El Unionistas firmó una remontada de mérito en el DH5 para imponerse al Real Valladolid gracias a un doblete de Óscar Lorenzo en la segunda mitad. Fue un triunfo especial no solo por la entidad del rival, sino porque supone el primero de la historia de Unionistas en la División de Honor Juvenil, una categoría exigente en la que cada punto se pelea con intensidad.
🏁 Final:
✅ ¡Victoria histórica!
Nuestro Juvenil A logra su primer triunfo en División de Honor tras una espectacular remontada.2️⃣/ @UnionistasCF Juvenil A (Óscar Lorenzo, min. 49; Óscar Lorenzo, min. 68)
1️⃣/ @RVCantera#ConstruyendoUSCF🏗️ pic.twitter.com/WafDWBA6xC— Cantera Unionistas CF (@USCFbase) October 5, 2025
Dominio inicial visitante
El inicio del encuentro tuvo claro dominio visitante. El Real Valladolid, con mayor experiencia en la categoría y acostumbrado a manejar los tiempos del juego, salió decidido a imponer su ritmo. Durante los primeros minutos, los vallisoletanos controlaron la posesión con largas circulaciones de balón y desbordes por las bandas que obligaron a la defensa local a multiplicarse. Fruto de esa insistencia llegó el gol tempranero: en el minuto 5, una acción bien trenzada por la derecha acabó con un disparo raso de Hugo Calvo que batió a Pelayo para colocar el 0-1. El tanto reforzó la confianza de los visitantes, que siguieron llevando el peso del partido.
Unionistas acusó el golpe inicial. Al equipo de Raúl Fuentes le costó asentarse, cometió imprecisiones en la salida de balón y apenas pudo conectar con sus hombres más adelantados. Sin embargo, poco a poco empezó a crecer gracias al esfuerzo colectivo. La grada también jugó su papel, empujando a los jóvenes jugadores blanquinegros en busca de una reacción. La ocasión más clara llegó pasada la media hora: Adrián Jorge aprovechó un espacio en la zaga pucelana para plantarse solo ante el portero, pero Daniel Tejero ganó el mano a mano y evitó el empate. Esa acción pareció despertar del todo a Unionistas, que terminó la primera parte con mejores sensaciones. De hecho, justo antes del descanso, Pelayo sostuvo al equipo con una parada providencial que impidió el 0-2 y mantuvo vivas las esperanzas de remontada.
Remontada de un gran Unionistas
Tras la reanudación, el encuentro cambió de guion. Raúl Fuentes movió el banquillo y reajustó las piezas, situando a Sergio Encinas en una posición más centrada que le permitió tener más protagonismo en la construcción. Con ello, Unionistas ganó presencia en campo contrario y empezó a generar peligro real. El equipo se mostró más agresivo en la presión, recuperó balones en zonas adelantadas y encontró en Óscar Lorenzo a su líder ofensivo.
El empate llegó en el minuto 58, en una acción a balón parado. Óscar Lorenzo se perfiló con decisión para ejecutar una falta al borde del área y la colocó con maestría en la escuadra, imposible para el portero. El 1-1 desató la euforia en el estadio y dio alas a un Unionistas que, lejos de conformarse, fue a por más. Apenas diez minutos después, una gran combinación entre Adrián Jorge y Ferreiro desarboló a la defensa visitante y dejó al ‘9’ blanquinegro en disposición de rematar. Con sangre fría, Lorenzo cruzó el disparo y firmó el 2-1 que consumaba la remontada.
Con el marcador a favor, Unionistas se armó de carácter. El Real Valladolid buscó el empate con insistencia, pero se topó con un equipo que defendió con orden, solidaridad y una enorme ilusión. Cada despeje y cada recuperación fueron celebrados como si se tratara de un gol. En los instantes finales, el conjunto local supo sufrir y resistir las acometidas rivales hasta que el colegiado señaló el final del partido.
Victoria histórica
La victoria tiene un valor histórico para Unionistas. Más allá de los tres puntos, supone el estreno triunfal del club en la máxima categoría juvenil, un hito que quedará grabado en la memoria de jugadores, técnicos y aficionados. El doblete de Óscar Lorenzo, la solidez de Pelayo bajo palos y el esfuerzo de todo el grupo fueron las claves de una tarde inolvidable para el fútbol salmantino.