Segunda salida consecutiva para el Real Valladolid en la jornada séptima. Los vallisoletanos lograron en un encuentro muy reñido sumar su tercera victoria consecutiva y se afianzan como líderes del subgrupo B de DH5. Pero no lo tuvieron nada fácil los chicos del Julio Baptista. El Trival Valderas plantó cara en todo momento y perfectamente pudo haber rascado algún punto tras su gran victoria en el derbi de Alcorcón.
Los conjuntos formaban de partida con los siguientes once jugadores:
Trival Valderas: Alejo; Sergio, Aitor, Magan, Caro; Karam, Almendros; Luismi, Piri; Samir y Santi
Real Valladolid: Aceves; Iker Pérez, Diego, A. Gómez, Torres; Iker González, Canito, Maroto; Popi, Carrión y Adri
Disputada primera mitad
El partido comenzó realmente bien. Los primeros minutos ya fueron un anticipo de lo que estaba por venir. Ambos conjuntos se mostraron muy intensos. El esquema con dos puntas del Trival favoreció mucho el trabajo en la presión de los locales. Los centrales del Valladolid siempre se vieron presionados por sus pares. Sin ocasiones en la que encontrarse en superioridad, tanto Gómez como Torres tuvieron muchos problemas para lograr una salida limpia de balón.
Sin embargo, pese al buen trabajo del conjunto local, fueron los visitantes los que se adelantaron en el marcador. En el minuto 18, en una jugada a balón parado, llegaba el primer y único tanto del partido. Una falta lejana lanzada por Maroto, que generó varias acciones de peligro con sus lanzamientos, la aprovechaba Iker González para rematar a placer y hacer el tanto que a la postre daría los tres puntos al Pucela.
Antes de que esto ocurriera, Piri tuvo una buena ocasión para adelantar a los suyos. El extremo volvió a ser el jugador más destacado del Trival. Con sus grandes conducciones y la amenaza de su disparo fue un quebradero de cabeza constante para la zaga vallisoletana. En el otro lado del campo, Maroto nos volvió a demostrar que es un jugador con una técnica exquisita. El “10” no pudo participar en el juego todo lo que le hubiera gustado, pero nos dejó varios detalles de su inmensa calidad.
La buena presión de los blancos siguió funcionando durante la primera mitad. El Valladolid trataba de asegurar el balón en todo momento. De no rifarla. Retrasando hacia el portero si era necesario. Y en alguna de estas acciones estuvo a punto de llevarse un buen susto el equipo de Julio Baptista. Sim embargo, no obtuvo premio el Trival y poco a poco los visitantes fueron imponiendo su ritmo y haciéndose con el control del esférico y del partido.
Segunda parte marcada por las tarjetas
En la segunda mitad los jugadores a los órdenes de Rubén Pérez salieron con todo a por la remontada. Quizás, de hecho, les penalizó la gran intensidad con la que saltaron al césped. En ocasiones, el exceso de ímpetu provocó una continuación de interrupciones que rompieron por completo el ritmo del partido. Algo que, sin duda, acabó favoreciendo a un Valladolid que iba por delante en el marcador.
Los locales se fueron cargando de tarjetas amarillas en el comienzo de la segunda parte. Algo que acabó penalizando al Trival. A la frustración sumada por las tarjetas hay que sumar las continuas caídas en fuera de juego de los delanteros. La línea defensiva del Valladolid estuvo soberbia en este aspecto. Fueron innumerables los fuera de juegos provocados por una línea tirada a la perfección en todo momento. Todo esto resultó en un malestar en el conjunto local con el arbitraje. Un desacuerdo con las decisiones de los colegiados que se cobró su primera víctima poco después de la reanudación. Alvaro García, segundo entrenador del Trival Valderas, era expulsado.
El partido se fue calentando poco a poco. Ambos equipos vieron numerosas tarjetas y las interrupciones fueron constantes. Pero el gran perjudicado de este incremento de la tensión fue el equipo local. Los blancos tuvieron que sufrir la expulsión en el minuto 60 de Karam por doble amarilla. 30 minutos por delante con uno menos para remontar. Se le complicaba mucho el partido al conjunto de Rubén Pérez.
Sin embargo, no se rindieron los jugadores del Trival. No se resguardaron atrás y fueron con todo a por el empate. Mientras tanto, el Valladolid esperaba una contra con la que sentenciar el partido. Y a punto estuvieron de hacerlo en el 66’. Popi, tras un gran contraataque se quedó mano a mano con el portero, pero no fue capaz de batir a Alejo. En los minutos finales, los de Alcorcón gozaron de una gran ocasión que hubiera supuesto un empate heroico. Pero el balón no entró y para acabar de sentenciar el partido, Néstor que había entrado en la segunda mitad, era expulsado. Acababa con nueve el Trival un partido en el que el Pucela pudo conseguir su tercera victoria consecutiva, no sin sufrir.