Exhibición del Antiguoko en Berio que golea a Osasuna por 4-0, dejando la portería a 0 y sin opciones a los rojillos de jugar la Copa del Rey.
Primera parte: Antiguoko golpea primero y manda
El choque arrancó con un Antiguoko muy intenso, decidido a morder arriba desde el primer minuto y a incomodar cualquier salida de balón de Osasuna. En apenas unos compases ya se intuía que el partido iba a disputarse más cerca del área rojilla que de la celeste, con los locales ganando duelos y segundas jugadas por todo el campo.
El premio a ese ímpetu inicial llegó en el minuto 18. Martín Otalora cazó un balón tras un error en la salida de Osasuna y no perdonó para firmar el 1-0, definiendo con calma ante el guardameta navarro. El gol reforzó aún más la propuesta donostiarra, que siguió presionando alto y castigando cada imprecisión visitante, mientras Osasuna apenas lograba encadenar dos pases seguidos en campo contrario.
Cuando parecía que el descanso se acercaba con la mínima ventaja, Antiguoko encontró el segundo mazazo justo antes del intermedio. En el 40′, un saque de esquina perfectamente ejecutado encontró la cabeza de Enaitz Fernández, que se elevó por encima de todos para conectar un testarazo imparable y firmar el 2-0 que encendió Berio y dejó muy tocado a Osasuna. Con ese marcador y con la sensación de clara superioridad local se llegó al descanso, en medio de la sorpresa general por cómo los celestes estaban desarbolando a uno de los grandes de la categoría.
Segunda parte: sentencia, control y baño de confianza
Tras el paso por vestuarios, Osasuna intentó adelantar líneas y agarrarse al partido, pero Antiguoko mantuvo la misma personalidad: líneas juntas, presión coordinada y verticalidad cada vez que recuperaba. Los navarros tuvieron alguna aproximación peligrosa, pero se toparon con una zaga muy concentrada y con un equipo local que se sentía cada vez más cómodo corriendo a la espalda de la defensa rojilla.
En el minuto 71 llegó la acción que rompió definitivamente el encuentro. De nuevo Enaitz Fernández apareció en el área para aprovechar un rechace y firmar el 3-0, su segundo tanto de la mañana, poniendo una distancia casi imposible de remontar y desatando la euforia en la grada donostiarra. Con Osasuna ya volcado y sin apenas respuesta anímica, Antiguoko no levantó el pie del acelerador y en el 83′ cerró la goleada: Haritz Vidal aprovechó otra llegada al área para rubricar el 4-0 definitivo y sellar una actuación colectiva sobresaliente donde Antiguoko golea a Osasuna.
El mejor del partido
El MVP del encuentro fue Enaitz Fernández, decisivo con un doblete en los minutos clave y omnipresente en el frente de ataque celeste. Sus dos goles —el 2-0 al filo del descanso y el 3-0 que sentenció el duelo— llegaron cuando más sufría Antiguoko, cambiando el guion emocional del partido y consolidando una actuación sobresaliente tanto en remate como en trabajo sin balón.