El Sevilla se proclama campeón del grupo 14 de Liga Nacional
El Sevilla B juvenil se proclama campeón del grupo 14 de Liga Nacional tras vencer a un San Roque Balompié que se queda sin ascenso.
Nervios, calor y pocas ocasiones
Desde el primer minuto de partido, se respiraba la tensión en el ambiente. Un título y un ascenso en juego en escasos noventa minutos. La alegría propositiva del Sevilla se detuvo en el minuto 6 de choque con la lesión de Alberto Rodríguez. El «11» local se llevó la mano al «isquio» y tuvo que pedir el cambio.
Tras 20′ con pocas ocasiones, el San Roque tuvo la primera ocasión entre los tres palos. Un remate de Sergio Navarro con no demasiada fuerza que detuvo el guardameta sevillista sin demasiados problemas.
La segunda mala noticia del partido llegó de parte del cuadro local. Una lesión de rodilla del dorsal «24» obligó al técnico visitante a hacer un cambio tempranero. Su sustituto, Hugo Sánchez tuvo la siguiente ocasión claro a escasos metros de la red tras un centro medido, pero el esférico se marchó por encima de la portería local.
Pasado el ecuador del primer periodo, el San Roque comenzó a sentirse más cómodo. Menos posesión, pero más dinamismo y mayor sensación de peligro ante un cuadro hispalense que no terminaba de finalizar sus ocasiones.
El partido llegaba a la final de la primera parte y el calor, principal protagonista, ralentizaba el juego en la Ciudad Deportiva del Sevilla. Las últimas ocasiones del peligro antes del descanso volvieron a ser del cuadro dirigido por Fernando Villasante. Una falta en la frontal y un saque de esquina levantaron de sus asientos a ambos gradas, aunque el San Roque no consiguió materializarlas.
Con esto, el partido llegó con tablas al descanso. Los pupilos de Francisco Javier Rubio, incómodos y sin demasiada presencia ofensiva, lo intentaban ante un San Roque sólido que buscó el gol con más asiduidad.
Todo por decidir
El Sevilla salió con mayor intensidad desde el primer segundo y el gol no tardaría en llegar. En una jugada aislada sin demasiado peligro, el defensa visitante no acertó en el despeje y Álvaro Rodríguez no desaprovechó el «regalo» dentro del área. El atacante local envió el esférico al fondo de la red para adelantar a su equipo y, momentáneamente, darles el título liguero.
El San Roque, consciente de que no le valía la derrota, empezó a adelantar líneas presionando a un Sevilla que saboreaba el metal. La siguiente clara la tuvo los visitantes y fueron escasos centímetros por encima del larguero los que separaron al equipo violeta del empate.
Los minutos pasaban y la tensión crecía. Muchas pausas y pocos minutos de juego efectivos entre los dos equipos. El Sevilla, con prácticamente todo el banquillo de pie, estrelló en el larguero el que suponía el 2-0.
Ya, con el tiempo añadido cumplido, el conjunto violeta tuvo una clara ocasión tras otro centro lateral que terminaría en las manos del guardameta. Con el balón en el suelo, el arbitró se llevó las manos a la boca y todos los suplentes locales se lanzaron al verde a celebrar el ansiado trofeo.
En la otra cara de la moneda, un San Roque que lo intentó con sangre y sudor, pero no consiguió batir al equipo local. Rostros serios y lágrimas por no conseguir el ascenso, pero con la convicción de que la próxima será su temporada.