Foto: Jaime Diego
El Athletic Club ha conseguido una victoria vital ante Osasuna. La victoria es tan importante porque para la moral de los jugadores hubiese sido duro no conseguir una victoria en las dos primeras jornadas. Sobre todo tras empatar en el primer partido ante el Tudelano. Además, llevarse los tres puntos de un campo como el de Osasuna sufriendo como han sufrido te levanta de sobremanera el ánimo. Trepidante partido vivido en Tajonar.
C.A. Osasuna 1-3 Athletic Club
La primera mitad arrancó con un Osasuna muy fuerte y creando ocasiones, con el Athletic saliendo a la contra. En el minuto 3, Asier Pérez remataba un centro, obligando al portero rojiblanco, Aimar Peñalver, a estirarse de manera prodigiosa para atajar el remate rojillo. Durante los próximos minutos, Osasuna dispondría de varias ocasiones de adelantarse, pero no lo consiguieron. En el 18, el Athletic no iba a perdonar y puso el 0-1 en el marcador, gracias a la internada de Ieltxu por banda derecha y el posterior remate de Iker Varela a la red.
Al final de la primera parte, en el 41, Iñaki Rupérez disparó muy escorado en la banda izquierda y el balón acabó en el larguero. El jugador de Osasuna fue un auténtico peligro para la defensa rojiblanca con sus internadas hasta línea de fondo y sus centros medidos. Sin embargo, en el minuto 44, fue su compañero, Sergio Pascual, quien lanzó una falta cercana al área rojiblanca y la mandó al fondo de la portería defendida por Aimar Peñalver. Merecido gol del Osasuna para encarar la segunda mitad con igualdad en el marcador.
En la segunda mitad, de nuevo entraron mejor los pupilos de Miguel Flaño al encuentro. Sin embargo, los jugadores entrenados por Jon Solaun creaban mucho peligro cada vez que pasaban de medio campo. De nuevo con empate en el marcador, Aimar Peñalver salvó a los rojiblancos con una gran estirada abajo. Pocos minutos después, en el minuto 75, Mikel Jauregizar, recibió en mitad de campo, se giró y puso un balón perfecto para Ibon Sánchez, que hizo magia, sacándose un sombrerito de la chistera y poniendo el balón dentro de la portería.
De nuevo le tocaba remar a Osasuna que, en esta ocasión ya no tenía piernas frescas y no pudo remontar. En el minuto 85, Mikel Jauregizar, que sin duda fue el alma de los rojiblancos en la segunda mitad, le cayó un rechace al borde del área y le pegó de forma preciosa al balón, que quitó las telarañas de la escuadra de la portería osasunista.
Gran partido de Osasuna que no supo aprovechar las ocasiones que tuvo, aunque mucha parte de culpa la tuvo el guardameta del Athletic, Aimar Peñalver. Además, habrá que prestar mucha atención al lateral de Osasuna, Iñaki Rupérez, que tiene una calidad y una velocidad como para marcar diferencias. Por su parte, el Athletic se lleva tres puntos importantísimos, pero deberá mejorar si quiere revalidar el campeonato de la DH2, aunque con Aimar Peñalver bajo palos, será más fácil.