Llegar a poder vivir del fútbol es algo muy complicado, por la poca gente que puede llegar a hacerlo. Y se vuelve aún más difícil cuando hablamos de formar parte de las estrellas del fútbol mundial, es decir, jugar en alguna de las grandes ligas o jugar Europa. Un buen ejemplo de ello es el Barça Juvenil de 2011. De esta camada de jugadores, solo algunos son reconocidos hoy en día como grandes jugadores de su posición. Y eso ejemplifica cómo, ni si quiera estar en estas edades, entorno a 18 años, en un todopoderoso Barcelona, te asegura nada en el mundo del fútbol.
Una defensa de garantías
Uno de los puntos fuertes de este equipo que salió campeón de Copa en el año 2011, fue sin duda la defensa. En la zaga del equipo dirigido por Oscar García, destacaban dos jugadores, sobre todo, que hoy en día siguen en nuestro fútbol. El primero, después de idas y venidas, ha logrado volver a vivir en la misma ciudad, en Barcelona. Lo que ocurre es que cambió los colores de los culés, por los de los pericos. Es Sergi Gómez, que juega actualmente como central en el Espanyol.
Antes de llegar al Barça pasó por el Mataró. Y después de 12 años en la cantera blaugrana, pasando por ese Barça juvenil, dio el salto desde el Barcelona B, hasta el Celta de Vigo. Allí completó 4 temporadas, hasta que en 2018 se marchó al Sevilla. Con el equipo hispalense logró hacerse con la Europa League del año 2020, aunque con un rol algo secundario. Y ya en el 2021 fue fichado por su club actual, del que además es capitán y del que fue parte clave para su ascenso la temporada pasada.
Una llamada especial a nivel internacional
El otro gran nombre de la zaga de aquel equipo campeón era Iván Balliu. El lateral derecho con doble nacionalidad, albanesa y española pasó por diversos clubes también internacionales, hasta volver a recalar en la liga, en el Rayo Vallecano. Su formación se dio en las categorías inferiores del Girona, hasta que en 2004 fichó por el Barça. Desde ahí, en 2011 precisamente acabó dando el salto al Barcelona B, con 18 años. En el filial culé disputaría dos temporadas completas hasta marcharse al Arouca de la liga portuguesa.
Cuatro años más tarde cambiaría de aire pasando al Metz como agente libre. Sería en 2021 cuando llegaría al equipo madrileño, pasando antes también por el Almería entre 2019 y 2021. Es destacable sobre todo su internacionalidad con la selección albanesa a pesar de no tener parientes cercanos de dicho país. Sin embargo, lo que llamó la atención de esta selección es su apellido, y lo que hizo que se pusieran en contacto con él en el año 2017. A raíz de esa llamada, sus familiares descubrieron que sí tenían raíces albanesas, y que, al no haber debutado con el primer equipo español, podía hacerlo con el combinado balcánico.
Una punta de ataque envidiable
Sin lugar a duda, en lugar donde el conjunto blaugrana sumaba más calidad, era en la zona alta del equipo. Uno de los puntos más fuertes, aunque actuaba como medio centro ofensivo, era Rafinha. El hispano-brasileño es uno de los últimos grandes canteranos del club, junto a su hermano, Thiago Alcántara. Formado en la cantera del equipo culé, nunca terminó de asentarse en el primer equipo, a pesar de sumar hasta 4 temporadas en el primer equipo. Su carrera ha estado muy condicionada por las cesiones. Después de su paso por muchas de las categorías inferiores, entre ellas aquel Barça juvenil, en 2013 se fue en forma de cesión al Celta de Vigo.
Tras un año de cesión, volvió a Barcelona, donde logró asentarse en cierta manera sumando esas cuatro temporadas, sumando además una Champions, dentro del sextete de la era Luis Enrique. Sin embargo, en enero 2018 volvería a ser cedido, en este caso al Inter, para volver al conjunto blaugrana al final de temporada.
A su vuelta al Camp Nou, según transfermarkt, alcanzó su máximo valor de mercado, con 25 millones. De nuevo a pesar de ello volvería a ser cedido, por segunda ocasión, al Celta de Vigo. Al finalizar esta cesión pasaría a fichar por el PSG en 2020. Aquí también habría cesiones, en 2022 a la Real Sociedad, donde pudimos disfrutar de nuevo de su gran fútbol en nuestra liga. Y tras volver al club parisino, se marcho como agente libre a Arabia, donde tras dos años, se encuentra actualmente sin equipo.
Las joyas del equipo
Pero si hay dos jugadores que destacaban sobre todo en este Barça Juvenil, y a los que incluso sorprende ver juntos, son Deulofeu y Mauro Icardi. El español fue uno de los talentos más importantes de esta generación de la Masía. A pesar de no haber tenido hueco en el primer equipo prácticamente nunca, nadie duda de su calidad. En su carrera a pasado por diversos clubes, la mayoría en forma de cesión. Desde Sevilla hasta Everton, Milan o Watford. Y el club en el que se encuentra ahora, desde 2017, es el Udinese de la Serie A donde suma 22 goles y 16 asistencias en 86 partidos disputados.
Por parte del jugador argentino, probablemente sea el canterano de esta generación que más ha triunfado. A la temporada siguiente de este triunfo, saldría del conjunto, y no volvería a recalar en el club blaugrana. Desde la Sampdoria, club al que salió desde el Barça, dio el salto al Inter. En el club milanés es donde lo recuerda la mayoría de aficionados al fútbol, ya que pasó hasta seis temporadas. Después de este gran paso, salió al PSG, desde donde acabaría fichando por el Galatasaray turco. Este es su club actual, y en 2023 le dieron el reconocimiento a mejor jugador de aquella temporada.