Un estadio de Segunda División toma ventaja para albergar la fase final de la Copa del Rey

El misterio sobre dónde se decidirá el título de la Copa del Rey Juvenil está a punto de desvelarse. Tal y como informa Fernando Mena, periodista en La Grada FM, a través de fuentes cercanas a uno de los equipos clasificados, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tiene ya prácticamente cerrada la sede para la Final Four, prevista para el próximo mes de marzo. Tras una intensa deliberación, la candidatura que se ha impuesto es la del estadio de El Alcoraz, en Huesca.

Aunque la oficialidad está pendiente de los últimos trámites, la decisión responde a una hoja de ruta marcada desde el inicio. Los rumores señalaban siempre a Aragón como la comunidad preferida por los responsables federativos para albergar esta cita. La ubicación estratégica y la capacidad organizativa de la región eran idóneas. En un primer momento, se valoró la opción de La Romareda en Zaragoza, pero la candidatura fue descartada casi de inmediato debido a las obras de remodelación que sufre el estadio de cara al Mundial 2030, lo que dejó vía libre y todo el protagonismo a la capital oscense.

La RFGF presionó para llevarse la Final Four a Galicia

La elección de Huesca no ha estado exenta de polémica en los despachos. La Real Federación Gallega de Fútbol (RFGF) ha ejercido una presión desde que se conocieron a los cuatro equipos protagonistas para llevarse el torneo, argumentando el gran momento de forma de sus canteras. Con el RC Celta y el Deportivo de La Coruña clasificados para la fase final, el ente gallego veía una oportunidad de oro para llenar estadios y convertir el evento en una fiesta regional. Conscientes de que jugar en Balaídos o Riazor sería vetado por falta de neutralidad, la RFGF puso sobre la mesa dos alternativas «neutrales» dentro de su territorio: el Anxo Carro (Lugo) y O Couto (Ourense).

Sin embargo, la RFEF se ha mostrado inflexible ante estas presiones. Según las fuentes consultadas, el organismo presidido por Rafael Louzán no ha querido ceder para garantizar la equidad deportiva. Llevar la final a Galicia con dos equipos locales en el cuadro habría supuesto una desventaja competitiva evidente para los otros dos semifinalistas: el FC Barcelona y el Real Betis. La Federación ha priorizado un terreno neutral donde ninguna afición juegue con el factor campo excesivamente a su favor, un criterio que reforzó la candidatura aragonesa frente a la insistencia gallega.

El calendario se alía con El Alcoraz

La logística ha terminado de dar la razón a la opción oscense. Un detalle del calendario ha sido la pieza final para encajar el puzle: durante el fin de semana de la Final Four, la SD Huesca juega lejos de su estadio, visitando al Málaga CF en La Rosaleda en jornada de LaLiga Hypermotion.

Esta coincidencia deja El Alcoraz totalmente libre y a disposición exclusiva para las semifinales y final de la Copa del Rey. Con un césped impecable y un aforo superior a los 9.000 espectadores, Huesca se prepara para coronar al mejor equipo juvenil de España.