Resistencia rojiblanca en Ponferrada con una expulsión

Los colchoneros sacan un empate a cero de tierras ponferradinas con una expulsión a Iker Luque en la primera mitad

Tras el triunfo del Castilla frente al Sabadell, este sábado 30 de mayo le llegaba el turno al Atlético Madrileño. Los jóvenes colchoneros visitaban a la Ponferradina en el Municipal El Toralín para disputar la ida de las semifinales de los play-offs de ascenso a Segunda División. El filial rojiblanco llegaba a la eliminatoria tras finalizar la temporada en tercer lugar mientras que los visitantes lograron colarse en el cuarto puesto luego de una disputada lucha, en la que consiguieron tres victorias seguidas en las últimas jornadas.

Expulsión que marca la segunda parte

La primera parte no tuvo mucho que destacar, al menos en su inicio. Ambos conjuntos probaban suerte de manera tímida lanzando jugadas que no terminaban de llegar a buen puerto. Sin embargo, parecía ser el conjunto visitante el que tomaba el mando y el que tenía algo más de iniciativa. De esta forma fue que consiguieron finalizar alguna que otra jugada, y fueron capaces de poner en aprietos a los anfitriones.

No obstante, lo peor estaría por llegar. Y es que al borde del descanso, Iker Luque, que estaba siendo el baluarte ofensivo de los colchoneros, pecaría de inexperto, y tras una acción violenta, vio la cartulina roja.

Así las cosas, los de Fernando Torres se marchaban al túnel de vestuario con uno menos tras los primeros 45 minutos, y se trataba precisamente del futbolista que más peligro estaba generando.

Defender como se pueda

La segunda parte, por parte del Atlético Madrileño, consistió en defender el resultado equilibrado, a sabiendas que la vuelta es en casa, por lo que un empate a domicilio ante la Ponferradina, un equipo con gran potencial ofensivo, puede resultar vital. De esta forma fue que comenzaron a llegar los locales con más asiduidad, pues los jóvenes rojiblancos dieron un paso atrás respecto a la primera parte.

Aún así, los ponferradinos se toparon con un equipo muy rocoso, con las líneas bien juntas, con poco espacio entrelínea e interlínea, lo que hizo que los locales, a pesar de tener uno más, no fuesen capaces de rebasar a sus rivales.

De esta forma, el filial del Atlético de Madrid recibirá a los de Ponferrada en El Cerro del Espino con la conciencia de haber sacado un buen resultado en la ida a pesar de la expulsión de Iker Luque, mientras que los locales se llegarán a tierras madrileñas con un sabor de boca amargo tras no haber sido capaces de aprovechar una superioridad numérica en la ida durante más de 45 minutos.