La UD Alzira no comenzó esta temporada de la mejor manera posible. Un conjunto en descenso con tan solo doce puntos en la jornada 14, lo que provocó la marcha de Climent Pascual del banquillo. No obstante llegó el mes de enero para la UD y con él el regreso de Guillem Beltrán cómo entrenador del equipo. Desde entonces, finalizada la jornada 18 y el presente mes, la UD Alzira se sitúa en la undécima posición de la tabla a dos puntos del descenso. Un auge propiciado por un viejo conocido.
7/9 puntos obtenidos
El mes de enero ha sido el resurgir de un equipo que ha levantado cabeza para salir, hasta el momento, de una zona de descenso competida hasta por siete equipos. Y es que la gran competitividad del grupo 7 está presente cada año dejándonos apasionantes luchas por cada uno de los puestos.
El 13 de enero llegaba el primer partido del mes para el conjunto granota, que se enfrentaba en la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta ante el Albacete. Sería un encuentro complicado para los visitantes ya que estuvieron con diez desde el minuto treinta por la expulsión de Okefor. Adrián Picazo adelantaría al Albacete y Tudor pondría el 1-1 definitivo en el marcador. Un punto en un campo complicado inferioridad numérica durante la gran mayoría de minutos.
El 20 de enero recibieron al Patacona en casa en un enfrentamiento directo para la lucha por el descenso. El partido comenzaba con un gol tempranero en el minuto 1 de Marc Abril, y Ayoub Essbai pondría el 2-0. Iniciada la segunda mitad, recortaba distancias el Patacona con un gol en propia puerta de Sergio Reyes. Sin embargo, los esfuerzos del conjunto de Mateo Villar iban a ser en vano. Marc Palomero e Iker Sáez establecían el 4-1 en Valencia. Ya al final recortaba de penalti Hugo Montalt para sellar el 4-2. Conseguían tres puntos vitales para coger aire en la clasificación y situarse con 16.
Esta última jornada disputada el pasado domingo 28 de enero enfrentaba al Ranero y al Alzira. Otro enfrentamiento crucial de la zona baja de la tabla, que explicaría la fuerte tensión vivida en el encuentro. El equipo local se adelantaba en el marcador en el minuto 25 con el gol de Leo Remy, e iba a mantenerse con el 1-0 hasta el ecuador de la segunda parte. Es en el minuto 65 cuándo Marc Palomero empataba el encuentro con un gran gol, el segundo en los últimos dos partidos para él. Sin embargo, la locura llegaba en el 87′ con un definitivo gol de Christian Okefor que firmaba la remontada con polémica incluida para los visitantes. Un 1-2 que sellaba su salida momentánea del descenso situándose undécimo con 19 puntos. Un auge propiciado por un viejo conocido.
La clave en los banquillos
Desde su llegada al banquillo alcireño, Guillem Beltrán ha dado un giro rotundo en la mentalidad de sus jugadores, que todavía no han conocido la derrota en este 2024 con él al mando. Y es que el entrenador valenciano conoce mejor que nadie el club y como afrontar cada una de las situaciones en las que se encuentre. En la 19/20 era el segundo entrenador de una UD Alzira que quedó segunda en el grupo 6 de la Tercera División. Ese mismo año se convirtió en el técnico del Juvenil A de la División de Honor del que este pasado mes ha vuelto a pilotar. Una gran temporada en la 20/21 le permitió situar al equipo en cuarta posición.
Sin embargo, el valenciano tomó otro rumbo en su carrera y marchó al CD Roda B, primero al juvenil y posteriormente al segundo equipo, para continuar su paso por los banquillos. Dos años en los que tampoco obtuvo grandes logros pero que le sirvieron para aprender y coger más experiencia en el fútbol senior. De esta manera, en la actual temporada 23-24, el técnico regresó en la jornada 15 al juvenil A de la UD Alzira.
Tras obtener siete de los últimos nueve puntos posibles y situarse en la undécima posición con 19 puntos, el conjunto alcireño respira y toma un nuevo rumbo en este 2024. Quién sabe si será el año del club, pero lo que se puede afirmar con certeza es que este equipo no conoce la derrota en lo que llevamos del mismo. Un auge propiciado por un viejo conocido.