Getafe y Rayo empatan a uno en Vallecas.
Empate a 2 entre el Getafe y el Diocesano en un partido loco que ha tenido de todo. Una expulsión en el 89 del zaguero azulón abrió la puerta a un Diocesano crecido, pero que no pudo hacerse con los 3 puntos. El club madrileño supo sobreponerse a un primer gol de los visitantes, que lograron el gol del empate final con un polémico penalti.
💥¡SEGUNDO PARTIDO DE LA JORNADA EN GETAFE! ⚽
🔵🔵 @LaBaseGTF 🆚 @cddiocesanofb 🔴🔵
🏟️ Ciudad Dep. Fernando Santos de la Parra
🕓 16:00#JuvenilDH #EstoEsLaBase 💙 #VamosDioce❤️#DH5🏆 pic.twitter.com/k5BvnqoUaq— Juvenil División de Honor (@JuvenilDH) October 19, 2024
Igualdad absoluta en los primeros 45 minutos
El encuentro comenzaba extremadamente igualado, sin apenas ocasiones de gol para ninguno de los dos equipos, aunque con el conjunto azulón proponiendo algo más de juego.
Sin embargo, el primer gol vendría de la mano de los visitantes. En el minuto 19 de la primera parte, el “nueve” del Diocesano, Luigi Romero, consiguió hacerse con un balón dividido tras un saque de banda en largo, se metió dentro del área y ajustó el balón raso al lado derecho de la portería, imposible para el guardameta.
Apenas 10 minutos más tarde llegaría la respuesta de los locales. Un buen desplazamiento en largo desde la zaga sirvió para la internada por el flanco izquierdo de Sang-min Lee, que recortó a su par y provocó un penalti que transformaría su compañero en el ataque, Israel Motos.
Con este resultado se marchaban ambos equipo a los vestuarios.
Duelo hasta el final
La segunda mitad arrancaba con un Diocesano muy intenso y que quería llevar la batuta del encuentro. Sería entonces cuando, en el minuto 53 y tras una buena presión del equipo local, el número 10, Iván López , filtró un pase interior para Sebas, que con sangre fría amagó y mando el balón al fondo de la red.
El Getafe desaprovechó un mano a mano en el minuto 60 que habría supuesto el 3-1 en el marcador, con una muy buena parada del guardameta visitante, Mendy. Tras esto el conjunto cacereño se vino arriba, con varios avisos a portería como un disparo desde fuera del área del “11” visitante que palmeó muy bien arriba el portero, Máximo López, en lo que sería la jugada previa al gol.
Un gol cargado de polémica, pues el árbitro del partido señaló penalti por mano del defensa, en una jugada que había terminado con el balón dentro de la portería local. El penalti tuvo que repetirse tras una buena atajada del portero local, que se adelanto con ambos pies antes del lanzamiento. No perdonó en su segundo intento el número 10 del Diocesano, que disparó un misil a la escuadra derecha de la portería.
El Diocesano siguió apretando y en un balón dividido en el minuto 88 forzó la segunda amarilla para Hugo Polo. Empezó entonces un acto de supervivencia del conjunto local que estuvo a punto de verse truncado en el minuto 93 con un ataque mano a mano entre Osorio y Max, que se resolvió con una espectacular intervención del guardameta y evitó la derrota del equipo local en los últimos compases de un partido loco que ha tenido de todo.