Hablamos con Víctor González como Coordinador de Juveniles de Rendimiento en el CD Móstoles URJC. Sus doces años de experiencia en el club y el haber pasado por todas las categorías inferiores desde los siete años, le facultan para hablar con rigor y rotundidad sobre el proyecto que este club madrileño del sur de la comunidad tiene para la categorías juveniles y para el primer equipo.
“Tenemos el objetivo de que el primer equipo que sea una potencia a nivel nacional”, y es que meter al equipo en categoría profesional es el buque insignia del club mostoleño. Para ello, Víctor destaca la importancia del equipo juvenil, como una etapa anterior que tiene y debe desarrollarse de la manera mas óptima, fuerte y sentar las bases, para desarrollar un primer equipo potente, siendo la etapa juvenil es claramente de vital importancia para nutrir al primer equipo.
Nos relata su día a día con los grupos juveniles como una labor fácil, pues sus años de experiencia le dan la ventaja de conocer el club, a jugadores y técnicos, tener una amplia confianza con ellos, y en ellos, viendo sus entrenamientos y realizando un balance casi diario a lo largo de la semana y a pie de campo.
Es posible así, detectar problemas y contratiempos, y dar soluciones rápidas, descubriendo las dificultades internas del deporte rey en le que a veces nuestros sentidos no se fijan.
Se plantea contra que rivales jugamos, y con los técnicos se debaten situaciones, realizando criticas constructivas y aportando las soluciones; “ Al final cuatro ojos ven mas que dos, y nos permite poder aportar soluciones desde la ayuda, no desde una directriz de obedecer las órdenes, sino de mejorar el rendimiento del equipo”, en definitiva, sumar para ganar.
“El juvenil A esta tremendo”. Y es que Víctor nos relata con detalle la situación de hace un par de años cuando bajo el equipo de categoría nacional y se quedo a un punto de poder ascender nuevo, “en ese momento fichamos a Juanma Aranguez, firmamos futbolistas con el objetivo claro de ascender, el Móstoles no podía estar en Primera Autonómica”. Y aunque quedar entre los dos primeros nunca es fácil, sea en la categoría que sea, lo consiguieron, ascenso a categoría Nacional quedando campeón, y ganando al Real Madrid en el campo del Adarve, por 4-2 en la final del Torneo de Campeones de Autonómica, un hito en la historia del club, que además coincidía con su vigésimo segundo aniversario.
“Fue un año tremendo, y este año teníamos una idea clara, jugar para destacar”.
El club se puso manos a la obra y elaboró un proyecto en ese sentido, con una implicación sin precedentes. Se becó a futbolistas, movilizando todo el engranaje de un club modesto, para que ese Juvenil A tuviera todos los medios posibles y capacidad de destacar en la categoría. Todo ello unido a un técnico con una gran ambición por llevar al CD Móstoles URJC a la máxima categoría del fútbol Juvenil, la División de Honor; y es que, haciendo honor a la verdad, están ahí, muy muy cerquita.
Con vistas al partido del Alcobendas, y con una ventaja de 0-2, toda la familia del Móstoles espera que se pueda dar otro momento especial, lo que supondría el colofón a la temporada.
Y es que no nos engañemos, se trata de una situación muy difícil, para un equipo recién ascendido, “aunque queramos hacer las cosas bien, con tiempo y planificando, luego tiene que ocurrir, pero creo que estamos en el camino, al menos de momento”.
Para lograr esos objetivos tan ambiciosos, el club prepara a los jóvenes jugadores para dar el salto a la élite. A la hora de captar o mantener a los futbolistas, los argumentos son firmes; ayudarles y potenciarles para llegar al futbol profesional. ¿Cómo se consigue? Teniendo cuerpos técnicos amplios tanto en futbol base como en categoría juvenil para poder hacer un seguimiento con todo detalle; sesiones de vídeo, estudio de los rivales, sus propios partidos, trabajo que se desarrolla en el club desde la base, con todos los medios al alcance y ayudando en su crecimiento personal y deportivo.
No se trata solo de buscar una diversión, sino de aprovechamiento, enfocándonos al crecimiento de personas y transmitiendo valores; “el colegio y la escuela es vital, pero que el tiempo que estén aquí puedan aprovecharlo y puedan lograr su sueño o crecer en el club”.
El aspecto psicológico también se trabaja en el CD Móstoles URJC, se trabaja y es donde nace todo, y es que tácticamente se puede trabajar, técnicamente se puede ser un jugador brillante, pero para Víctor González y el CD Móstoles URJC, la clave es la mentalidad individual y colectiva.
Para ello el cuerpo técnico es vital, pues se materializa en el líder del equipo transmitiendo los valores y comportamientos adecuados para generar una energía colectiva en la que van ¡todos a una!. El aspecto psicológico bien trabajado, hace remar al equipo en la misma dirección de crecimiento y a partir de ahí, los técnicos empiezan a desarrollar el futbol en todo su ser; como defender, como atacar, como generar balón parado, pero sin eso, afirma, no hay nada.
“Al final eso se ve, equipos mucho mas inferiores en capacidad, acaban generando mejores números a través de una buena mentalidad de equipo, individual y saludable”.
Y es que remitiéndonos a esta temporada, los momentos y emociones se multiplican. Nadie dijo que fuera fácil, el equipo, recién ascendido, consigue estar en puestos de ascenso desde principio de temporada; surgen las dificultades habituales: jugadores que tiene que debutar con el filial, otros entrenar con el primer equipo, y a pesar de todo siempre han sido un grupo, teniendo la oportunidad de viajar en liga dentro de España, ese, es el Juvenil A.
“Un momento,… me quedaría con el presente, es algo extraordinario lo que estamos consiguiendo”.