En un derbi condicionado por la inferioridad numérica, el Real Valladolid se impone tras el descanso para llevarse el partido por 1-3 ante el Burgos
En un derbi condicionado por la inferioridad numérica, el Real Valladolid se impone tras el descanso para llevarse el partido por 1-3 ante el Burgos.
Primera parte
El Burgos entró bien al derbi ante el Real Valladolid, con un inicio muy igualado en el que ninguno de los dos equipos consiguió adueñarse del balón de forma clara. El Burgos trató de progresar por fuera y de encontrar a Casas y Mario González entre líneas, mientras que el conjunto blanquivioleta buscó atacar la espalda de la defensa local con balones largos y segundas jugadas.
El ritmo fue alto, con constantes duelos y un tira y afloja en la medular que apenas dejó llegadas claras a las áreas. Cuando el encuentro parecía encaminarse al descanso con empate, llegó la acción que marcaría el partido. En el minuto 45, Gerard Díaz fue expulsado por una entrada con la plancha a la altura de la rodilla de un rival, dejando al Burgos con diez futbolistas para toda la segunda mitad.
Segunda parte
En el regreso de vestuarios, el Real Valladolid empezó a inclinar el campo a su favor, moviendo la pelota con paciencia para castigar la inferioridad numérica local. El plan le salió pronto, ya que en el minuto 62 Dennis Galante aprovechó un desajuste defensivo tras una llegada por banda para firmar el 0-1 y abrir el marcador.
Seis minutos más tarde, en el 69, un nuevo ataque vallisoletano terminó con el tanto de Adrián Pascual Lobato, que colocó el 0-2 y obligó al Burgos a un esfuerzo extra si quería engancharse al duelo. Pese al golpe, los burgaleses no se rindieron y, ya en el minuto 90, encontraron premio a su insistencia. Sergio Rubio transformó con frialdad un penalti cometido dentro del área pucelana para situar el 1-2 y alimentar la esperanza burgalesa.
El Burgos se volcó en busca del empate incluso con un jugador menos, pero en el añadido el Valladolid sentenció. En el 90′, Hugo Calvo culminó otra acción visitante, estableciendo el 1-3 definitivo y cerrando un derbi muy exigente que dejó sin premio el esfuerzo de los blanquinegros.