golazo. La grada estalló en júbilo, consciente de que el equipo estaba cerca de mantener su invicto una jornada más.
Con el marcador a favor, el Athletic dominaba el partido y se asentaba cómodamente en el campo contrario, moviendo el balón con seguridad y mostrando el control que los aficionados esperaban desde el inicio. El 9 rojiblanco se perfilaba como la figura clave de esta primera mitad, siendo el motor ofensivo de los de Bizkaia.
El único momento amargo llegó poco antes del descanso, cuando el Athletic se vio obligado a hacer su primer cambio: Egoitz Hernández ingresó en sustitución de un jugador que sufrió una lesión de hombro, dejando la cancha bajo los aplausos de apoyo de la afición.
Así terminó la primera mitad en Lezama, con el Athletic remontando y controlando el encuentro, mientras que el Eibar buscaba recuperar el equilibrio en un partido que prometía emociones para el segundo tiempo.
Gol en el momento menos esperado
La segunda mitad comenzó con un Athletic sereno y controlado, manteniendo su ventaja ante un Eibar que, en cambio, buscaba el empate con ansias. En los primeros minutos, un error en la defensa local casi le costó el empate, cuando un potente remate de los armeros sacudió el larguero, poniendo el corazón en un puño a los aficionados rojiblancos.
Los armeros dominaban la posesión y mostraba un juego más agresivo, mientras el Athletic, fiel a su estilo, apostaba por aprovechar las contras para asegurar el marcador. En el minuto 60, Egoitz Hernández vio la primera amonestación del partido, un recordatorio de la intensidad y la tensión en el campo.
A falta de quince minutos, el Athletic había logrado estabilizar el juego, manteniendo la calma ante la presión constante de los armeros. En el minuto 70, el entrenador de los rojiblancos refrescó el equipo con las entradas de Gorka Jaio y Unax Urzaiz, mientras que el Eibar también buscaba un revulsivo con la incorporación de Ardaitz Villorejo.
El Athletic tuvo la oportunidad de sentenciar el encuentro en el minuto 75, pero un disparo se fue rozando el palo derecho, arrancando exclamaciones de lamento en la grada. Los visitantes, por su parte, no cesaban en sus cambios, con Lander Gastesi entrando para dar un nuevo aire a su ataque. Con apenas unos minutos en el reloj, Adrián Esteve introdujo a Suhar Berasategui y Unai Castillo, reforzando el esfuerzo defensivo para conservar la victoria.
El Eibar, ya en tiempo de descuento y sin otra opción, hizo sus últimas sustituciones introduciendo a Michael Tabe y Anartz en un último intento por lograr el empate. Cuando parecía que el Athletic se llevaría los tres puntos, una jugada decisiva en el descuento cambió el destino del partido: Ardaitz Villorejo, extremo armero, encontró un hueco y logró el tan ansiado empate para el Eibar, dejando el marcador final en 2-2 y desatando un silencio desconcertante en Lezama.
Con este resultado, el Athletic se quedó sin la victoria, pero demostró fortaleza hasta el último segundo. Fue un final de película en un duelo que, aunque se escapó en el último suspiro, dejó una buena imagen de ambos equipos.
Próximos encuentros:
CD Ardoi vs Athletic Club
SD Eibar vs UCD Txantrea