El Coria es nuevo equipo de División de Honor. Su entrenador, Antonio Mayo, nos muestra el recorrido del equipo en esta temporada tan especial con el ascenso del conjunto sevillano. Un míster que se define como «trabajador y cercano al futbolista» y que transmite su pasión por este deporte.
Pregunta: ¿Cómo ha sido ese ascenso a División de Honor?
Respuesta: En principio no era nuestro objetivo, ya que, en esta liga tan reducida, la misión era acabar entre los cuatro primeros para mantener la categoría. No obstante, con el desarrollo de los partidos nos hemos ido dando cuenta del potencial del equipo, que parece que no tiene techo. La situación es opuesta al año pasado, en el que comencé en el segundo equipo juvenil y tuve que coger las riendas del Liga Nacional porque iba mal. El equipo acabó [forzosamente por el coronavirus] segundo por la cola para descender y ahora somos segundos en la tabla y ascendidos. Las casualidades de la vida.
«El recorrido ha sido espectacular, creciendo una barbaridad»
P: El año pasado ascendisteis a Segunda Andaluza con el Juvenil B y este curso habéis logrado subir a División de Honor con el Juvenil A. ¿Cómo valoras este recorrido de los últimos dos años?
R: Cuando comienzo con el Juvenil B hay una buena camada de futbolistas la cual me encargo de trabajarla y se veía futuro en ellos. En el Juvenil A también había jugadores de segundo año con nivel. La combinación de ambas podía ser clave para hacer un buen equipo este año. Trabajamos de cara a potenciar a estos chicos del B para esta campaña en Liga Nacional y logramos el ascenso muy pronto, casi en enero. Cuando ya me voy con los del A sí que veo bastantes carencias en el grupo, especialmente sufriendo en demasía. Por el coronavirus finalizó la temporada y, aunque nos quedasen cinco o seis partidos, íbamos a sudar la gota gorda. La organización en verano fue fundamental, firmando futbolistas que necesitábamos en lugares específicos y sumándolos a los que ya teníamos. El recorrido ha sido espectacular, creciendo una barbaridad.
P: Para poner un poco en contexto a los lectores, ¿cómo es el nivel en Liga Nacional con respecto a División de Honor?
R: Lo cierto es que hay un escalón. La División de Honor es dura, con una forma de jugar en la que el resultado marca mucho el devenir de todo. En Liga Nacional se pone el foco en el crecimiento de los jugadores. Aunque no hay que confundirse, sigue siendo una liga muy puñetera.
«Ascender con cuatro jornadas de antelación pone en relieve la situación»
P: ¿Cómo has visto el formato de Liga Nacional?
R: Ha sido una temporada compleja, pero me ha encantado, sobre todo a la hora de competir. Era un reto quedar entre los cuatro primeros y cada partido ha sido un mundo. En la liga regular tienes que jugar contra todos y, si te tocan en las dos últimas fechas Betis y Sevilla, estás fuera. Pero con este formato cada partido era una final, en la que se luchaba por obtener tres puntos vitales.
P: En esa pura competitividad, será un lujo estar luchando contra Betis y Sevilla por ver quien lidera la liga, ¿no?
R: Me di cuenta verdaderamente del techo que tenía el equipo cuando ganamos en el campo del Real Betis [0-1]. Cuando hemos ascendido con cuatro jornadas de antelación y el grupo me pedía lo máximo, pones en relieve la situación. Los propios futbolistas son los que quieren luchar ese liderato. Es un lujo poder competir contra dos canteras como estas dos. La temporada está hecha, pero el premio está ahí. Es un logro que nunca se ha conseguido en el club y será un reto apasionante que se afrontará desde la tranquilidad del ascenso.
P: Entiendo por lo que comentas que la motivación de los futbolistas es máxima, ¿no?
R: Cada partido era un mundo y cada vez la cosa era más complicada. Por contarte una anécdota, no hemos perdido ningún partido fuera. Perdimos en casa tres partidos en los que nos estábamos adaptando a la categoría, pero en cuanto le cogimos el ritmo cada cita era más y más. Cuando llegas a este último tramo de la temporada con opciones de ser campeón es brutal. Hasta en los entrenamientos tengo que bajar el ritmo de los futbolistas porque no paran ni un segundo.
«Tácticamente, cambio mucho con respecto al equipo contrario y según los futbolistas que tengo»
P: ¿Cómo se describe Antonio Mayo como técnico?
R: Soy trabajador y muy llano. No soy duro e intento llegar siempre al futbolista, ya que, cuanto más le des al futbolista, más te va a dar él. Quizás sea por mi experiencia como jugador. Tengo 47 años y he jugado hasta los 40, por lo que he alargado mi carrera en los terrenos de juego. Intento ser como los entrenadores que a mi me han gustado. Me inspiro en entrenadores que me han aportado y he aprendido con ellos.
P: ¿Y cómo te manejas en la pizarra? ¿Eres intervencionista o eres más fiel en mantener la idea original?
R: Tácticamente, cambio mucho con respecto al equipo contrario y según los futbolistas que tengo. No soy fijo a una idea, aunque tengo una idea fija. Siempre me ha gustado jugar 1-4-3-3, pero puedo cambiar e incorporar un rombo en el medio con dos delanteros, según lo que pienso que puede ocurrir en el partido.
P: ¿Estás planificando ya la temporada 21/22 en División de Honor?
R: La verdad es que no estamos planificando nada. Vamos a acabar la temporada primero y ya se verá, aunque haya algo hablado. Este año acaba el periodo de la presidencia actual y hay distintos panoramas. Hasta que no se aclara desde el club un poco todo, no hay nada claro. Habrá que hacerlo lo antes posible, ya que en División de Honor hay muchos equipos de Sevilla que estarán atentos al mercado.