Tres puntos de oro los que ha conseguido el Rayo Vallecano en la mañana de este domingo frente al Real Valladolid. El conjunto entrenado por Iván Amaya se ha impuesto gracias a un solitario gol de Morcillo casi al final. El encuentro apenas ha tenido ocasiones claras por parte de dos conjuntos muy férreos en defensa, pero algo espesos en ataque.
Rayo Vallecano 1-0 Real Valladolid
Estas fueron las alineaciones de ambos conjuntos:
Rayo Vallecano: Benedí, Marco, Alfredo, Linares, Adrián Rodríguez, Pablo Muñoz, Silvo, Cova, Torres, Hugo y Aarón. Suplentes: Mario, Arribas, Alcántara, Esteban, José María, Gabino y Morcillo.
Real Valladolid: Casillas, Aitor, Garri, Pedro, Miguel Ángel, Canito, Dani Díez, Ulloa, Canario, Frimpoong, Adri Álvarez. Suplentes: Torres, Fer, Isma, Miguel, Ali, Álvaro y Koke.
Igualada primera mitad
El partido comenzó con mucha intensidad por parte de los dos conjuntos. Tanto los pupilos de Iván Amaya, como los de Borja Fernández buscaron con ahínco el gol en la primera parte. En el minuto siete del encuentro, Hugo García tuvo en sus botas el primer tanto local. Sin embargo, no acertó a rematar un balón muerto prácticamente a portería vacía.
Tras este gran inicio del Rayo, la respuesta del Pucela no tardó en llegar. Pues en el minuto trece un disparo de falta se marchó desviado por poco de la portería defendida por Miguel Benedí. Con el paso de los minutos la intensidad empezó a bajar. Ambos equipos trataron de emplearse a fondo para lograr tener el dominio del esférico.
Sin embargo, ninguno de los dos equipos se mostró especialmente fluido con el balón en los pies. Por lo que los desplazamientos largos a la espalda de los zagueros se convirtieron en costumbre. Todo transcurrió con aparente tranquilidad hasta llegar a los quince minutos finales del primer acto, cuando el Rayo tuvo en sus manos la posibilidad de adelantarse.
En el minuto 35 el zaguero Cova remató fuera un córner botado por Pablo. Apenas dos minutos después, el propio Pablo dispuso de una gran oportunidad con un disparo de falta desde la frontal. Sin embargo, su lanzamiento lo envió a córner Casillas, evitando el primer tanto Vallecano. Finalmente, al filo de la primera mitad, el Rayo Vallecano volvió a tener la oportunidad de adelantarse. Aunque en esta ocasión ninguno de los atacantes acertó a rematar el peligroso centro de Hugo García.
De esta forma se llegó al descanso, con el Rayo Vallecano más cerca del gol, pero con un Pucela que no se amilanó y trató por todos los medios de generar peligro. Fue fundamental la velocidad en banda y los duelos en el medio campo para que el Valladolid pudiese generar algo de peligro.
Segunda parte sin apenas ocasiones, pero con premio final
Tras la vuelta de los vestuarios, ambos equipos mantuvieron el ímpetu y la intensidad de la que dieron gala en el primer acto. Los pupilos de Iván Amaya dieron un paso adelante, buscando presionar arriba y forzando las perdidas del Real Valladolid. Esta presión dio sus frutos durante toda la segunda parte, puesto que el conjunto vallisoletano tuvo muchísimos problemas para combinar y generar ocasiones de peligro.
Sin embargo, pese al control del juego por parte del conjunto vallecano, los franjirrojos se encontraron con muchos problemas para generar jugadas de peligro. Pablo Muñoz fue quizá el jugador más peligroso de los locales gracias a su zancada y a su desplazamiento de balón. De hecho, una internada suya en el área provocó una de las jugadas más peligrosas de la segunda mitad.
Los minutos fueron transcurriendo y la intensidad cada vez era mayo. Ambos equipos necesitaban sumar de tres para dar un golpe encima de la mesa en la zona media de la tabla. En el minuto 85 el Valladolid gozó de una buena oportunidad para adelantarse. Pues Miguel centró un balón envenenado que no cazó rematador, pero que salió muy cerca de la portería defendida por Miguel Benedí.
Finalmente, en el minuto 90 llegó el premio final para el Rayo Vallecano. Pablo Muñoz controló y filtró un maravilloso pase que dejó a Morcillo solo delante del meta. El atacante, que había ingresado al campo en el segundo acto, no falló y colocó el definitivo 1-0 en el electrónico. Esta fue, sin lugar a dudas, la ocasión más clara de todo el encuentro y la única vez en la que la defensa del Valladolid se mostró más endeble.
En el minuto 93 el Pucela tuvo la oportunidad de empatar. Sin embargo, el disparo de Miguel salió desviado. De esta forma, una vez que el colegiado señaló el final del encuentro, el Rayo Vallecano logra sumar tres importantísimos puntos. Una victoria que, en palabras de Iván Amaya, «rompe la racha de resultados» y sirve al equipo para recuperarse del pinchazo frente al Adarve. Los vallecanos continúan inmersos en la pelea por entrar en el top-4. Por su parte, el Valladolid, pese a resistir hasta casi el final, no pudo mostrar su mejor versión y ve cómo se le escapa la zona media-alta de la clasificación.
Foto de portada: Álvaro Sanz