España se medía a Hungría en el cuarto partido de clasificación para el Europeo Sub-21. En el once inicial Santi Denia ya nos dejaba ver que sería un partido de un solo campo, ya que Hungría replegaría. Por eso dejó a futbolistas como Samu o Assane Diao en el banquillo.
Dominio a medias
La Selección comenzó el partido como se esperaba, dominando la posesión y controlando el tiempo del encuentro. Pero a pesar de este control absoluto, las ocasiones no llegaban. La primera intervención del portero fue, de hecho, del nuestro. A los 20 minutos de encuentro, Komaromi ejecutó una falta lateral bastante lejana que obligó a Pablo Cuñat a estirarse para mandar el balón a córner. También desde lejos, aunque con el balón en juego, estuvo cerca de marcar Fermín, pero el balón se marchó fuera.
Y con este empate a 0 y con pocos acercamientos, más allá de lo generado por Diego López y Fran Pérez. Pero todo esto cambió en el minuto 35. Álvaro Carreras se deshacía de su par y ponía un balón raso que, previo toque de Diego López, llegaba a los pies de Carlos Martín para que transformara el primero de España. Con esa ventaja no iríamos al descanso.
Ritmo distinto
Santi Denia tomó nota de los problemas del equipo durante los primeros 45 minutos, y les puso solución. Los jugadores salieron con un ritmo distinto: las posesiones pasaron a ser mucho más rápidas, de uno o dos toques, y sin balón los futbolistas estaban en constante movimiento.
España mejoró con eso, pero los cambios fueron definitorios. A la hora de encuentro, Carlos Martín, Fran Pérez y Fermín dieron entrada a Samu Omorodion, Assane Diao y Pablo Torre. Tan solo 5 minutos después, Samu utilizó su cuerpo para superar al defensor, y aunque su tiro lo paró el portero, el rechace cayó en los pies de Pablo Torre, que puso el segundo en el marcador.
La «Rojita» mantuvo el dominio, pero no aumentó la distancia en el marcador. Con esta victoria España se sitúa primera de grupo, con 4 victorias en 4 partidos. El próximo martes España jugará contra Bélgica.